6 Dec 2010 - 3:08 a. m.

Tragedia en Antioquia

Mientras el Gobierno estudia la declaratoria del estado excepción para ayudar a los damnificados por la ola invernal, una catástrofe enluta a los antioqueños.

El Espectador

La peor ola invernal que ha soportado el país en los últimos 50 años se traduce en una tragedia humana con más de un millón y medio de damnificados y emergencias en 28 departamentos, como la ocurrida ayer en el barrio La Gabriela de Bello (Antioquia), donde un alud de tierra sepultó por lo menos 40 edificaciones, algunas de ellas de tres pisos, con un número incierto de víctimas.

Horas antes de ocurrir esta catástrofe, el presidente Juan Manuel Santos había cancelado su viaje a Cancún (México), para visitar zonas afectadas por las intensas lluvias en el departamento del Atlántico, desde donde anunció que el Gobierno estudia la posibilidad de declarar esta misma semana el estado de excepción como fórmula para buscar medidas que permitan hacer frente a los estragos producidos por la emergencia invernal.

Entre tanto, en Bello, un informe preliminar hablaba de cerca de 50 personas desaparecidas, el rescate de otras siete y dos muertos, entre ellos un niño. Lamentablemente, se preveía un desastre mayor si se tiene en cuenta que el hecho ocurrió hacia las 2 de la tarde de ayer domingo, día de descanso para muchas familias, que se dedican a reunirse con sus seres queridos en sus viviendas.

Según el director de la Dapar Antioquia, John Fredy Rendón, “se cree que hipotéticamente habría 145 personas atrapadas”.

A esa hora se celebraba una fiesta en un parque infantil que también quedó bajo tierra, al igual que un parqueadero.

María Leonor García y su esposo se salvaron de morir, pero hubieran preferido eso a afrontar la incertidumbre por la suerte de sus tres hijos de 12, 15 y 17 años, que se quedaron en casa mientras sus padres compraban los ingredientes para preparar el almuerzo.

La angustia de María es aún mayor porque en la zona viven sus suegros, hermanos y sobrinos.

Las desgarradoras escenas de muchachos y adultos llorando, con picos y palas en mano tratando de remover una enorme montaña de tierra, despertó la solidaridad de comunidades cercanas al área del deslizamiento, cuyos miembros se unieron al angustioso rescate, apoyados por los organismos de socorro, que al cierre de esta edición adelantaban esa difícil tarea de manera manual.

Al caer la tarde, poderosos reflectores iluminaban la zona del derrumbe para continuar a lo largo de la noche y la madrugada con el titánico rescate, en el que participaban perros adiestrados. Una batalla contra el tiempo en procura de sacar con vida a más personas sepultadas, razón por la cual se descartó el uso de maquinaria pesada.

En la zona, la Gobernación de Antioquia montó un puesto de control para asegurarse de que ningún habitante de La Gabriela durmiera cerca de la zona derrumbada.

Algunos  damnificados pasaron la noche en el colegio del barrio, mientras las autoridades pedían que otros se albergaran en casas de familiares cercanos.

El punto del derrumbe está ubicado en la parte baja de la autopista Bogotá-Medellín, cuyo carril de descenso presenta agrietamientos que podrían poner en riesgo la vida de los viajeros.

Sobre el origen del alud , las autoridades locales culparon directamente al invierno, pero algunos lugareños dijeron que aparte de las intensas lluvias incidió un botadero de basura que funcionó allí hasta hace seis meses y que afectó la estabilidad del terreno. La existencia del vertedero de escombros fue confirmada por las autoridades locales, que precisaron que ordenaron su cierre pero por tratarse de un predio privado no pudieron invertir dineros públicos para efectuar obras de mitigación para rehabilitar el suelo. Por eso, la de ayer sería otra de tantas tragedias anunciadas.

Declararán estado de excepción

“La tragedia que estamos viviendo en el país no tiene precedentes en la historia”, concluyó ayer el presidente Juan Manuel Santos luego de sobrevolar varias zonas devastadas por la fuerte ola invernal en el Atlántico. El primer mandatario anunció que su Gobierno estudia la posibilidad de decretar el estado de excepción para tener herramientas que le permitan atender a los damnificados por el invierno. “Le he dado instrucciones al ministro de Hacienda (Juan Carlos Echeverry) para que reúna a los juristas y este lunes por la noche o el martes por la mañana nos den una recomendación sobre qué estado de excepción (económico, social o conmoción interior) podemos declarar”, expresó Santos, quien debido a la situación invernal canceló su viaje a Cancún (México), a donde asistiría a la Cumbre de Cambio Climático.

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