23 Feb 2009 - 4:22 a. m.

Revelan lista completa de 'chuzados'

En la grabaciones del DAS también estarían Juan Manuel Santos y el general Óscar Naranjo.

Redacción Judicial

El torbellino que provocaron las revelaciones de la revista Semana sobre interceptaciones telefónicas ilegales ya cobró una primera cabeza: la del director de Contrainteligencia del DAS, capitán (r) Jorge Lagos. Asimismo, sobre el escritorio de Felipe Muñoz, director de este organismo, yacen las renuncias de todo el personal directivo de primera línea. Según expresó Muñoz, tanto para él —posesionado en este cargo hace un mes—, como para la justicia y el Ministerio Público, la prioridad es una sola: establecer qué ocurrió en realidad dentro de las salas de interceptación del DAS que hoy, una vez más, tienen en el ojo del huracán a esta entidad.

Los hechos suscitaron que el fiscal Mario Iguarán ordenara que agentes del CTI allanaran ayer mismo las oficinas del DAS. Para ello se conformó una comisión de dos fiscales delegados ante la Corte Suprema y 10 investigadores adscritos al CTI, que adelantarán las pesquisas necesarias para que se devele el origen de esta telaraña criminal y se procese a los responsables. De igual forma, el procurador Alejandro Ordóñez llegará hoy a las instalaciones del DAS con un grupo especial para comenzar las investigaciones disciplinarias. Lo que Muñoz no aclaró es si su director de Inteligencia, el capitán (r) Fernando Tabárez, continuará haciendo parte de las indagaciones internas o de la institución.

Con este escándalo suscitado por el tema de las vergonzosas prácticas dentro del DAS para ‘chuzar’ a “Raimundo y todo el mundo” queda en evidencia una cosa: el DAS no confiaba ni siquiera en el círculo íntimo que rodea al presidente Uribe y que maneja la información más sensible sobre asuntos de seguridad nacional. Al listado de vigilados, que incluye a magistrados de la Corte Suprema, periodistas y líderes de oposición, se sumarían los nombres del ministro Juan Manuel Santos, su esposa y sus dos viceministros, Sergio Jaramillo y Juan Carlos Pinzón, y el general Óscar Naranjo, director de la Policía.

El Espectador conoció que entre los teléfonos intervenidos se encontrarían también los del ex presidente César Gaviria, el ex senador Carlos Gaviria, los precandidatos presidenciales Rafael Pardo y Germán Vargas Lleras, el senador liberal Juan Fernando Cristo, el mayor Mauricio Sierra, ayudante del general Naranjo; el editor de investigaciones de este diario Norbey


Quevedo, la columnista de El Tiempo Salud Hernández, el editor político de esa casa editorial, Edulfo Peña, y varios periodistas de Noticias Uno, cuyo director, Daniel Coronell, encabeza la lista de los interceptados ilegalmente.

Por lo visto, el organismo de inteligencia al servicio de la Presidencia era una rueda suelta inmanejable, en donde se diseñó una milimétrica estrategia para cazar los secretos de los opositores del Ejecutivo y, paradójicamente, los de los asesores más cercanos de Uribe, entre quienes aparecen su secretaria privada, Alicia Arango; su secretario general, Bernardo Moreno, y su jefe de seguridad, Flavio Buitrago. El columnista de El Espectador Ramiro Bejarano sostuvo que este episodio era una clara muestra de que el Gobierno “fue víctima de su propio invento”, en relación con que lo nuevo de estas interceptaciones ilegales es que tiene “blancos” del Ejecutivo.

Otra que se encuentra en el ojo del huracán es la ex directora del DAS María del Pilar Hurtado. Altas fuentes de la Casa de Nariño le dijeron a El Espectador que, por donde se mire, Hurtado tiene responsabilidad en estos hechos. “Grave si no sabía y muchísimo peor si sabía lo que ocurría con esas interceptaciones ilegales”, señalaron. Precisamente, Hurtado expidió un comunicado en la tarde de ayer, en el que se puso a disposición de las autoridades y se declaró como la primera sorprendida de que el DAS pudiera violar de manera tan flagrante la Constitución y la ley. Por último, lamentó lo ocurrido y, como lo hizo Felipe Muñoz, reiteró que nunca recibió orden alguna de Presidencia para ejecutar una acción tan maquiavélica como ésta.

