21 Feb 2009 - 4:00 a. m.

Nuestro drama

La mala hora la hemos vivido largo tiempo ya que el abandono del poder central frente a Nariño es ancestral, desde que mi departamento se fundó.

Parmenio Cuéllar*

Pero ahora la naturaleza se ha vuelto contra nosotros. La tragedia que hoy embarga a los pueblos del Pacífico, por el tema del cauce del río Mira, especialmente, que antes no producía los estragos que se presentan hoy, es grave y afecta a todos los ciudadanos.

El país no sabe que los otros ríos de Nariño son igual o más caudalosos y, como el Patía o el Satinga, producen estragos cada año. El Satinga ya se llevó el hospital y está a punto de llevarse la alcaldía del municipio de Bocas de Satinga.

El Galeras hasta ahora no ha producido daños, simplemente hace erupciones, pero los perjuicios son económicos por el pánico que le genera al turista y al inversionista. En lo que tiene que ver con el volcán se suspenden los vuelos porque cierran el aeropuerto.

Si nos referimos a la masacre de los Awá, lamentablemente el conflicto armado se está incrementando cada vez más. En Nariño también está el tema de las minas antipersona.

El Gobierno Nacional debe ayudar pero no solamente por medio del asistencialismo, que se practica en épocas en las cuales se agudizan los problemas, sino tomando medidas más de fondo que permitan que la pobreza en que viven los ciudadanos y, sobre todo, su indefensión puedan superarse.

Las personas que habitan en las riberas de los ríos viven en la extrema pobreza y miseria, tratando de pescar para poder sobrevivir, ellos están abandonados por el Estado, que ahora se presenta como el salvador.

*Senador de Nariño

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