29 Oct 2008 - 10:00 p. m.

Noche del horror

El Espectador se adentró en la preparación y celebración de inusuales fiestas para el Día de las Brujas.

Diego Alejandro Alarcón/ Lucía Camargo Rojas

Cuando se piensa en el 31 de octubre generalmente se vienen a la cabeza los dulces, el triqui triqui y los disfraces. Sin embargo, hay quienes prefieren vivir el Halloween de una forma diferente y con un sello particular.

El Espectador encontró tres nuevas tendencias para pasar la noche de brujas que van desde lo más terrorífico hasta los disfraces que buscan caracterizar a determinados personajes de series animadas japonesas.

Si las cosas salen como están pensadas, 2.800 zombis marcharán mañana por las calles bogotanas; un grupo de rockeros se reunirá para rendirle un homenaje a los muertos y aficionados a los cómics japoneses realizarán una fiesta, el próximo 8 de noviembre, para encarnar personajes como Goku, Naruto o Ranma 1/2.

El Halloween de los otakus

En medio de la discoteca Revolution bar, en Bogotá,  se puede ver a Gran Saiyaman y Frezzer (de la serie Dragon Ball Z), a los miembros del Clan Akatsoki (de Naruto), a Lenalee (de D.Gray-man), caminando, bailando y tomándose fotos. Mientras otros jóvenes, que se encuentran sentados en sus mesas, los observan detenidamente con el fin de juzgar si el disfraz es lo suficientemente bueno y, simultáneamente, tararean la música de un grupo que interpreta, en su idioma original, las bandas sonoras de los dibujos animados de procedencia japonesa, más conocidos como anime.

Si no le suenan estos nombres, seguramente es porque no está inmerso en el mundo del anime, a diferencia de los más de 700 jóvenes bogotanos (de acuerdo con las cifras de los grupos de Facebook) que, en general, se encuentran entre los 14 y 30 años y que se denominan a sí mismos como otakus. Según Angélica Castrillón, estudiante de Lenguas Modernas de la Javeriana y organizadora de la quinta Semana Cultural Japonesa de esa universidad, el término identifica a todo individuo que es aficionado tanto al anime como al manga.

Son los otakus quienes participan en las fiestas conocidas como Cosplay, eventos que surgieron a mediados de los años 70 en Japón y que se replicaron en nuestro país desde los años 90, aclara David Angulo, director ejecutivo de Kanzen, revista especializada en anime. En estos eventos, los otakus buscan disfrazarse de su personaje predilecto y apropiarse del papel para que cualquiera pueda reconocerlo y sentir que prácticamente salió de la pantalla.

Por ejemplo, Daniela Castiblanco, estudiante de Diseño Gráfico de LaSalle College, explica que duró una semana confeccionando el disfraz para el Cosplay que se celebró el sábado pasado, porque “es chévere meterse en el rol de un personaje que a uno le gusta e identificar sus mañas y movimientos hasta poder actuar como él. Me encanta venir a estas fiestas a cantar las canciones, que las sé de memoria. Pero lo que más me gusta es la cultura japonesa: sus dibujos, las ceremonias de té y su forma de narrar las historias”.


Toda persona que se convierte en un otaku pasa por el mismo proceso. Comienza viendo series de anime en televisión —como Dragon Ball Z, Caballeros del Zodiaco o Supercampeones—, que le impactan tanto como para empezar a buscar, a través de la web, series que sólo se proyectan en Japón y que, generalmente, son traducidas por otros aficionados, asegura Angulo. Esta pasión lleva a algunos a estudiar japonés, ya sea por su propia cuenta, a través de academias o de forma profesional.

Marcha al estilo zombi

Hace cerca de dos meses, por la red social Facebook, corrió un rumor que sostenía que el 31 de octubre de este año un hechicero vudú aplicaría uno de sus conjuros para convertir a los bogotanos en zombis.

Aunque algunos tradicionalistas de la red despotricaron por las “malas influencias”, la idea del hechicero no era más que una estrategia para invitar a los usuarios a participar de la primera marcha zombi que se realiza  en Colombia.

Juan Pablo Sánchez, Iván Henao y Andrés Gutiérrez, tres publicistas y amantes de las historias de zombis, tomaron la iniciativa para traer al país una idea que hasta el momento ya se había materializado en Inglaterra, España, Argentina y Estados Unidos, entre otros: lograr que cientos de personas marcharan disfrazadas al estilo de los muertos vivientes.

Con más desconfianza que certeza, se aventuraron a crear el grupo de Facebook llamado Gran Marcha Zombi. Su reducida expectativa les dio una sorpresa esa misma noche cuando se dieron cuenta de que ya habían reclutado a cerca de 200 usuarios. Hoy la cifra bordea los 2.800.

 “Es increíble la cantidad de gente que pudimos convocar sólo con Facebook y el voz a voz”, asegura Juan Pablo Sánchez.

La cita es mañana a las ocho de la noche en la Plaza de Bolívar. Aprovechando el espacio del Septimazo, la marcha zombi irá hasta el Planetario Distrital y terminará con una fiesta en el Downtown 7 - 27.

Por lo pronto, los tres organizadores esperan que la totalidad de los miembros del grupo acudan a la marcha, y están en contacto con organizadores de países como Argentina, Venezuela y Chile para que en los próximos años hagan una movilización conjunta: La gran marcha zombi latinoamericana.

Los muertos cobran vida

“Nuestra intención es tener una noche de brujas más oscura, sin dejar de lado la diversión”, asegura Nicolás Rivero, uno de los organizadores del festival ‘El Halloween de los muertos’.

El festival,  fue una iniciativa de los Helldogs, una banda de Psychobilly, que desde el año pasado se empeñó en organizar una fiesta rockera. El 31 de octubre se reúnen varias bandas de surf, hard rock y psychobilly  para rendirle un homenaje a los muertos, este año la cita es el Club Loft. “El Halloween tradicionalmente es el día en que supuestamente se pueden unir los vivos y los muertos. La fiesta la organizamos para pasarla bien, no es una fiesta satánica ni nada de eso, simplemente la música la hace más oscura”, dice Rivero.

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