11 Dec 2010 - 4:23 a. m.

Moda cercana

Algunas de las mejores prendas de las 80 referencias creadas por el diseñador Estaban Cortázar se mostraron esta semana en el desfile de Éxito.

Angélica Gallón Salazar

En el pequeño mundo de la moda nacional siempre se rumora que en Bogotá, toda una capital, deberían haber eventos de calidad y altura que dieran cuenta de una moda más urbana, de más vanguardia y quizás más internacional que la que se puede ver en los desfiles de pasarelas como la de Colombiamoda, Plataforma K y Caliexposhow, en donde prioritariamente se atiende el calendario de primavera-verano.

Ayer, Bogotá, con el desfile de Éxito, de la segunda colección de Esteban Cortázar, demostró que es una plaza preparada para asistir —los capitalinos dieron señal de buenas galas— y crear importantes eventos de moda.

La locación auguró el éxito de la noche. El Palacio de San Francisco, ubicado en la Avenida Jiménez con séptima, dejó por unas horas de ser aquella vieja y anodina sede universitaria para convertirse en una larga y sofisticada pasarela. Las estructuras de antaño, iluminadas con precisión y acompañadas de una música moderna, crearon el ambiente propicio para que los vestidos de cinturas ceñidas, las chaquetas de corte Balenciaga, los capri y los pantalones bota elefante de Esteban Cortázar dejaran en evidencia que la moda local y nacional camina por nuevos senderos. Unos que intentan apostarle a democratizar la moda, con prendas usables de buenos precios (entre $19.000 y $200.000) que no tienen que sacrificar las estructuras, la complejidad de los patrones y la novedad en la paleta de color.

Los vestidos drapeados de vuelo amplio de tonos pasteles o predominante negro, los de flecos que transparentan la silueta o los de estampados fluorescentes, las camisas de cuello alto y las camisetas estampadas forman parte de las 80 referencias y más de 30.000 unidades creadas con telas nacionales, europeas y orientales que desde esta semana se encuentran a la venta en diez almacenes Éxito de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena.

Esta vez el diseñador trae toda la influencia de sus viajes y sus caminos por la alta casa de moda Ungar, para transportar las telas y los cortes a los años noventas, traer de vuelta el bodie y el jersey y llamar una bohemia y frescura que si bien aplican perfectamente para esta temporada de fin de año, no desdeñan la elegancia dada por una fuerte influencia de los cortes masculinos .

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