Tras el artículo de Semana, los magistrados de la Corte Suprema de Justicia han estado en permanente comunicación. Todos han rechazado con vehemencia los seguimientos al magistrado Iván Velásquez, coordinador de los procesos de la parapolítica, a quien le interceptaron 1.900 llamadas. También fueran objeto de estas acciones los magistrados Francisco Ricaurte, Jaime Arrubla, Sigifredo Espinosa y María del Rosario González. Para hoy se tiene prevista una reunión extraordinaria de Sala Plena en la que se fijará una postura oficial de la Corte ante estos gravísimos hechos.

La senadora Piedad Córdoba denunció que las grabaciones efectuadas por el DAS tenían un claro objetivo en este año electoral porque, según ella, algunas iban a ser filtradas a los medios estratégicamente para desprestigiar a los opositores de turno y a los propios aliados de Uribe que estarían en la próxima carrera a la Presidencia. Por ejemplo, el ministro Santos, quien ya oficializó que pronto renunciará para aspirar a la Casa de Nariño. ¿Es acaso Santos un hombre de poco fiar para que el organismo de inteligencia de la Presidencia lo estuviera ‘chuzando’? Igual escenario ocurre de manera insólita con el general Óscar Naranjo. Pues el mensaje que se deriva de este episodio es que el DAS rastreaba a los enemigos del Presidente en las entrañas de Palacio.

En declaraciones a AP, el magistrado Iván Velásquez calificó como unos sinvergüenzas a los detectives que lo siguieron y denunció que desde 2007 les había manifestado personalmente al fiscal Mario Iguarán y al procurador Edgardo Maya que era objeto de seguimientos y ‘chuzadas’ por parte del DAS. El ex presidente de la Corte, magistrado César Julio Valencia Copete, quien tiene un pleito con el Presidente de la República, manifestó que esta situación, de la cual él también es víctima, constituye una afrenta contra la independencia judicial y las fuentes reservadas incluso de los mismos periodistas interceptados.

Y la lista no es de poca monta. Aparecen figuras de larga trayectoria como Julio Sánchez Cristo, director de la W, y su compañero de mesa, Félix de Bedout; Darío Arizmendi, director del programa Hoy por Hoy, de Caracol Radio; Alejandro Santos, director de Semana; Daniel Coronell, de Noticias Uno, entre otros. La prensa nacional está indignada. La Corte Suprema de Justicia afila su enérgica respuesta en contra del Gobierno. El senador Gustavo Petro exige responsables y le


pide a Uribe que el DAS no dependa en adelante de la Presidencia. La dirigencia política habla de cierres y de reestructuraciones del DAS. Pero no de comisiones, de las que, se dice, se convocan para apagar crisis y no sirven para nada.

De ello puede dar fe el ex director del DAS y columnista Ramiro Bejarano, quien tras el escándalo por la infiltración del paramilitarismo en el DAS hizo parte de una comisión de notables que entregó un análisis al Ejecutivo sobre las protuberantes falencias de la policía secreta y se ventilaron recomendaciones que, como queda al descubierto en estos momentos, no fueron atendidas. No sin razón algunos analistas dicen que el DAS es el haraquiri del Gobierno Uribe Vélez.

Las vueltas del DAS

Más allá de la olla podrida que empieza a destaparse en el DAS con respecto a las interceptaciones ilegales a magistrados, periodistas, funcionarios y opositores del gobierno Uribe, lo más grave es que todo parece indicar que la mafia de los narcotraficantes Daniel ‘El Loco’ Barrera y Pedro Oliverio Guerrero, alias ‘Cuchillo’, infiltró la policía secreta de la Presidencia.

Esto es, mientras Uribe pedía que estos dos ‘narcos’ fueran capturados de inmediato, agentes del DAS les habrían colaborado para ‘chuzar’ socios de ellos con el fin de saber si eran leales o para que se les advirtiera de las investigaciones en su contra. Además, según ha trascendido, informes reservados del DAS terminaron en manos de paramilitares del Bloque Vencedores de Arauca.

Y, como si no fuera suficiente, detectives del DAS denunciaron a la revista ‘Semana’ que una agente de la subdirección de Análisis, Andrea Flórez, se percató de la infiltración de ‘Cuchillo’ en el DAS, pero que cuando iba a denunciar los hechos fue asesinada.

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