18 Jan 2010 - 10:28 p. m.

Prófugo por un diploma

Ex rector de Uniamazonia, condenado a 80 meses de prisión por estudiar una maestría y no un doctorado, se refugia en Miami.

El Espectador

Hace pocos días el periodista colombiano Gerardo Reyes relató, en el periódico El Nuevo Herald, el insólito caso del ex rector de la Universidad de la Amazonia, Alberto Valencia, condenado a casi siete años de prisión (80 meses) porque en vez de cursar un doctorado durante una comisión de estudios, se matriculó en una maestría.

La historia se remonta al año 2000, cuando el ex rector recibió el respaldo de la universidad para viajar a Estados Unidos y realizar un doctorado en Ciencia Política en la Universidad de Miami. El compromiso consistía en que el plantel continuaría pagándole durante tres años su sueldo mensual de aproximadamente $1’700.000.

Valencia no alcanzó el puntaje necesario en el examen conocido como Graduate Record Examination, obtuvo 880 puntos sobre 1,000. Según él, optó por matricularse en una maestría en la Universidad Internacional de la Florida y participar como asistente en las clases del doctorado.

En el año 2002, el académico fue acusado de peculado y en distintas instancias se ratificó la condena a 80 meses de prisión por este delito. En la entrevista con el periodista Reyes, Valencia dice que la parte absurda de su historia es que el fallo condenatorio por peculado no tuvo en cuenta que tomó las clases del doctorado como estudiante observador; terminó la maestría; publicó un libro sobre el proceso de paz en Colombia y “asistió a cuanto seminario pudo”.

Algunos de los profesores que tuvo el ex rector en la Universidad han salido en su defensa. “Es parte de un sistema de justicia en Colombia que no funciona —afirmó el profesor Bruce Bagley, director del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad de Miami—. Alberto cumplió, obtuvo un grado que es un paso al doctorado'”.

Eduardo Gamarra, director del Centro de América Latina de la Universidad Internacional de la Florida, calificó a Valencia como un alumno con notas “sobresalientes”.

No ve las cosas con tanta indulgencia Francisco Javier Galvis, columnista de El Informador de Santa Marta. En un artículo sobre el caso, apuntó: “El profesor Valencia y sus defensores, se están haciendo los gringos”. Argumenta que “una maestría, se sabe, es un proceso de formación avanzada menos exigente que el doctorado. Para obtener la primera alcanza la presentación de una monografía, mientras que para lograr el doctorado se requiere de la elaboración de un trabajo de investigación más exigente”.

Valencia, quien vive en Miami trabajando ocasionalmente en el restaurante de su esposa y realizando consultorías para algunas fundaciones, se defiende diciendo que “es la justicia de un país en el que gente acusada por crímenes atroces como los falsos positivos está libre. Y yo, por no haber conseguido la medalla de oro, el doctorado, sino la de plata, la maestría, soy un paria''.

Temas relacionados

Estados UnidosEducación
Comparte: