11 Apr 2012 - 6:55 p. m.

Paquita, otra colombiana víctima de secuestro y trata de seres humanos

Esta mujer, aparte de ser secuestrada y abusada sexualmente, era esclavizada en la casa, debía limpiar baños y pisos, cocinar, planchar, cosas que nunca en Colombia hacía. La Embajada no la atenció sino cuando su caso comenzó a tener cobertura en los medios de Argentina.

Lector Objetivo, colaborador de Soyperiodista.com

Una amistad virtual de más de 2 años, representaría para Paquita, el principio de una historia de horror que tuvo que enfrentar en el año 2008, cuando creyó que había encontrado un mejor futuro para ella y su pequeña hija.

Paquita es bonita, para muchos tiene un cuerpo socialmente correcto, senos y cola grande, cintura delgada y rostro angelical, pero todos estos atributos lejos de ser un beneficio para Paquita, resultaron su peor amenaza y castigo.

Pasaron 4 años después de haber sido víctima de Trata de personas, secuestro, engaño, violación sexual, lesiones personales, entre otros delitos aberrantes que incluyen la trata de seres humanos, y aún sus lágrimas afloran cuando habla del tema, lógicamente también las mías, al escuchar este testimonio, que actualmente es la historia de muchas personas sin voz.

En el año 2008 decidió emprender el viaje de su Vvda a Argentina, esta Colombiana emprendedora y trabajadora, había conocido a quién decía trabajaba en una de las productoras de televisión más grandes de Argentina, con quien había compartido 2 años de chat, llamadas, video llamadas, y había sido el ser más respetuoso y culto que jamás había conocido.

Le hacía llegar fotos y proyectos publicitarios, los cuales se atribuía con su hermano, también garantizándole que haría de Paquita una famosa Actriz en la Argentina lejana, contempló la posibilidad luego de perder su empleo, y no contar con un seguro o un apoyo en ese momento para subsistir, “la Cosas en Colombia no son fáciles, te quedas sin trabajo y ni a liquidación tienes derecho”.

Los casting no salían bien , ya que era rechazada por su estatura, Paquita parecía representar a una mujer baja, distinta a lo que la televisión colombiana busca mostrar, prefiriendo siempre mujeres sobre el 1,75 de estatura para pasarelas y modelaje, eso empeoró su situación económica forzándola a aceptar la propuesta de Sergio Daniel Moreno.

“Le conté que tenía una niña, que sin ella no viajaba por que éramos muy unidas, y me aceptó que viajara con ella, así tendría un arma más poderosa para su plan conociendo mi punto débil, el cual era mi hija”.

“Viajé con sueños e ilusiones, con mi hija y todas las oraciones a Dios, confiando ciegamente en Sergio, al llegar a Buenos Aires, me llevó a su casa, allá estaban sus padres, él había prometido encontrar un hospedaje para mi hija y para mí, pero no lo hizo, me dijo que por unos días estaríamos en esa casa, me dio a entender que me amaba pero yo le dije que no quería tener nada con nadie , simplemente quería trabajar para mejorar mi vida y la de mi hija.”

“Dijo que no me presionaría, pasó el tercer día y al ver que no me llevaba a la productora, le dije que me prestara la computadora para enviar mi currículo y poder buscar en varias partes así no perder la oportunidad del viaje, envié varios currículos, y me llamaron de una productora, en ese momento se llenó de odio y se desenmascaró para que me había llevado hasta su país, sus padres se fueron para una finca, dejándonos solos en su casa y el me aclaró que yo venía a este país de ****, pero que no sería una “**** Colombiana” si no su mujer”, entendí que Sergio trabajaba con una red de mujeres, pero se había obsesionado conmigo y por eso no me vendió, su casa estaba especialmente diseñada con seguridad para no tener manera de escapar, intenté irme en ese mismo instante, me empezó a golpearme de una manera increíble, como si fuese un muñeco, me daba contra las paredes y yo no entendía que sucedía me rompió la ropa y efectivamente cumplió su cometido de hacerme a la fuerza su esclava sexual”.

