17 Jan 2009 - 10:00 p. m.

¡Semen rompió el condón!

Daniela López*, adolescente de 13 años, llega a mi consulta una calurosa tarde del febrero bogotano, con un desespero poco habitual en los jóvenes que asisten ese día, yo aún sin saber si por la presencia de la madre o por la situación que consultaría.

El Espectador

En su cara blanca y alargada luce un tremendo barro entre las cejas que armonizan con los piercings de la nariz y del labio inferior, sus ojos azules profundos, su pelo corto y su cuerpo armónico, por lo demás bastante típica, blue jeans rotos y camiseta de tela cruda un poco transparente, pareciera como de 15 o 16 años.

Una vez sentadas, rompo el silencio advirtiéndole a Teresa, como es de rutina en mi consulta con las madres de adolescentes, que solo me interesa saber los cambios de Daniela que motivan la consulta antes de quedarme a solas con ella. Teresa me interrumpe diciéndome que su hija está embarazada, y aún cuando conoce la importancia de la privacidad en este tipo de consultas considera que el problema actual es más de ella como madre que algo específico de Daniela.

Refiere que el Dr. De Zubiría, su ginecólogo particular, le recomendó una consulta con un psiquiatra de adolescentes debido al conflicto con su hija, el que venía siendo permanente pero que empeoró cuando, con todo su amor de madre le propuso tomarse las tabletas formuladas para interrumpir el embarazo y como se lo esperaba, Daniela se opuso rotundamente a seguir sus indicaciones.
  
Le solicito a Teresa que antes de continuar me cuente cómo se iniciaron todas estas dificultades, ella comenta que desde la época de su separación hace unos 6 años, desde eso ha tenido que dedicarse completamente a su hija y al trabajo ya que le ha tocado ser madre y padre a la vez… -Me desempeño como directora jurídica de una entidad del sector financiero, de otra manera no le podría pagar el colegio al que asiste ni a usted su consulta- por boca de Teresa me entero que Daniela se fugó durante dos días de la casa, el pasado 16 de enero con Julián, su novio de 18 años,  estudiante de último grado en el mismo colegio, antes de esto ya eran constantes  los episodios de violencia verbal con su hija, a quien define como una persona egoísta, prepotente y caprichosa, - Yo, que le he dado todo en la vida, que nunca la he castigado y hacerme esto a mí, se imagina usted doctor, a mí, a quien le he dado todo, todo.

Entre tanto se pasa el pañuelo facial secando sus lágrimas, doy un vistazo a Daniela, ella me mira entre avergonzada y orgullosa, le pregunto a Teresa cuál fue su actitud ante el suceso… -perdonarla, no era la primera vez y por supuesto comentarle a Jaime, el papá…., le pregunto: cómo es el padre de la niña, qué dijo él del embarazo. Ella responde: cómo definiría a Jaime, Doctor?, en pocas palabras un pusilánime e ingenuo, nuca hace nada a parte de estar rezando, imagínese doctor, a todas las dejan por una mujer más joven, a una que otra amiga mía la han dejado por otro hombre pero, él, Jaime, entregó todos sus bienes o mejor nuestro dinero al Opus y se fue a vivir con ellos, es agregado o algo así, la verdad ya no me importan ni los hombres, ni la religión, ni el sexo, lo he sacrificado todo por ella- mirando ahora de manera tierna a Daniela y regresa al tema que le preocupa, - cuando Daniela regresó a casa después de la fuga va y me cuenta que estaba en embarazo de un mes aproximadamente y que por esto decidió irse de la casa, además que sostiene relaciones sexuales desde hace más de un año y con todo el descaro me dice que solo con tres novios y siempre con condón, doctor, yo lloré lo que no está escrito, esta muchachita es todo para mi, mi única hija, yo la he educado como a una princesa y mire con lo que me sale…

Procedo a felicitarla por su maravillosa hija, pues ha asumido su sexualidad de manera responsable y solo por obra del azar quedó en embarazo, ella fija su mirada en mis ojos y rompe nuevamente en llanto, toma aliento y ya repuesta me dice, -Yo ya denuncié a Julián por abuso sexual de menores, pues mi hija solo cumplirá 14 años en mayo y el muchacho ya tiene 18 , además después de muchas noches de desvelo y de darle vueltas al asunto no me siento para nada culpable de recomendarle el aborto, mi niña ha sido víctima de abuso aún cuando me asegure que no es así y eso le daría al tal Julián por lo menos 4 años de cárcel, además el Dr. De Zubiría me dijo que de continuar el embarazo hasta podría corre peligro su vida.
 
Miro a la joven y le digo: -Daniela, ahora quisiera escucharte- ella escrutando el techo reconoce haber estado confundida cuando pidió ayuda a su madre, se sintió defraudada por ella al saber que había demandado a Julián su novio, aclara que bajo ningún punto de vista existió situación de abuso, pues fue ella quien insinúo las relaciones, de hecho las viene teniendo de tiempo atrás y Julián es el tercer novio con quien ha tenido sexo. En actitud abiertamente desafiante ante la madre manifiesta que ella no abortará bajo ningún motivo, aduciendo razones derivadas de “mis derechos, pues para eso conozco la constitución y esto hace parte del libre desarrollo de mi personalidad”.
Ya es tiempo, continuaremos la próxima cita…
 
Una semana después: la Sra. Teresa y su hija Daniela esperan en la sala, estoy retrasado cerca de 15 minutos, mi paciente anterior no dejaba de llorar ante el abandono de su amante, reflexiono un instante, si hago seguir a esa señora, nunca podré saber lo que está sintiendo su hija, de modo que le digo a Liliana que les informe que hoy solo hablaré con Daniela, en dos minutos puede pasar.

Hola Daniela, cómo te fue esta semana, que has pensado sobre tu embarazo? ella me mira… -uff!!! por fin podremos hablar a solas,  después de la cita anterior creo que entenderá cómo me siento en mi casa, mi mamá es la más intensa y mamona de todas, no me deja libre un segundo, simplemente la odio, la odio, solo quisiera asistir a su entierro cuanto antes, y eso que no conoce a mi papá, salir de ésta para meterse en otra peor, pobrecito, por el sólo siento lástima, y pensar que además de la plata pierde todo su tiempo, así como no existimos antes de nacer tampoco después de morir…

La verdad es una locura tener ese bebé, pero qué más puedo hacer, si mi mamá se empeña en meter a Julián a la cárcel, pailas, si es así, yo me empeño en tenerlo, vamos a ver a la larga quien sufre más,  ni que se le ocurra que yo lo voy a cuidar, Usted sabe doctor, todos estos niños terminan criados como el hermanito de una…

Yo siempre quise tener una familia y como es la vida, a pesar que los quiero no cuentan para nada en mi vida, mi abuelita Mirta es artrítica, yo la veo muy amargada, ella también es separada, no aguantaba a mi abuelo, él era alcohólico, agresivo e irresponsable, terminó por echarlo de la casa, la verdad a mí nunca me hablaban de él hasta que murió el año pasado en un ancianato de Chía, ahí fue cuando me enteré de esos problemas, era como 20 años mayor que mi abuela, tuvieron tres hijos, mi tío Carlos el drogadicto que ahora está en Medellín y mi tía Sandra que es traductora y vive en Miami. De mi papá, él ya no significa nada para mí, antes lo adoraba, yo creo que fue mi mamá, quien con su desprecio por él, me hizo perderle el amor que le tenía, a él le digo Jaime nunca le digo papá, cuando me llama a mi celular es siempre para hablarme de Dios y decirme pendejadas.


