14 Feb 2009 - 3:32 a. m.

No todo es color de rosa

Pese a la crisis económica, los floricultores esperan vender, en el Día de San Valentín, una cifra similar a la de 2008.

Ricardo Gutiérrez Zapata

Buena parte del mundo celebra este sábado la fiesta de los enamorados. Es el Día de San Valentín, una fecha que en Colombia tradicionalmente se ha convertido en la mejor celebración para los floricultores, pero que en 2009 está marcada por la crisis económica.

A pesar de la situación, el gremio espera que tres de cada cinco rosas que se regalen el sábado en Estados Unidos sean colombianas, pues de acuerdo con Augusto Solano, presidente de la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores), “nuestro país domina el mercado americano con más del 60% de las rosas que se venden en San Valentín”.

En cuanto a otras variedades, el 92% de clavel que consumen los estadounidenses es de procedencia colombiana, así como el 93% de crisantemos y el 97% de astromelias, aunque la rosa sigue siendo la reina en estas fechas.

Aunque no se tienen cifras concretas, hay expectativa sobre el comportamiento de las flores en esta temporada, pues el mayor volumen de ventas se da hoy; de todos modos, los primeros estimativos indican que la demanda ha sido similar a la del año pasado.

Por lo menos así se evidencia en el número de aviones cargados con flores colombianas hacia Norteamérica, que en los días previos a San Valentín se mantuvo entre 25 y 30 diarios, a pesar de que históricamente cuando la celebración corresponde a un sábado, las ventas caen.

El más reciente dato del Departamento de Agricultura de Estados Unidos indica que durante enero y frente al mismo mes de 2008, el ingreso de flores colombianas al mercado norteamericano se redujo 2%.

 Solano asegura que dadas las condiciones económicas de Estados Unidos (el principal mercado para las flores nacionales), el comportamiento ha sido aceptable y advierte: “Una cosa son los despachos, otra cosa las flores que adquiere el consumidor y otra los pagos que finalmente reciben los exportadores y que están sujetos a múltiples controversias de precios, calidad, ventas, etc.”.

Además de esta realidad, con la crisis económica se ha incrementado la consignación como estrategia de ventas. “Esta es una práctica peligrosa, porque le genera inestabilidad al floricultor. Si el punto de venta final no comercializa, sencillamente el productor pierde dinero”, explica Luis Fernando Rada, gerente de Sausalito Cultivos.

Pero ante el momento de la economía mundial y acostumbrados a enfrentar crisis como las provocadas por la revaluación del peso frente al dólar, los floricultores han buscado estrategias para mantener un negocio que el año pasado le significó a Colombia ingresos por US$1.120 millones.

Entre estas fórmulas se destacan las de buscar otros mercados que como el ruso o el japonés han empezado a interesarse por la producción nacional, incluso se tiene el reporte de un floricultor de la Sabana de Bogotá que despachó algunas cajas para el mercado nipón en esta temporada, un hecho con pocos precedentes en San Valentín.

A esto se suma un esfuerzo por innovar, es el caso de Vistaflor, una compañía que genera unos 1.400 empleos directos y


que se dio a la tarea de preparar arreglos y hacerlos llegar directamente a los clientes. “Ya no exportamos solo la flor, y gracias a Fedex podemos entregarle cualquier tipo de arreglo a una persona o una empresa en Estados Unidos”.

Los despachos que más acogida han tenido son arreglos para fiestas de novia que se confeccionan en un departamento de innovación y diseño que poseen en Bogotá. Los clientes en Estados Unidos reciben el bouquet o el arreglo en menos de 48 horas y pueden hacerle seguimiento a su pedido contactándose con un call center que opera en Colombia y que le genera empleo a otras 15 personas.

Así lo ratifica la senadora y ex presidenta de Asocolflores, Marta Lucía Ramírez: “Es clave para el sector que se avance en tres puntos: la cortada fresca, la preparación de bouquets y las flores deshidratadas, así habrá un mayor potencial de crecimiento de la industria y de generación de empleos”.

En el tema de empleos, este sector juega un papel fundamental, pues por cada hectárea cultivada con flores se generan 16,5 puestos de trabajo, y como indica el empresario Luis Fernando Rada, “debemos reconocer que el Gobierno nos apoyó cuando la revaluación nos golpeó, ahora, con esta devaluación, puede ser la hora de devolver esa ayuda, generando más empleo”. Ojalá que la crisis económica no convierta ese deseo en un camino de espinas.

El día para los enamorados

Flores, cartas y chocolates forman parte del arsenal que reparten los enamorados en el Día de San Valentín para demostrar cuánto aprecian a su ser amado. Aunque en nuestro país es una fecha que se celebra en septiembre, ya varias parejas colombianas han tomado el 14 de febrero como excusa para intercambiar regalos.

¿Por qué se ha escogido esta fecha como la perfecta para que las parejas revivan su amor? Aunque el origen de esta celebración aún no es claro para los historiadores, existen diversas teorías que la relacionan con tradiciones cristianas y romanas.

Una de las leyendas cuenta que Valentín era un sacerdote del siglo III que vivió en Roma. En la época, el poder lo ejercía el emperador Claudius II, quien consideraba que las peripecias del matrimonio hacían que los soldados se distrajeran, por lo que les prohibió casarse. Como Valentín estaba en desacuerdo con la medida, continuó casando a las parejas enamoradas en secreto. Cuando Claudius tuvo conocimiento de la celebración de las ceremonias, mandó a decapitar a Valentín, hecho que ocurrió el 14 de febrero de 270.

Algunos historiadores afirman que en su honor se celebra actualmente el tradicional Día de los Enamorados, una fecha que también conmemora la investigadora Bianca Acevedo, del Albert Einstein College, EE.UU., quien, aunque regalará corazones a su prometido, no ha dejado pasar la oportunidad de convertir el amor en un frío objeto de estudio. Junto con otros investigadores ha aislado cuatro pequeñas áreas del cerebro buscando la explicación científica a este sentimiento. Los resultados dan cuenta de cómo el amor responde a reacciones químicas, lo que supondría que se puede estimular mediante sustancias que pueden producirse por gestos como abrazos, besos y hasta regalos, prácticas comunes, sobre todo, en el Día de San Valentín.

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