15 Dec 2010 - 10:03 p. m.

Se busca: vida extraterrestre

El Instituto de Astrobiología de Colombia ha logrado la única alianza con la Nasa en Latinoamérica.

Gabriela Supelano

“La astrobiología es una de las ramas de la ciencia que más deja espacio para la imaginación”, dice Jorge Enrique Bueno. Desde este año, el joven bogotano, graduado de biología, no solamente llegó a formalizar el Instituto de Astrobiología de Colombia y convertirse en su director, sino que también logró una alianza con la Nasa, única en Suramérica.

Desde muy niño Jorge Enrique Bueno estaba convencido de que había vida en otros planetas. A medida que sus estudios evolucionaron esta sospecha se hizo más solida. “Es que lo más posible es que haya vida, al menos a nivel bacteriano, si no este planeta sería una gran coincidencia en el universo”.

Sus inquietudes lo llevaron a conectarse con otros estudiantes de la Universidad Nacional que tenían los mismos intereses. Crearon el grupo de investigación de Exobiología, en el que investigaban formas de vida que podrían existir fuera de este planeta. Desde un principio la comunidad académica ignoró su trabajo. “Creían que no tenía ningún fundamento científico, que era cosa de ciencia ficción”, recuerda Bueno. Aún sin el apoyo de los profesores, los jóvenes se arriesgaron a presentar dos proyectos de investigación en el evento Bioastronomy, organizado por la Nasa en Puerto Rico.

Desde ese momento la conexión fue inevitable. El director del departamento de Astrobiología de la Nasa quedó impresionado por el hecho de que un grupo de estudiantes, sin ayuda de ningún profesor, pudiera hacer investigaciones tan serias. Así empezó lo que ahora es el instituto y se fue consolidando la alianza con la famosa agencia norteamericana.

“Nosotros queremos trabajar en tres ejes: la investigación, la educación y la divulgación”, explica el director. Y es que para Bueno, la astrobiología es una perfecta herramienta educativa porque permite a los niños usar su imaginación. “No se trata de cortarles las alas. Se les pregunta cómo se imaginan un extraterrestre y con lo que ellos han creado en sus cabezas les explicamos muchas cosas sobre cómo funciona el mundo y nosotros mismos”.

La época de los ovnis, Área 51 y los pequeños enanitos verdes ya está en el pasado. Según Bueno, todo es posible, pero hay que probarlo con evidencia científica. Por eso ellos se enfocan en lo que para muchos puede parecer insignificante: las bacterias. Pequeños bichos que pueden vivir en calor o frío extremo, que no necesiten oxígeno o, como la última bacteria descubierta, que incluyan sustancias similares al arsénico en su ADN.

Ahora el instituto trabaja para “acercar todas esas cosas increíbles y maravillosas de la Nasa a Colombia”. Y que muchos de los grandes enigmas del espacio sean descubiertos desde nuestro país. “Estoy seguro de que debe haber vida en Marte, sólo tenemos que encontrarla”.

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