Cita del 12 de febrero: Daniela, hoy que tema quieres tratar? Daniela está cabizbaja, se queda en silencio, me mira, no le salen palabras, -Quieres que retomemos cómo te has sentido con tu familia, con Julián?
Sí, precisamente hoy quería hablarle de Julián, cuando salí de mi última cita me quedé pensando en su pregunta, sobre si existía algo en común entre mi papá y Julián. Enmudece nuevamente…
-Sí Daniela, me parece bien que hoy le dediquemos la sesión a Julián, al fin y al cabo será el papá de tu bebé, cuéntame cómo lo conociste y qué sentimientos te despierta él-.
Julián es un niño muy inocente y tierno, casi como bobo, él como yo es solitario, su papá es político del partido conservador y la mamá trabaja en obras de beneficencia o por lo menos eso es lo que dice, pues a duras penas la he visto dos veces en la casa y una en el colegio cuando entregaron notas en diciembre, pobre Juli, así es como siempre le digo igual que a mi prima Juliana, a los dos les digo Juli. –interrumpo, cuéntame que tiene de pobre Julián para que lo califiques de esa manera- es que como le decía parece bobito el pobre, con gafas y no se quiere operar, un corte de pelo super chanda, es corto y con un mechón, pero no atrás como todos, sino le cae hacia un lado y le hace ver la frente grandísima, yo creo que va a ser calvo como el papá. Pero lo que más pesar me dio fue en diciembre cuando lo acompañé al prom de Fabio, un amigo de él que se graduó en esos días y que ahora estudia medicina, y me dijo… no me lo va a creer, no me lo creerá, que era ¡virgen!, ve que si tengo la razón de decirle pobrecito…

Yo no lo pensé, me dije ese se acordará de mi toda la vida y me le eché encima, estábamos en el carro de él, como cosa rara lo dejaron ir sin el chofer, eran casi las tres de la mañana, yo me había metido un porro y algo o mejor mucho ron, él como no mete ni toma estaba en pánico, se lo cogí y se lo chupé, el pobre estaba paralizado, arrancó de una y me dejó en la casa. Menos mal había metido, la marihuana me tranquiliza, de otro modo lo hubiera cogido a patadas por bruto, al otro día llamé a Camila y a Juli mi prima, les conté y no podían de la risa pero a mí no me pareció chistoso, me sentí rechazada, nunca me había pasado nada igual, ellas me preguntaron ¿será así por virgen o por huevón?, les contesté que la huevona era yo, pues desde que me rechazó sólo pienso en él y lo peor creo que me enamoré por primera vez…

Era navidad, la primera novena, para mí eso sólo es rumba, Julián me invitó a rezarla en su casa, yo me le reí y le dije que sólo creía en mí, que eso me bastaba, pero pensé, esta es mi oportunidad, me lo voy a comer… y dicho y hecho, me fui preparada, compré en Pomona de Hacienda Santa Bárbara una caja de condones, hasta me acuerdo que eran “ultrasensibles”, pues dudé si compraba eso o los nuevos Hot, del que me dijo Juli mi prima que se siente un calorcito delicioso, pero como era para su primera vez, preferí que él lo disfrutara para que nunca me olvidara. Él estaba todo nerviosito cuando yo llegué, me eludía, estaba más con Fabio y con los gemelos Jonathan y Jerson, los vecinos que son puros hijos de mafiosos, mientras yo sólo bebía, en la casa de Julián no se puede meter porque el papá tiene guardaespaldas y ellos dizque trabajan en el DAS con lo de las drogas, qué ironías, y vecinos de un narco… Me lo llevé al jardín de atrás y le di traguito para ablandarlo o mejor para endurecérselo, cuando lo vi medio mareadito me lo llevé a su cuarto, fue muy rico, pues me sentía victoriosa, ese si es un trofeo, ser la primera vez de Juli, al sacarlo él sólo dijo: ¡Ayayay se rompió el condón!, claro, el muy imbécil como nunca había abierto un condón lo debió de haber rasgado, para mí fue impresionante, me dio asco, era la primera vez que alguien se derramaba dentro de mí.

Cita del 19 de febrero: Cómo estás de bien Daniela, llegas con otra cara, sigue, sigue… ahora cuéntame qué pasó después con Julián. – Nada, que iba a pasar, no le dije que él era como extraño, pues nunca me habló nada de esa noche, tampoco me tocaba y si yo se lo arrimaba, él me apartaba, fue la única vez, eyaculó como a los 30 segundos, mi única satisfacción fue psicológica, Juli mi prima me dice que eso les pasa a todos, mejor dejemos ese tema porque me entra la depre.
Está bien Daniela, sobre qué quieres hablar hoy. – pues me gustaría hablar del colegio, hoy me pelee otra vez con Camila, dizque mi mejor amiga, no soporto que ella esté más tiempo con otros que conmigo, -viene un largo silencio, tal vez medita sobre si me dirá la verdadera causa.

