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En la serie Lie to Me el enigmático doctor Cal Lightman podía saber si un criminal mentía con sólo mirar sus gestos. El éxito de la ficción, producida por Fox, partía de tener un protagonista que conocía la técnica de la lectura de rostros, un método que permite descubrir los rasgos de personalidad, deseo y ambición de una persona con sólo ver las proporciones de su cara.
Seducido por el misterio que podían esconder los surcos de una cara, el periodista y presentador de radio alemán Eric Standop abandonó su carrera en el entretenimiento para viajar por el mundo aprendiendo este arte. Fundó la Academia de Lectura de Rostro y en su libro Lectura del rostro: te veo y te conozco (Panamerica Editorial) recopiló una serie de datos para poder saber quién es el otro con sólo darle una mirada.
Los ojos, populares como la ventana del alma, revelan el interior de una persona. Cuando tiene la pupila grande lo más probable es que genere simpatía y admiración entre los demás, además de ser alguien propenso a la intuición y las emociones. Por el contrario, las personas con la pupila pequeña, según el autor, suelen ser más reflexivas y menos susceptibles a los cambios de humor.
Con la boca se pueden intuir los intereses y la capacidad comunicativa de una persona. Los labios gruesos caracterizan a quienes les gusta hablar sobre temas personales y los labios finos a personas más cerradas e individualistas.
En cuanto la nariz, que da claves sobre la vida profesional y el dinero, el autor afirma que quienes la tienen grande llaman más la atención y suelen ser creativos, les gusta dar órdenes y funcionan bajo un pensamiento estratégico. Por eso para trabajar en equipo es recomendable tener una persona con nariz pequeña, ya que son trabajadores entusiastas y no pierden el afán de actividad que tienen los niños al llegar a la adultez.
Con gran dinámica, seguridad interna y alta capacidad de escucha, las personas con orejas grandes se diferenciarían de las indecisas de orejas pequeñas. Según Standop, estas últimas dudan más al momento de tomar decisiones y se saturan rápido cuando escuchan información. Además afirma que quienes tienen barbilla larga toman mayores riesgos y tienen más actividad sexual, mientras que los de barbilla corta siempre cumplen su palabra pero suelen enfermarse más.
Por ser una característica con la que se puede jugar, el pelo habla mucho del espíritu de vida y naturaleza de la persona. Los crespos, a quienes clasifica como más auténticos, suelen ser tensos emocionalmente, mientras los lisos tienen un carácter más adaptativo y no suelen ser rebeldes.
Pero como los rasgos cambian, según la energía del día y el paso del tiempo, el autor recomienda que la lectura se haga por la mañana. Por esto, según la lógica de la lectura del rostro, si quiere saber quién es usted basta con que se mire atentamente en el espejo al levantarse.