Paquita se quiebra cuando llega a ese momento, no evita llorar, es que palabras como “basura colombiana, *****, no eres nadie en este país, tengo el poder y el control sobre ti, te denunciare por prostituta para que te quiten tu hija, te violaré tu hija” eran suficientes para aceptar ser esclavizada, le quitó su pasaporte y la dejó en un estado de total indefensión.

“Sus padres eran cómplices de todo, le ayudaban para dar confianza a las chicas como en mi caso, Sergio sostenía relaciones sexuales con su madre, no sé si sea su madre biológica”.

Aparte de ser secuestrada y abusada sexualmente, era esclavizada en la casa, debía limpiar baños y pisos, cocinar, planchar, cosas que nunca en Colombia hacía, ya que Paquita pagaba a una señora para que le ayudara con esas labores.

“Mi nena sabía todo, aunque trataba de ocultárselo, cuando Sergio me encerraba en el cuarto a darme golpizas y a vejarme, yo no gritaba ni me quejaba para que ella no sufriera, fue algo muy difícil “cuenta Paquita.

No podía comer en esa situación, así que Paquita duró hasta 25 días seguidos y probar bocado, empezó desmejorar y a enflacar, su plan era enfermar para que tuviesen que llevarla a un hospital, pero no resultaba, parecía que “los fríjoles, las arepas y la panela” comida tradicional en Colombia, le habían dado la fortaleza que las abuelas decían.

Según lo que Paquita podía captar durante su secuestro Sergio y su hermano trabajaba al parecer para sitios algo así como “baires Girls y Tacos Altos” son al parecer prostíbulos de la ciudad de Buenos Aires.

Pasaron 2 largos meses de secuestro, golpes y servidumbre, maltrato a Paquita ya a su hijita quién tuvo que presenciar vejaciones hacia su madre, Sergio era muy Astuto, cuando llamaba a Colombia, para no alterar a mi familia, me ponía en altavoz y me amenazaba para que no dijera nada, ponía mi cara en la cámara web pero él era el que les escribía “ familia estoy muy feliz en Argentina”.

Sentía celos de mi hija no permitía que me abrazara, le decía “lárgate de mí vista” accedió a mandarla a Colombia , seguían sus amenazas y hasta me amedrentaba con un político y ex militar argentino, del cual vine a saber quién era 3 años después.

“Me convirtió en un zombi, permití que mi hija se fuera a Colombia con su padre para salvarla, pero pensaba que sería el último abrazo que le daría, me amedrentaba para que no llorara en el aeropuerto, entonces para calmarme me dijo que todo terminaría y que me dejaría trabajar y no me pegaría más, lo hizo para que nadie en el aeropuerto sospechara”.

Paquita se calmó y pensó en planear nuevamente su escape, ya sin la presión de la presencia de su hijita. Pasaban los días y todo era peor, ya no soportaba una paliza más, recogí todas las pastillas de la casa.

“Amenazaba con matarme, yo le decía yo hazlo por favor me decía: - No cuando yo quiera, porque yo te odio y te amo, ese tipo estaba loco y su madre era otra loca igual se aseguraban que nadie ni los vecinos sospechara el me obligaba a salir a despedirme del en las mañanas de beso y todo como su esposa.”
Cada vez que salían desconectaban el teléfono, en una oportunidad logré llamar a un número de ayuda a la mujer que encontré en internet y me lo había aprendido, me dieron una dirección a donde dirigirme, me descubrieron y me golpeó pensando que había llamado a la policía.

Planeaba dejarla embarazada, le rogó tanto a la mamá de Sergio que no permitiera un embarazo en esas condiciones, que podría nacer un niño enfermo por los golpes, así que ella me consiguió una inyección para no quedar embarazada, cosa que lo enfureció.

Llegó el gran día del escape por su vida, y éste fue a raíz de la muerte de un familiar de ellos, cómo tenían afán de ir al velatorio y habían llegado otras personas a dar el pésame, Sergio salió primero y yo salí por la puerta grande cuando llegaron los otros familiares, aunque intentó detenerme, esta vez la valentía la tenía yo, y usando la amenaza que ellos mismos me enseñaron le dije, o me voy og rito que usted me tiene secuestrada delante de toda esta gente, no le quedó más remedio que dejarme ir”.