Me hablabas de Camila, tal vez lo que me dijiste no fue realmente el motivo de la discusión con ella. –La verdad es que la muy sapa le dijo a Ofelia la Coordinadora del grupo que creía que yo estaba deprimida, que le había hablado de suicidio, que me había alejado de ella para estar más con Chantal, una niña francesita que llegó al colegio el año pasado y que mete como una burra y que todos los drogos del curso juntos, más se demoró en terminarle de echar el cuento, que en llamarme María Clara, la psicóloga del colegio.
-La interrumpo y le cuento que yo hablé con María Clara, la conozco desde hace varios años y yo veo a algunos niños y niñas del colegio, le comento que sólo hablamos sobre si tenías riesgo de suicidio, -pero por favor continua Daniela, entonces qué pasó-

Entré pálida a ese consultorio, la dejé hablar primero y me contó todo lo que le estoy diciendo, por ella me enteré, cuando terminó me regresó la respiración, supe que no le habló de mi embarazo, menos mal…
-Cuéntame por qué menos mal, si has decidido continuar el embarazo, no te parece mejor que se enteren de una vez?-.

No, es que no estoy segura, he pensado mucho en lo que le dije el otro día, odio tanto a mi mamá que hasta sería capaz de tener ese bebé, pero que mamera andar con barriguita y todo eso… Se imagina la cantaleta que nos echarían no solo a mi sino a todo el curso y al colegio, donde se enteraran que estoy embarazada, empezarían de nuevo con el cuentico ese de la educación sexual…, es que en el colegio creen que la educación sexual es sólo que sepamos que existe el condón, cómo ponérselo, que las niñas lo debemos cargar siempre, pero nunca nos hablan nada más y supongo que debe ser algo más que condones la educación sexual. ¿Cómo era en su época la educación sexual?

Mi mamá se puso intensa hoy cuando llegó del trabajo gritándome que ella no tuvo educación sexual, ni celular, ni Internet, ni computador en la casa para chatear y que nunca quedó embarazada, que siempre le obedeció a mis abuelitos, ahí si fue cuando yo le solté la carcajada y quien dijo furia, nos empezamos a echar la culpa cada una a la otra de mi embarazo, de la rabia que nos sentimos, de la ida de mi papá… a propósito, para mí que a ella le pasó lo mismo que a mí, se comió a Jaime como a los tres meses de casada, pues yo nací al año exacto y me huelo que ese fue el único polvo de mi papá. –Le pido que lleve el registro de emocionesa durante la semana, eso nos permitirá ver mejor la relación de sus pensamientos con sus conductas.


Me quedo pensando: su pasado y presente siempre rebelde… su relación con las drogas tampoco nada extraordinario, sólo marihuana como tantos otros de su edad y condición social… su impulsividad desbordante, también ansiosa, depresiva en ocasiones. Quedo con la duda nosológicab ¿tiene un trastorno de conducta oposicional desafiantec o su personalidad es limítrofed, o tal vez los dos? Yo sé que la medicación puede aliviar su sufrimiento, pero si continúa con la idea de mantener el embarazo podemos terminar los dos con un problema, el bebé con una malformación y yo demandado, entonces me decido por una psicoterapia de apoyo, hoy fue catarsis, las dos próximas citas haremos clarificación y confrontación, no hay más tiempo para perder, ya estamos en el segundo mes de embarazo. Luego continuaremos con sesiones individuales de terapia cognitivo-conductual y la ingresaré al grupo de adolescentes entre trece a quince años los miércoles a las 5 P.M.

Sesión del 26 de febrero: Hola Daniela, cómo te fue esta semana, iniciaste el registro que te pedí?. –Si… suspira… el pasado jueves estaba muy triste, traté de averiguar dentro de mi mente qué sucedía, caí en cuenta, estaba pensando en el embarazo…- entra en silencio
-Daniela, me parece que estás reconsiderando la posibilidad de interrumpir el embarazo, cuéntame que pensaste ese jueves…
Nada, recordé que para navidad me debía haber llegado la regla, yo me desarrollé a los 11 años, fue fatal, no estaba preparada… un oso mayúsculo,  dejé la silla del pupitre ensangrentada, corrí a la enfermería, me acompañaba Ingebhorg quien era mi mejor amiga, ella ya había pasado por esas y sabia que allí regalaban toallas higiénicas,  pero lo terrible es que el gomelito del Lucas se la pilló, le tomó fotos con su celular a  mis piernas todas escurridas y las mandó por mail a todo el curso escribiéndoles: “les doy mis mejores fotos, adivinen de quién son estas piernitas”.
-¿se refería a otras fotos tuyas?...
No, él tiene una galería en su celular y se las muestra a todo el mundo, ahí están las tetas de Catalina, de Sonia y de Valentina, también se mete con las profesoras y tiene fotos de los calzones de la Sra. Ofelia, es que da pena como se sienta ella, de la profesora Mireya de matemáticas y de Sandra la de literatura que los emboba a todos; pero la más loca es la colección de fotos de pipís, están las de los del grupito de él, los llamamos los apóstoles: Lucas, Mateo, Santiago, Simón y Andrés Felipe… el otro de ellos es Nicolás, un hijueputa sapo, como se la pasa con ellos le pusimos Judas… todos gomelitos como él, hasta tiene una muy chistosa, es del rector en un orinal, no sé cómo la tomó, eso si hay que abonarle, él es un duro para tomar fotos sin que nadie lo pille.

-Daniela, y al fin qué era lo que te hacía sentir tan triste el jueves?

Ah sí, claro… pues resulta que no me aguanté más y el 28 de diciembre compré en la droguería la prueba de embarazo, llegué a mi casa, sólo estaba como de costumbre mi abuelita, la vi toda triste y me entró un mal presentimiento, será que murió mi tío Carlos… ella todo el tiempo reza por él, le pregunté que la tenia así, pero no me quiso contar y me salió con la historia de los santos inocentes, ahí si me atortolé toda pues pensé que yo podría estar embarazada, todas las noches soñaba con el condón roto y el semen escurriéndome como cuando me vino por primera vez la regla y no… no pude hacer la prueba de embarazo, más bien pensaba que eso no me podía pasar a mí, eso sólo le pasa a las locas irresponsables como mi prima Juli que tiene 15 y ya lleva dos abortos, a Camila mi amiga con uno y a la francesita, Judas me dijo que hasta de él había quedado en embarazo, esa por lo menos lleva 4 o 5.

-Dime, cuándo entonces te enteraste que habías quedado embarazada?

-Yo guardé la prueba y me la tomé el 15 de enero, ese día entramos al colegio, yo no había visto a Juli porque él había viajado a Paris con los papás, el marica ni me miró, pero me importó un culo, llegué a la casa y armada de valor me la tomé, y claro mis presentimientos eran realidad, positivo...

Me volví como loca, salí de la casa sin decir nada y me fui llorando donde Camila, ella me dijo que deberíamos ir donde Julián yo no quería y ella me llevó, ya eran como las 12 de la noche, la mamá de él pensó que estábamos haciendo un trabajo del colegio, qué poco conoce a su hijo, ni siquiera se da cuenta que nosotros no somos de once como él, fue muy amable y nos pidió que nos quedáramos esa noche en el cuarto de huéspedes y así lo hicimos, yo no dormí nada, ni me acordé de avisar en la casa, al otro día de allí salimos para el colegio, no sabía qué hacer, fue el día más largo de mi vida, le pedí a Camila que me dejara dormir donde ella, la mamá de Julián me dio la idea, le diríamos que tendríamos que pasar un trabajo a limpio y terminar una tarea larguísima, yo no me sentía con ánimos de enfrentar a mi mama ni a mi abuela, mi celular había sonado como mil veces, era mi mamá pero yo no le contestaba, me decía que si estaba sufriendo por no saber de mi pues que sufriera… que yo estaba mil veces peor, pero de pura mala le contesté y le dije que me había volado con Julián, ella me insultó y me colgó, nunca supo la verdad de lo que pasó esos dos días.

