8 Jan 2009 - 4:00 a. m.

Piedad Córdoba, de nuevo autorizada

El proceso para la liberación unilateral de seis secuestrados anunciada por las Farc avanza luego de la reunión entre el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, y la senadora Piedad Córdoba, quien de nuevo fue autorizada como mediadora. Sigue sin definirse el acompañamiento internacional. No habrá presencia de los medios.

Redacción Política

Con el espaldarazo que el Gobierno Nacional le dio a la senadora Piedad Córdoba al autorizarla como parte de la misión humanitaria que les devolvería la libertad a dos civiles y cuatro uniformados, se da por superado uno de los primeros planteamientos que anunciaron las Farc en su misiva el pasado 21 de diciembre, aunque queda la expectativa por la aceptación de un garante internacional, punto en el que el grupo guerrillero insistió el miércoles.

Horas antes de la reunión entre la senadora y el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, se conoció un comunicado de la guerrilla en el que el grupo subversivo requería que Córdoba estuviera acompañada de una personalidad extranjera y algún otro representante del movimiento Colombianos por la Paz.

Entre sus planteamientos para liberar a los tres agentes de policía, al soldado, al diputado Sigifredo López y al ex gobernador Alan Jara, las Farc también dijeron que la presencia del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) resultaba “insuficiente”, teniendo en cuenta las “manipulaciones y abusos que este Gobierno ha acometido con su emblema”.

A las 10:30 de la mañana la senadora llegó a Palacio muy inquieta, en compañía de Olga Amparo Sánchez, directora de la Casa de la Mujer y miembro de Colombianos por la Paz. Luego de dos horas de reunión, Córdoba contó que hubo un diálogo positivo con Restrepo en el que el tema de la participación de un garante extranjero se abordó, pero sin concretarse. Igualmente, dijo que aún falta otro encuentro con el Gobierno: “Hubo muy buena tónica y fundamentalmente trabajamos en relación con la importancia de lo que significa el CICR en todo este proceso de liberaciones”, aseguró.

El Comisionado Restrepo salió minutos después y se limitó a leer un escueto comunicado en el cual autorizó a la senadora para participar en la misión, reiteró la confianza en el CICR e insistió en que “seguirá brindando todas las garantías para concretar la liberación de los secuestrados anunciada por las Farc”.

De la reunión también salieron dos detalles logísticos del momento en que se produzca la liberación. El primero, según la congresista, es que no habrá presencia de los medios de comunicación, como ocurrió en pasadas ocasiones, precisamente porque uno de los mayores temores del Gobierno ha sido que el hecho se convierta en un “show”. Córdoba agregó que el segundo punto es que “está el ánimo de que una vez se den las fechas para las liberaciones, se avanzará rápidamente. El Gobierno tiene la palabra”.

De nuevo autorizada

De esta manera, la congresista de oposición, fuertemente criticada por el presidente Álvaro Uribe, regresa como mediadora autorizada oficialmente por el Gobierno para intervenir en el tema de las liberaciones.

Córdoba, quien ha asegurado que decidió invertir todo su capital político en lograr las liberaciones de los secuestrados, fue designada por primera vez como facilitadora de un acuerdo humanitario el 15 de agosto de 2007. Al día siguiente el presidente venezolano Hugo Chávez, quien había manifestado su interés de participar en la liberación de algunos rehenes, se reunió con la congresista.

Uribe aceptó el apoyo de Chávez como mediador, por lo que él y Córdoba formaron una dupla que, sin embargo, fue desautorizada por el Primer Mandatario apenas tres meses después de haber sido llamados por el Gobierno, y justo cuando se estaba concretando la liberación de la ex fórmula presidencial de Íngrid Betancourt, Clara Rojas, y la ex congresista Consuelo González de Perdomo.

Cuando dio por terminada la mediación, el Presidente argumentó que la “seguridad democrática estaba en riesgo”, luego de una llamada que le hiciera la senadora al entonces comandante del Ejército, general Mario Montoya, para hacer de puente de comunicación entre el militar y Chávez.


El hecho generó una crisis diplomática entre ambos países que, más de un año después, no ha podido ser superada del todo. También, la total reticencia de Colombia para volver a aceptar el acompañamiento de otro gobierno.

Precisamente, este es el punto que quedó en el aire ayer luego de la reunión entre el Comisionado y Córdoba. Se espera que la guerrilla no insista en el asunto, pues el choque con el Presidente podría dilatar las liberaciones.

Rumores sin confirmar hablan de que una personalidad internacional podría ser invitada. Ninguna autoridad oficial, no obstante, ha anunciado alguna determinación al respecto.

La legisladora liberal y el Ejecutivo tendrán ahora que terminar de definir el tema logístico del proceso, para luego esperar que la guerrilla le entregue al CICR las coordenadas del sitio en el que se hará la liberación.

Mientras tanto, las familias de quienes permanecen atados en selvas y montañas de Colombia continúan a la espera de que pronto se concrete el gesto humanitario —ver nota anexa—. La esperanza de todos es que el proceso llegue a buen término antes de que finalice el primer mes del año que, nuevamente, empieza con noticias de liberaciones. “Ojalá el próximo enero ya todos estén en sus casas”, dijo Claudia Rugeles, esposa de Alan Jara.

Sin confirmar garante internacional

A pesar de que las Farc insisten en la presencia de un garante internacional para que acompañe el proceso de liberaciones, ni el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, ni la senadora Piedad Córdoba se pronunciaron al respecto, y la duda persiste.

Algunos rumores  señalan que el Gobierno estaría pensando en invitar a un intelectual extranjero, pero que seguiría firme en su idea de no hacer partícipe del proceso a ningún gobierno.

El Nobel de Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel suena como el más firme candidato para acompañar las liberaciones. Sin embargo, ninguna autoridad oficial ha confirmado nada.

Familiares celebran avances en liberación

Mientras las Farc y el Gobierno terminan de ponerse de acuerdo en todos los preparativos de la liberación unilateral, las familias de los secuestrados continúan a la espera de lo que pueda suceder, con la esperanza de que todo llegue a buen término.

Apenas se enteró de que por fin se pudo realizar la anunciada reunión entre el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, y la senadora liberal, Piedad Córdoba, Claudia Rugeles, la esposa del secuestrado ex gobernador del Meta, Alan Jara, intentó comunicarse con la legisladora para conocer más detalles. “Estamos a la espera, muy contentos de que se esté avanzando”, le dijo a El Espectador.

Rugeles se encuentra en permanente comunicación con Patricia Nieto, la esposa del ex diputado del Valle Sigifredo López, quien también sería liberado unilateralmente. “Hablamos mucho acerca de cómo los vamos a recibir, de las expectativas que tenemos”. Ambas mujeres dicen que quisieran adelantar el reloj para tener pronto en los hogares a sus seres queridos.

La situación es algo diferente para los parientes de los soldados y policías secuestrados, quienes aún no conocen el nombre de los cuatro uniformados que también podrían recobrar la libertad dentro del proceso unilateral que anunció la guerrilla en diciembre del año pasado.

Marleny Orjuela, directora de Asfamipaz, la asociación que agrupa a estas familias, ha reiterado que espera que no sólo sean cuatro, sino que a lo largo de 2009 todos los rehenes de las Farc puedan volver del cautiverio y recuperar sus vidas.

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