"Mi mente quedó en blanco, no lograba recordar cómo había llegado a ese momento, solo recordaba hasta mis quince años y que tenía una hermosa niña."

Salió a buscar el tren, tenía justo 80 centavos que había recogido de monedas que los secuestradores tiraban, fue a constitución y luego a la calle Piedras a hacer fila para tener un sitio dónde dormir, tipo la película buscando la felicidad, dónde un sitio para dormir puede ser toda una batalla campal.

En Colombia tenía todo y en Argentina de un momento a otros mendigaba una cama para dormir, el albergue parecía una cárcel, el ambiente era hostil, definitivamente no apto para una víctima que acaba de salir de un evento de tanta crueldad.

“La mayoría de mujeres con las que dormí eran explotadas sexualmente, y habían perdido mucho por las drogas, me decían tu eres diferente, Contános colombiana ¿qué te paso?….”

Paquita se armó de fuerzas, ella era Colombiana y tenía un país con representación en Argentina , el cual le brindaría el cobijo que todo estado le brinda a sus ciudadanos que están en peligro en el exterior, sabía que seguramente en el consulado, en ese pedazo de tierra colombiana, encontraría protección y una mano amiga para regresar a su tierra.

Caminando bajo el fuerte calor del verano y con los pies “pelados” llegó al consulado Colombiano en Argentina, dónde encontró: indiferencia, y menosprecio, nada de lo que un ciudadano espera de su estado.

Le sorprendió que el asistente del cónsul, era un argentino, y la trató de manera déspota e indiferente, le negaron ayuda, aún ni una llamada para denunciar el secuestro, la enviaron a la Embajada, también me negraron ayuda, me dejaron más triste y desolada.

La oficina de atención a la mujer maltratada tampoco le brindó la ayuda, la re direccionaban a la representación Colombiana en el país, decían que ellos tenían la obligación por tratarse de un caso de trata y tráfico de seres humanos.

Paquita empezó a andar por las calles Bonaerenses sin rumbo totalmente abandonada, junto a mujeres que habitaban la calle, encontró quizás una compañía y una protección que no se la dio su propia Nación y mucho menos una Nación extranjera.

Dormía junto a sus nuevas compañeras, en el parque de “Constitución” cerca la estación de trenes de ese mismo nombre en la capital argentina, “allí comprendí el valor de una vivienda y un hogar, aunque a veces uno se queja de cualquier cosa, existen personas en el mundo que no tienen absolutamente nada, como yo en ese momento”.

Al día siguiente decidió caminar nuevamente hacia el edificio en el centro ayuda a la mujer maltratada , les insistió nuevamente, y ellas se asombraron de la indiferencia del consulado y la embajada colombiana en ayudarla.

Volvió al consulado y estas fueron las palabras que recibió: “….mira ya te dije a que aquí no van a hacer nada por ti solo te doy un consejo: quédate en otro parque por que el de Constitución es muy peligroso” Paquita le recriminó, ¿es todo lo que hace por mi? le dijo “la verdad si: “que este bien, ya vamos a cerrar y estamos ocupado, dame permiso que tengo cosas que atender.”

Me dice Paquita: “ sentí una oleada de rabia tenía ganas de hacer un escándalo! para ver si así me escuchaban pero no estaba tan devastada que apenas podía creérmelo odié a mi país en ese momento”.

Volvió a la oficina de maltrato a la mujer, dónde la trabajadora social se conmovió y le dijo que esperara a ver si podía conseguirle un albergue transitorio, y así lo hizo me consiguió una albergue transitorio, y la encargada del sitio quién era una persona muy amable, me permitió descansar, cómo no lo había hecho en 3 meses, volvía comer, comí cinco porciones de pizza tenía mucha hambre.

“Trate de contactar un periodista, pensé que si allí divulgaban mi caso, algo podían hacer, no tenía pasaporte, y el consulado y la embajada me rechazaron, no había opción”.

Llamo a Colombia, para saber de su hija, pero no tuvo el coraje de contar lo que le había sucedido, cómo víctima sentía esa culpa , y tampoco quiso preocupar a sus padres.

