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7 Jan 2009 - 10:00 p. m.

Reina del ‘fitness’

Marcela Tribín abandonó su consultorio odontológico para dedicarse a esculpir su cuerpo con una exigente dieta y rutina de ejercicios.

Redacción Vivir

La pasión por el deporte, la buena alimentación y el mantener una figura esbelta y saludable llevaron a Marcela Tribín a abandonar su profesión como odontóloga y a repartir el tiempo que compartía con su esposo y sus dos hijos con una rigurosa rutina de ejercicios y un severo régimen de alimentación, que en menos de un año le permitieron competir por primera vez en un reconocido concurso de fitness en Estados Unidos.

Muerta del miedo y de la ansiedad por ser la primera competencia deportiva de este tipo a la que asistía y sin contar con el respaldo de un patrocinador, como el resto de las concursantes, Marcela le pidió a su mamá y a su esposo, a finales del año pasado, que viajaran con ella a la Florida. Necesitaba mucho apoyo en esta nueva faceta de su vida. Al llegar se encontró con atletas de Rusia, Sudáfrica, Eslovaquia, Italia, Canadá y Estados Unidos, entre otros. “Era la única representante de Latinoamérica y, lo mejor, orgullosamente colombiana”, recuerda Marcela con entusiasmo.

La competencia duró tres días, durante los cuales el jurado calificó la simetría corporal (armonía y coordinación muscular óptima), la definición muscular que se logra con un porcentaje de grasa muy bajo y el desempeño de las participantes en una coreografía que debían llevar preparada. Marcela se vistió de indígena para este último evento y logró llamar mucho la atención. Además, cuenta que la contextura de las mujeres latinas es muy diferente a las de las norteamericanas y europeas, lo cual también cree que le sumó puntos ante los jueces.

El sacrificio, las largas jornadas de entrenamiento (solamente descansaba los domingos) y la rigurosidad de su dieta —basada en proteína animal, carne roja magra, pollo o pescado, carbohidratos como el arroz integral, la avena y la papa dulce, mucha agua y linaza—, habían valido la pena. Marcela no sólo fue escogida para ser la imagen del concurso y salir promocionándolo en la página web oficial, sino que ganó la mejor presentación de la semana y las cuatro competencias en vestido de baño.


Regresó a Colombia tan satisfecha y contenta por este gran logro, que decidió comenzar su preparación para participar este año y representar a nuestro país en cuatro competencias de fitness. Para ello deberá seguir tomando multivitamínicos, omega 3 y glutamina, comiendo de manera saludable cada dos horas y media y manteniendo sus 60 kilos de peso. Claro que durante las semanas previas a las competencias tendrá que llegar a los 57 kilogramos e intensificar su rutina de ejercicios. “Todo esto es monitoreado por médicos, entrenadores personales y un nutricionista especializado en fitness. La verdad es que no es nada sencillo, es como una ciencia”, explica.

Aunque Marcela fue modelo durante su adolescencia y en varias oportunidades le propusieron participar en este tipo de eventos deportivos, prefirió no hacerlo hasta que su cuerpo hubiera adquirido una madurez muscular que sólo se gana con años de trabajo físico. El apoyo de su familia ha sido fundamental durante esta nueva etapa de su vida. “Ellos entienden que no estoy participando en un concurso de belleza, sino en una competencia deportiva, que me encanta por ser algo natural, no se pueden usar hormonas ni sustancias químicas”.

Después de unas merecidas y cortas vacaciones, Marcela regresa al país para empezar su entrenamiento y concentrarse en su preparación física. Pero además tiene el gran reto de lograr conseguir un patrocinador, un requisito muy importante para quienes participan en estas competencias. “Lo más difícil durante el concurso en Florida (E.U.) fue el no haber podido contar, al igual que las otras atletas, con alguien que me patrocinara. Sólo éramos mi mamá, mi esposo y yo”. Y aunque Marcela quiere que su familia la siga acompañando, confía en que sus buenos resultados y el título que obtuvo le permitan contar con un mayor reconocimiento por parte de alguna empresa, ojalá colombiana.

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