Una cita extra: recibo llamada en mi celular, es Teresa, solicitándome la atienda urgente, pues Daniela acaba de ser hospitalizada, acudo pronto a la clínica, Teresa me aborda en la entrada del parqueadero, llora, llora sin parar, la sujeto del brazo y le pido que me cuente lo sucedido, vamos a la cafetería porque no quiere que Daniela se entere, me cuenta que le propuso a Julián diluir las tabletas abortivas para dárselas a Daniela sin que ella se diera cuenta, a cambio de esto, ella retiraría la demanda que presentó por abuso de menores evitándole de esta manera ir a la cárcel, lo que considera un hecho dadas las circunstancias, Julián preso, por ahora sólo del pánico, pues sus padres no saben hasta ahora nada del problema en que se ha metido, acepta la sugerencia de Teresa, en ese momento nos interrumpe un joven, Teresa me lo presenta, es Julián, - Hablando del rey de Roma, doctor…


Pido hablar con Julián a solas, ambos aceptan, él me cuenta que recibe las tabletas de Teresa, pero como le tiene tanta desconfianza a esa vieja loca, lo primero que hace es consultar con Fabio su amigo estudiante de primer año de medicina esta situación, él le dice que para ser más efectivo las introduzca en la vagina pues así es más rápido todo,  que recuerde cómo en las rumbas las niñas empapaban los tampax de aguardiente para emborracharse más rápidamente y quedar sin aliento de alcohol, hasta la policía lo paró a Usted todo borracho la noche en que se lo metieron (el tampax) por detrás, amigo llegó el desquite, me dijo, métaselas por la vagina antes de comérsela, así ella nunca sabrá que fue usted…

-Yo estaba muy tranquilo, esta vez tendría yo la iniciativa y lo haríamos en mi casa, como mis papas nunca están…., la verdad sentí una gran tranquilidad al saber que no iría a la cárcel, pero apenitas me fui, es decir me derramé, ella empezó a quejarse de retorcijones y dolores,  me entró un culillo tenaz y llamé a Teresa, ella me dijo que la trajera para acá…

María Lucia, ginecóloga, está de turno, contemporánea y amiga mía, no solo en la facultad, también en las rumbas o “rumbeaditas” mejor, en aquellas noches en las solitarias habitaciones de los altillos del viejo hospital de San José, me pasa como un flash que hace 25 años estábamos con un dilema similar, ella interrumpe mi recuerdo diciéndome -en la inspección vaginal encontré fragmentos de las tabletas abortivas, las  reconozco fácilmente, luego procedí al legrado retirando los restos embrionarios. Nos miramos en silencio… tal vez ella también se acordaba. Vamos a donde está Daniela dije, me acerco a su cama, la saludo con un beso en la mejilla, María Lucia le pregunta cómo aparecieron esas pastillas en su vagina, Daniela se mostró desconcertada ante el hecho, ¿de cuáles pastillas me habla?, rápidamente le explico a María Lucia lo que conversé con Julián, le reprocho que no cambia, es la misma acelerada e impudente, pero ya nada se podía hacer, aun mareada por la anestesia Daniela nos cuenta simplemente que  aproximadamente 30 minutos antes estaba teniendo relaciones con su novio y al terminarlas sintió los intensos dolores, María Lucia le repite que le encontró pastillas abortivas en la vagina, que si ella no se las introdujo tuvo que haber sido el novio, pues quien más y haciendo gala de su papel de “médica totalmente recta” ahora feminista y bioeticista, le dice que si ella quiere, puede enviar las muestras a medicina legal e instaurar demanda por homicidio doloso en contra de la persona que sin su consentimiento le introdujo las tabletas…

Hablo con Daniela, la encuentro más pálida que de costumbre, aturdida de nuevo y con la mirada perdida en el techo, sudorosa y con temblor en todo su cuerpo me dice, -La doctora me dio la luz, voy a meter al hijueputa del Julián a la cárcel hasta que se pudra… ahora es que entiendo por qué quería tirar conmigo ese desgraciado-