“En ese momento toda su ira se dirigió a su patria, sentía el abandono…”

Me fui a buscar ayuda a la OIM cómo me indico la trabajadora social, allí tampoco me prestaron atención, me puse a llorar, un señor, estaba con publicidad contra la trata de personas, me saludó, yo tenía miedo, pero me dio confianza ver todo el material de derechos humanos que llevaba con él, me dijo, Hola Soy Fernando, Fernando Mao, ¿qué te ha sucedido? ¿Eres víctima de trata de personas?.

La OIM me daba un pasaje, pero tenía que poner 400 Dólares para completar, y ya me sentía desesperada, Fernando, mi ángel cómo hoy le llamo, se apersonó de mi caso, y dijo no pagarás nada!! Eres víctima de trata y tienes derecho!!!

Fernando Mao es el director de la RATT Mercosur y Países Asociados, una red que lucha contra la trata de personas, este encuentro no era coincidencia, simplemente la vida estaba planeando todo para que Paquita pudiera superar esa horrible situación.

Fernando tuvo que acudir a la presión mediática con el consulado y la OIM , al aclararles como experto, en el tema que si se trataba efectivamente de un trato de trata de personas, y que haría publica al situación en una ciudadana colombiana que está durmiendo en la calle porque su país le dio la espalda.

Fernando instruyó legalmente a Paquita quién interpuso la denuncia en la UFASE, que es la fiscalía encargada en Argentina de los casos de Trata de personas y se enfrentó al cónsul con dos llamadas que hizo.

A los 20 minutos regresa la llamada y eran del consulado pidiéndole a Paquita que no fuera a los medios, que la van a ayudar… cómo dicen ahí si les preocupó salir en la primera plana de los medios por su omisión e irresponsabilidad.

Paquita duro 10 días rogando en el consulado y en la embajada, la ayuda para regresar a Colombia.

Ya era horario extra oficina y aun así le atendieron y hasta le dijeron que fuera en taxi que ellos lo pagarían, pero que no hablara con nadie más, la recibió el cónsul y dos funcionarias, una de ellas se le aguaron los ojos al escuchar el relato de Paquita, y le reclamó ferozmente al Cónsul.. “ a vos te parece que esto no es trata y no tiene importancia” el cónsul quedó pálido y sacó su tarjeta y le ofreció ayuda, le pidió disculpas por que según él no se imaginó que fuera tan grave “la cosa”, Paquita le dijo, necesito regresar ya, he venido 10 días seguidos a su oficina y nunca me atendió , la funcionaria me dijo que entraría de inmediato en el programa para regresar, que indiscutiblemente Fui una Víctima de Trata de personas.

“Fue evaluada por una sicóloga y con un documento expedido por la embajada para poder regresar a Colombia y una maleta con algunas cosas regresó a Colombia con una nueva experiencia de vida, con mucho dolor, miedo, pero definitivamente volvió a vivir”

Paquita no es el nombre real de la protagonista de esta historia real, lo usa por recomendación de las autoridades para cuidar su identidad y su seguridad, hoy en día paquita trabaja para una empresa financiera, está pagando un departamento a cuotas y vive feliz con su hija, cuatro años después, ha crecido y ha superado el dolor, pero le queda la sed de justicia, decide unirse a activistas de derechos humanos para trabajar contra la trata de personas y espera en algún momento justicia en su caso, decide confiarme su historia y difundirla como testimonio de vida y para prevención de la trata de personas”.

Sergio Daniel Moreno aún sigue libre, la UFASE fiscalía Argentina, ni la fiscalía Colombiana hicieron nada en su caso, vive en Lomas de Zamora Banfield French ++++ provincia Buenos Aires y tiene 34 años se hace el loco poniendo avisos con fotos de Paquita, diciendo que es su esposa y que la secuestraron, así desviar las investigaciones y al parecer por la redes sociales, Paquita ha observado que sigue engañando chicas, el caso de Paquita aún vive legalmente y esperamos reactivarlo para pedir justicia.

Denuncia interpuesta en compañía de la Organización Mundial de las migraciones en la La Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos y Trata de Personas fecha 21 de noviembre de 2008 Buenos Aires Argentina.

Por LectorObjetivo, colaborador de Soyperiodista.com

Temas relacionados

Trata de personas
Comparte: