23 Nov 2014 - 2:00 a. m.

'Menos cantaleta y más comunicación'

Según las sexólogas Lucía Nader y Lorena Polanía, las parejas colombianas deben dejar la monotonía, la rutina y las relaciones extramatrimoniales para una mejor relación.

Redacción Vivir

“El tiempo en que la felicidad conyugal era definida por los buenos o malos polvos, ha pasado. Estamos enfrentados a una apocalíptica convivencia llena de derroteros, también seres confundidos, que buscan con desesperación el personaje (la persona) ideal, capaz de llenar todas sus expectativas”. Así describen las psicólogas Lucia Nader y Lorena Polanía a las parejas actuales.

Para ellas, los cambios de roles, la revolución sexual, la separación entre la sexualidad placentera y la reproductiva, y el acceso de la mujer a la educación y al trabajo generaron una dinámica diferente en las relaciones, en las que ahora hay luchas por el poder y una exigencia explícita de que la relación satisfaga necesidades reales o imaginadas. “El reconocimiento de la mujer como un ser de derechos tanto sociales como sexuales ha roto muchas de las cadenas de opresión y sufrimiento”, recalcan las expertas.

Afrontar estas nuevas dinámicas no ha sido fácil. Las soluciones más comunes son las terapias de pareja, pero está claro que no todos pueden acceder a estos tratamientos, por sus altos costos o simplemente porque no se sienten cómodos. Por ello, estas dos expertas crearon el libro Dos para ser feliz, al que denominan un “laboratorio vivencial”. Cada capítulo, además de información escrita, tiene ejercicios y cuestionarios para que los lectores realicen a partir de sus propias experiencias y para que tengan una visión clara de lo que cada uno desea obtener de la relación con metas y expectativas reales.

Porque, según las expertas, unos de los más grandes errores es la búsqueda insaciable de parejas ideales y junto a ello considerar que se puede moldear y cambiar al otro al antojo de cada cual. “La relación de pareja no es una correccional en donde uno de los dos, o los dos, intenta reeducar al otro/a. Cuando se va a hablar de dos, lo mejor es empezar por uno mismo. No podemos cambiar al otro y, por el contrario, sí podemos generar un profundo impacto en nuestro comportamiento. Las mujeres, por ejemplo, podríamos entender que ciertas conductas como la cantaleta no generan ningún impacto y los hombres pueden intentar ser más claros en la comunicación”, señala Nader.

Estos impulsos, sumados a las situaciones como dificultades económicas, la incompatibilidad de las familias e incluso la llegada de los hijos, ocasionan en la mayoría de las parejas momentos de crisis. Para Lorena Polanía, es habitual encontrar en las relaciones falta de comunicación e incapacidad de ambos para establecer lenguajes comunes y es esto precisamente lo que lleva a la violencia, el maltrato y la falta de compromiso. “Es algo casi generalizado”, dice la experta.

Pero para hacer frente a estas problemáticas, enfatizan en la necesidad de anticiparse a los momentos de crisis y trabajar en ello desde que se es feliz. “Cuando llenamos nuestras relaciones de situaciones hermosas, podremos remontarnos a ellas cuando la sequía o el desierto llegue”, señalan. Es necesario que las personas sepan que las relaciones no pueden ser perfectas, que hay momentos buenos y otros no tanto. Sin embargo, Nader y Polanía consideran que es indispensable que las personas sean conscientes de que la pasión sí puede ser eterna, siempre y cuando la creatividad, la imaginación y los mejores momentos se dediquen a la relación.

Dos para ser feliz se basó en estudios internacionales sobre las relaciones, pero muchos de los ejemplos parten de la sociedad colombiana. Por ello, enfatiza en la manera de hacer frente a la monotonía, la rutina, las relaciones extramatrimoniales, la poca responsabilidad (no siempre de los hombres) y la improvisación en la escogencia del compañero/a, que para las expertas son los problemas más frecuentes que enfrentan las parejas en Colombia.

- TIPS PARA UNA MEJOR RELACIÓN

 Amor y romanticismo
 Comunicación directa y asertiva
 Reconocer diferencias de género
 No quiera cambiarlo/a, cambie usted
 Todos los días cuentan
 Sexualidad plena y responsable
 Respeto propio y por el otro
 Proyecto de vida en común
 

 

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