14 Feb 2013 - 8:44 p. m.

Sitios sagrados, intocables

Mininterior reconoció que el proyecto Los Ciruelos y los ecohabs de Aviatur se encuentran sobre lugares sagrados de las comunidades ancestrales de la Sierra Nevada de Santa Marta. Indígenas dicen que perderlos significaría romper el equilibrio ambiental.

Redacción Vivir

En criterio del Ministerio del Interior, tanto los predios donde está proyectada la construcción del ecohotel Los Ciruelos, en el Parque Tayrona (cuya licencia se encuentra hoy suspendida), como los terrenos donde se ubican los ecohabs, administrados por Aviatur, coinciden o lindan con sitios sagrados pertenecientes a los cuatro pueblos indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta: koguis, arhuacos, wiwas y kankuamos.

Así respondió el pasado 6 de febrero el Mininterior a una solicitud del Tribunal Administrativo del Magdalena, que a raíz de estas observaciones pidió suspender cualquier actividad de turismo en estas zonas, mientras no se realice la consulta previa a los indígenas afectados. A través de la resolución 837 de 1995, el Ministerio ya había advertido sobre la importancia de estos lugares, intocables según las creencias indígenas.

Se trataría en total de cuatro “hitos invisibles sagrados” que hacen parte del perímetro identificado como la Línea Negra —reconocido por el Estado—, el cual reúne 39 lugares de culto indígenas.

En el caso de los ecohabs, en el sector de Cañaveral (Magdalena), el Mininterior señaló que el lugar coincide cartográficamente con el hito periférico Uleillaka, que para los indígenas es el lugar donde “vivía el Mama Teikú con animales domésticos de varias clases”.

Además, continúa el documento, los senderos ecoturísticos delineados bajo la concesión entregada a Aviatur involucran otros dos hitos periféricos del sistema: Terugama, conocido como Teugamun y Teilluna, y Java Nakumake, en el sector de Chengue, también en Magdalena.

Sobre el predio de Los Ciruelos, la oficina asesora jurídica del ministerio indicó que el proyecto ecoturístico que se pretende levantar está ubicado “en un punto intermedio entre dos hitos que definen periféricamente el territorio sagrado de la Sierra”. Se trata de dos sitios en Chengue y Taganga, que corresponden a la “Madre de la sal y la Madre del Ziruchu, lugar donde vivió el Mama Taganga y sitio de provisión de elementos para los pagamentos”.

José de los Santos Sauna, gobernador del cabildo de los koguis, afirma que los sitios sagrados “son como el templo donde está escrita la memoria espiritual de los cuatro pueblos de la Sierra. Allí hacemos pagamentos para que no haya desastres naturales ni tantas enfermedades”.

El gobernador conoce bien los sitios a los que se refiere el documento del Ministerio del Interior, ya que una tercera parte de los asentamientos de los koguis se ubican en cercanías a Santa Marta y para ellos es común transitar por estos lugares.

En el sitio de Java Nakumake, por ejemplo, es donde le hacen una ofrenda a la Tierra para agradecer por la sal con la que cocinan. En el lugar donde vivió el Mama Taganga recogen objetos sagrados para hacer intercambios entre el mar y el páramo. “Si los destruyen con proyectos turísticos, perderíamos nuestros principios y debilitaríamos al planeta”, asegura.

Amado Villafañe, arhuaco de la organización Gonawindua Tayrona, cuenta que, según las creencias de su pueblo, a los indígenas de la Sierra se les entregó desde la creación la misión de cuidar el equilibrio entre el hombre y la naturaleza a través del poder de los mamus (sus máximas autoridades). “Los sitios sagrados, más los elementos de poder de los mamus, configuran nuestro sistema de gobierno propio”, dice, y agrega que cuando pierden un sitio sagrado “perdemos la responsabilidad legada desde el principio de los tiempos, y por ese desequilibrio es que hay catástrofes naturales”.

Pablo Mora, antropólogo que trabajó con los indígenas de la Sierra en un proyecto audiovisual llamado Palabras mayores, afirma que la línea negra, que reúne la mayor concentración de sitios sagrados, “es el punto con más amenazas por el turismo, el comercio y la explotación agrícola”.

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