8 Jun 2020 - 2:36 a. m.

“Te cuento un cuento para que no comas cuento”

“Las narraciones de este libro, basadas en historias de la vida real y en experiencias personales, fueron escritas para ti, estos cuentos te harán entender situaciones que pueden lastimar tu cuerpo, tu mente, tus sentimientos o tus emociones. Te traigo estos cuentos para evitar que vivas situaciones que te causen dolor, ansiedad, miedo, tristeza, soledad, o culpa. Ten presente siempre que eres importante, valioso, irremplazable, único e irrepetible”.

Estas palabras se leen en la introducción de la obra “Te cuento un cuento para que no comas cuento”, de la escritora y abogada María Victoria Zambrano Ibarra, quien es una defensora de los derechos de los niños, las mujeres y los hombres que son víctimas de abuso sexual y violencia intrafamiliar.

La publicación, es el resultado de un trabajo que ha realizado por años como un ejercicio de satisfacción personal y la convicción de ayudar a los demás. “Yo sufrí por muchos años abuso sexual y violencia intrafamiliar. Lo que un día me causó dolor, hoy es un valor agregado para trabajar por otros”, dice la escritora, mientras deja un espacio en silencio, y recalca que es un tema que toca a todos los estratos sociales y que, con la pandemia y la cuarentena obligatoria han aumentado estos caos.

Por eso, a través de historias busca alertar y dar herramientas a sus lectores, ya sean grandes o pequeños, para que puedan prevenir, denunciar y buscar ayuda si están pasando por una de estas situaciones. Los personajes de los cuentos son de la vida real a quienes ha defendido o acompañado en sus procesos. “Para seleccionarlos me conmovió varios casos y decidí plasmarlos para mostrar qué vive una persona que es vulnerada y los procesos que debe superar”.

Por ejemplo, en uno de los casos relata como una jovencita se va con su enamorado, el cual cree es su príncipe azul, pero cuando emprende esa aventura no es como lo viven las princesas de los cuentos, sino que se convierte en su peor pesadilla y que en realidad es un caso de abuso y maltrato contra la mujer. “Nosotras muchas veces cometemos el error de creer que las personas van a cambiar, pero si se dan situaciones de violencia en el noviazgo qué se puede esperar en el matrimonio. Por eso el noviazgo es un tiempo para leer diferentes señales que nos pongan en riesgo y dejar esa relación”.

No es algo fácil de realizar, con frecuencia en las relaciones se tiende a ignorar esas señales. Por eso, como regla básica en las relaciones que las personas tengan siempre deben sumar y aportar para que todo mejore. En el libro, además, se trata temas relacionados con el consumo de drogas. María Victoria en su adolescencia, mientras era víctima de violencia y otros abusos, vio como personas mal intencionadas se acercaron a ella para aprovechar su vulnerabilidad y engañarla con sustancias de todo tipo.

Eso es lo que pasa en la cotidianidad de muchos adolescentes, quienes dan con un “Hada de la oscuridad”, como aparece en el libro, que les ofrece una mejor vida al entrar al consumo de drogas, hacerlos ver más fuertes, que todo lo pueden, pero que es una puerta para que todo empeore. En ese relato, “quiero explicarles a los jóvenes que eso es una mentira, que las drogas son un engaño y puede acabar con sus vidas y dejar heridas no solo físicas sino emocionales”.

En los casos que acompaña desde la Asociación Afecto en contra del maltrato infantil, a la cual pertenece, María Victoria Zambrano ha sido testigo de esos casos de consumo, de violación y maltrato que solo se sanan con un adecuado proceso. “En cada caso que acompaño veo el dolor de las personas, eso me parte en mil pedazos, pero descubrí que, a través de las palabras, el teatro y el derecho puedo contribuir para que las personas puedan prevenir estos casos, denunciarlos o sanarlos”.

Entre las estrategias para lograrlo realiza teatro para niños, da conferencias y representa a las víctimas. Las temáticas van desde el amor propio, la culpabilidad, el autocuidado y la construcción de esos entornos seguros en cada familia. En la gran mayoría de los casos los agresores están en casa, pero mínimo debe haber una persona que vele por la protección de los niños por eso: el diálogo, la confianza y el amor son los pilares para que tanto niños como mujeres puedan expresar con tranquilidad lo que les pasa y buscar ayuda.

Porque el agresor siempre va a culpar a la víctima, hacerla sentir responsable de lo que pasa e invalidarla. Esto lo representa en uno de sus cuentos “La ardilla y el oso”. En el que habla de como muchas personas se pueden aprovechar de los niños, decirles que hay juegos que se deben mantener en secreto e incluso amenazarlos si llegan a decir algo y lo que hacen es abusar sexualmente de ellos.

Son cinco cuentos, con personajes que van desde los animales hasta seres humanos que viven diferentes situaciones de peligro, para alertar a los niños, jóvenes y padres de familia sobre estos temas. Además de los cuentos, hay una guía práctica para padres y cuidadores que pueden estar atentos si identifican algunas señales como alteración del apetito, cambios de humor, bajo rendimiento académico o el uso excesivo de medicamentos, por mencionar algunos, se debe buscar apoyo y ayuda profesional.

“Es importante que tengas presentes a las personas en las que confías y te protegen, la manera de cuidarte y lo significativo que es levantar la mano y pedir ayuda si te sientes solo, triste, preocupado, asustado, enfermo o si presientes que alguien o algo puede lastimarte. No guardes silencio ni te escondas; si hablas es más fácil encontrar una solución.”, concluye la escritora María Victoria Zambrano Ibarra, quien tiene la convicción de ayudar siempre a los que más lo necesitan. De acompañarlos a sanar su dolor y encontrar justicia.

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