28 Feb 2011 - 8:43 p. m.

San Cristóbal le gana el partido a la violencia

La alcaldía de esta localidad ha logrado mitigar los enfrentamientos entre jóvenes hinchas de Santa Fe y Millonarios por medio de asesorías psicológicas, capacitaciones y vinculación laboral tanto para ellos como para sus madres.

El Espectador

Desde hace dos años en la localidad de San Cristóbal no hay riñas entre barras bravas de equipos de fútbol, cosa que sí sucede en otras localidades de la capital como Chapinero, en donde el pasado 20 de febrero un joven de 16 años que vestía el color azul de Millonarios (ni siquiera la camiseta del plantel) fue asesinado por hinchas del Atlético Nacional. La alcaldía de San Cristóbal ha ofrecido procesos de resocialización, asesoría psicológica y vinculación laboral a hinchas de Santa fe y Millonarios que viven en este lugar y que ahora, gracias a estos procesos, tienen fundaciones sociales y microempresas de confección de ropa deportiva y estampado. Hace seis meses, las madres de ellos empezaron a participar en el programa Madres del Fútbol, que les brinda apoyo financiero para proyectos productivos y capacitaciones para entender el problema social de la violencia relacionada al fútbol y solucionarlo desde el núcleo familiar de los barristas.

El alcalde de la localidad, William Herrera, afirma que Madres del Fútbol es un programa complementario a los trabajos que se venían adelantando hace dos años con 500 jóvenes y que ahora, la mayoría de ellos, son exitosos laboral y socialmente. Según el mandatario local, “los procesos de resocialización se hicieron al contrario de lo que muchos esperarían, lo primero fue vincular laboralmente a los jóvenes y generarles ingresos para motivarlos. Luego les exigimos que, para poder conservar su trabajo, disminuyeran el consumo de psicoactivos y participaran en obras sociales para la comunidad”. El objetivo de Madres del fútbol es que ellas complementen los negocios de sus hijos y, a su vez, creen empresas familiares y reciban apoyo psicológico para solucionar el problema de violencia, consumo de alcohol y drogas por parte de los jóvenes.

Luz Estela Ávila es una de las madres que participan en el programa desde hace seis meses. Con el apoyo financiero de la alcaldía, ella y otras mujeres han creado la Asociación Madres Activas, dedicada a la costura, confección y producción de calzado. Además, recibió asesoría de psicólogos y trabajadores sociales durante cuatro meses en la junta de acción comunal del barrio 20 de julio, donde aprendió a identificar la causa de comportamientos violentos de su hijo, hincha del santa Fe, y a solucionarlos a través del diálogo. Desde entonces, el cambio de su hijo ha sido abrupto: “ahora él guía a menores de la localidad que hacen parte de las barras bravas, trabaja en su microempresa de estampado, en su fundación (la Fundación Albirojo, dedicada a evitar la violencia en los estadios de fútbol) y además es mensajero de la alcaldía”. Luz Estela asegura que este programa ha dado resultados en muy poco tiempo y es una iniciativa que deberían adoptar no sólo otras localidades de Bogotá sino otras ciudades del país.

Yolanda Camargo, cuya hija es hincha de Millonarios, también hace parte de las Madres del Fútbol. Con la ayuda de este de este programa, Yolanda junto con otras participantes crearon la Asociación Social para la Población Vulnerable, la cual ofrece posibilidades laborales a los jóvenes barristas, pero también programas alimentarios, productivos y de inclusión social para adultos mayores y niños pobres de la localidad. Gracias a la asesoría profesional que ha recibido, ella comprende el mundo al que su hija pertenece: “Se trata de adolescentes que, en su búsqueda de identidad, encuentran en las barras bravas la posibilidad de pertenecer a un grupo social. Así inician en las fanaticadas, que les abren la puerta al consumo de drogas psicoactivas y los involucran en la violencia. Lo importante es concientizarlos de que uno va al estadio por amor al deporte y no por odio al otro equipo”, explica ella. El proceso de su hija inició con capacitaciones en derechos humanos, Código de Policía y resolución de conflictos. Luego fue gestora de convivencia en colegios del sector y cárceles del distrito y ahora está recibiendo asesorías para emprender proyectos empresariales.

Estas son dos de las 40 Madres del Futbol, de las cuales la mayoría son cabeza de familia, que han logrado estabilizar económicamente sus hogares mediante sus propios negocios y los de sus hijos y, asimismo, han logrado sacar a los jóvenes no de las barras bravas sino del conflicto social que estas representan. Para cerrar el programa, las Madres del fútbol irán en compañía de los jóvenes barristas al próximo clásico entre Santa Fe y Millonarios, donde le meterán un gol a la violencia dando ejemplo de educación, tolerancia y amor al deporte.
 

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