Un mes después: En su cita de control Daniela me cuenta cómo han mejorado las relaciones con su madre, sobre el regreso al colegio, el placer de la marihuana en las fiestas, le pregunto por el bebé y me dice que nunca existió, comprendo que me habla en lenguaje figurado, al fin y al cabo en esta edad lo estrenan, le pregunto por Julián, me cuenta que solo lo ve en la ruta, ha pasado mucho tiempo y su energía está concentrada en conocerse, se siente encantada de saber la relación entre sus pensamientos, emociones y conductas, me dice que lo que más quisiera cuando grande es ser psiquiatra o psicóloga, pues es una chimba saber cómo piensa la gente, palpar los colores, saborear las ideas, ver la tristeza y convertirla en alegría, oír la desesperanza para entregar ilusiones y entender por qué a alguien le parece malo lo que a otro le parece bueno…
Insisto en cómo se siente ella al haber demandado a Julián, me cuenta que casualmente esta mañana habló sobre el tema con él,  le dijo que como sus padres  nunca están, le contó la situación a Fanny, la empleada de toda la vida, y a José Antonio, el conductor y fue cuando Martha, la de por días, se acordó que había llegado un telegrama, -yo le pregunte qué era eso, nunca había oído esa palabra tan extraña, me dijo que como un mail pero viejo y ahí quedamos…-

De turno: Ayer empecé de nuevo turno, yo a estas alturas y todavía haciendo turnos, no es justo… menos mal son de llamada y no presenciales,  otra vez me está sonando el celular, son las 8 de la noche, ah claro, de la clínica, se habían demorado, … Alo, sí yo soy el psiquiatra de turno,…  otro intento de suicidio, sí, ya voy a verlo. Cuando llegué a urgencias me informan que lo trasladaron a Cuidados Intensivos (UCI), es una intoxicación por carbamatosa y la dosis parece letal, subo a la UCI, vaya, vaya sorpresita… es Julián, se encuentra inconsciente, pregunto por su familia con el fin de ir preparándolos, la enfermera me cuenta que no están su padres, -pero si quiere le hago seguir a Fanny, la empleada doméstica y a José Antonio, el conductor-, ellos me cuentan que el joven Julián salió temprano al juzgado, llamó para que lo recogieran hacia las 12 del día y llorando les dijo que se encontraba acusado de homicidio por la muerte de un bebé y por abuso sexual a una menor, estaba desesperado decía que es mejor estar muerto que 20 años en una cárcel, después de esto salió y como a las 6 se encerró en su cuarto, cuando Fanny lo llamó a cenar no contestó, -forzamos la puerta, lo encontramos en el piso, yo traje alcohol para darle a oler mientras Fanny le apretaba el dedo del corazón pero como no despertaba y parecía inconsciente inmediatamente lo trajimos…-
-¿y ustedes ya se comunicaron con los padres?
Fanny se adelanta y me dice: -si doctor, ellos están en Europa, es que viajan mucho, le dejamos el mensaje en el contestador del celular, ellos siempre lo llevan, pero solo les dijimos que Julián estaba malito de la barriga, con retorcijones, no queremos asustarlos porque tenemos fe que al niño Julián no le pasará nada, Martha y yo le estamos rezando la novena al divino niño desde que nos enteramos en los líos en que lo metió la niña Daniela y José Antonio ya compró las estampitas en el 20 de julio, las que le entregamos a las enfermeras. Doctor mire a ver si se las pusieron en la cabecera de la cama, eso lo protegerá.
Pobre niño Julián, él le tiene tanto miedo a los papás que prefiere contarnos a nosotros sus cuitas…

Su llanto es profundo, como si saliera del alma, contagia a José Antonio y a una enfermera auxiliar de la UCI que quería contactar a los padres con el médico intensivista. Trato de consolarla mostrándole como ella, con Martha y José Antonio, han hecho más de lo que haría cualquier padre con sus hijos, le han brindado amor, comprensión y lo han sabido escuchar.

De regreso a mi casa ya sobre las 11 de la lluviosa noche bogotana, suena de nuevo el celular, veo la pantalla y es Daniela, al instante me pasan por mi mente varias posibilidades: ¿se enteró de la hospitalización de Julián?, o la más común entre mis pacientes, ¿peleó nuevamente con su madre y se fugó de la casa?, ¿o tal vez se trata de un pacto suicida? Contesto, me saluda agitada y llorando, le pido que me hable despacio y de pronto… se descargó la pila, quedo preocupado, corro por los sótanos del parqueadero de la clínica, llego a mi casa apresurado, conecto el teléfono, devuelvo la llamada, una, cinco, nueve veces… y nada, sólo… sistema correo de voz, su llamada tendrá cobro a partir de este momento, deje su mensaje después del tono…

* Nombres cambiados.

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