8 Aug 2021 - 2:00 p. m.

Contenido desarrollado en alianza con Colsanitas.

No es momento de bajar la guardia

En el último conversatorio de la alianza Colsanitas-El Espectador, se despejaron dudas relacionadas con la variante delta, la efectividad de las vacunas, los retos de salud que enfrentará el país y el autocuidado como medida para salvar vidas.

Esta semana, especialmente, se ha generado un revuelo con la llegada de la variante Delta al país y su identificación en Bogotá. Con ello, la información falsa, los mitos e incluso la especulación sobre la efectividad de las vacunas han tomado protagonismo; por eso, es crucial despejar dudas y hacer pedagogía para no entrar en pánico ni tomar decisiones a la ligera.

El infectólogo Carlos Álvarez, coordinador nacional de estudios sobre el COVID-19 en Colombia, vicepresidente de la Clínica Colsanitas y miembro de la Asociación Colombiana de Infectología, participó en el cuarto y último conversatorio de la alianza Colsanitas-El Espectador para tratar el tema vacunación y nuevas variantes del coronavirus: ¿qué debemos saber para no entrar en pánico?

Álvarez inició su intervención explicando que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado las variantes en dos: variantes de interés (VOI) y variantes de preocupación (VOC).

La variante de interés muestra lo que potencialmente podría afectar, pero no se ha demostrado. Las que son de preocupación tienen mutaciones que, por ejemplo, su la capacidad de contagio es mayor, más agresivas, letales y que impactan en la efectividad de las vacunas. Eso es lo que pasa con la variante Delta específicamente.

Por su parte, las alfa, beta y gamma también hacen parte de esas variantes de preocupación, porque se ha comprobado que tienen mayor capacidad de contagio. Como un ejemplo práctico, “la cepa original se consideraba que tenía una capacidad de contagio de dos a tres; en cambio, la capacidad de contagio de las variantes alfa, beta y gamma es de tres a cinco. En el caso de la variante Delta, se habla de una capacidad de ocho a diez. Esto ocurre porque esta variante tiene la capacidad de producir más virus y por esas mutaciones que se presentan”, indica el doctor Carlos Álvarez.

Según los estudios, hasta el momento, se habla de esa capacidad de contagio, pero no se ha demostrado que la variante Delta produzca más muertes, ni severidad, ni que cambie el patrón que se ha observado, pero sí puede afectar en alguna medida la efectividad de las vacunas en determinados casos.

Esa efectividad se logra con el esquema completo. Si no lo tienen, la efectividad es menor y hay una probabilidad alta de contagiarse. Por eso, el llamado es para completar el esquema de vacunación o iniciarlo si es el caso”, indica el doctor Carlos Álvarez.

Las próximas semanas serán de análisis para ver cómo se comporta Delta. Sin embargo, comparar no es la opción, ya que los países y sus poblaciones responden de diferentes maneras. Lo cierto es que en Colombia aún tienen un índice de positividad alto y mientras el virus circule es probable que aparezcan nuevas variantes.

Como se ha insistido, no se debe bajar la guardia con los protocolos de bioseguridad, y es preciso seguir con el esquema de vacunación con la seguridad de que son acciones efectivas que cuidan la vida.

Con la información falsa y otras que generan pánico, algunas personas están cuestionando la efectividad y seguridad de las vacunas. “Lo que debe quedar claro es que las vacunas han cumplido con el debido proceso e incluso siguen en investigación”, indica Álvarez.

Con este tema claro, es importante enfrentar los retos que se vienen, pues con el manejo de la crisis se dio, por obvias circunstancias, prioridad al control del virus y con ello se dejaron de lado otras patologías que hoy necesitan atención.

Patologías que si no se atienden a tiempo pueden cobrar la vida de las personas. Además, manejar las secuelas del coronavirus. “Vemos que los pacientes se quejan de dolores musculares, pérdida del olfato, caída del cabello e incluso problemas de memoria”, dice Jorge Díaz, médico fisiatra adscrito a Colsanitas. Estas secuelas deben ser manejadas de una forma integral para recuperar, en lo posible, la calidad de vida y regresar a la normalidad.

Por otro lado, la pandemia también abrió una oportunidad de consolidar la telemedicina, telesalud y teleconsulta. Es importante seguir con el modelo, alternarlo y dejar lo que funciona para que las personas puedan seguir con los controles médicos y así prevenir o detectar enfermedades a tiempo.

En conclusión, “seguir con los protocolos de bioseguridad, vacunarse y buscar fuentes de información claras, que sean confiables, y que consulten a expertos para no caer en la desinformación, es el llamado para seguir salvando vidas”, dice el infectólogo Carlos Álvarez.

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