19 Apr 2010 - 6:53 a. m.

Un cara a cara explosivo

En el debate de El Espectador, Canal Caracol y Caracol Radio, Santos ofreció renunciar si le comprueban clientelismo.

Redacción Política

Acusaciones, retos personales, comentarios espontáneos y explosivos, ofrecimientos de abandonar la vida pública, incidentes del pasado y hasta el anticipo de los nombres que conformarían la nómina ministerial, fueron algunos de los ingredientes del debate entre seis de los principales candidatos presidenciales realizado anoche por el Canal Caracol, Caracol Radio y El Espectador, en el que quedó claro que no habrá alianzas y que todos se medirán en la primera vuelta.

De comienzo a fin, el clima fue de confrontación. En este sentido, no cabe duda de que la acusación de la candidata del Partido Conservador, Noemí Sanín, a Juan Manuel Santos, de que había ofrecido dádivas y puestos burocráticos a algunos dirigentes azules para llevárselos a su campaña, fue el momento más candente del debate.

Según Sanín, en una comida en la que estuvieron Santos, Augusto López y el ex asesor presidencial José Obdulio Gaviria se le habría ofrecido el Ministerio de Defensa al actual director del Sena, Darío Montoya, y una embajada a Carlos Rodado Noriega, actual jefe de debate de la campaña de la U y quien militaba en el conservatismo.

“Si yo ofrecí alguna dádiva y usted puede de alguna forma comprobar que lo he hecho porque la gente se ha venido a nuestra causa, tenga por seguro que renuncio a mi vida pública”, le respondió Santos. “Pues le va a tocar renunciar y lo vamos a comprobar”, agregó ella. Santos propuso preguntarle al director del Sena y “si él dice que es cierto, yo renuncio y si dice que no, lo hace usted”, le dijo. “De la que se va a salvar Colombia… Perfecto, hagámoslo”, contestó con sarcasmo la aspirante conservadora.

Pero esa no fue la única confrontación de la noche. El cara a cara que por primera vez en la actual campaña tuvieron los candidatos, con la posibilidad de que se preguntaran entre sí sin que mediaran sorteos de por medio, hizo también que el liberal Rafael Pardo reviviera las heridas de hace cuatro años, cuando Santos, siendo director del Partido de la U, lo acusó de haber hecho un acuerdo con las Farc para atentar contra el gobierno.

“Usted después rectificó y pidió excusas y yo lo acepto, pero yo quiero que me diga: ¿usted sí pensó que eso era en serio y que yo estaba en eso? ¿Qué información tuvo? ¿Cómo lanza una acusación así cuando no tiene la evidencia de que sea cierto?”, preguntó.

“Lo que yo dije fue que le preguntaran a Pardo sobre unos rumores que había escuchado… yo pensé que ese capítulo estaba cerrado, pero desde entonces usted no ha hecho sino atacarme personalmente en todas partes y en todo lugar, cosa que recibo como una diferencia política”, respondió el aspirante de la U. “Ah, entonces la víctima es usted”, concluyó Pardo, subiendo la temperatura del debate.

El careo entre los candidatos dejó en claro que la estrategia en la recta final de la campaña será hacer tropezar a quienes en estos momentos marchan arriba en las encuestas: Santos y Antanas Mockus. De hecho, este último fue elegido por Germán Vargas Lleras, Gustavo Petro y el mismo Santos para sus interrogantes.

Vargas le indagó por su propuesta concreta para enfrentar a la guerrilla y los desafíos que implican las difíciles relaciones con Venezuela. “No se puede retroceder ni un paso en el arrinconamiento militar a las Farc”, manifestó Mockus, agregando que se hace necesario también un proceso pedagógico para acabar con el narcotráfico, que es el soporte económico de la guerrilla.

Sobre Venezuela, el ex alcalde de Bogotá dijo que hay que propender por unas relaciones transparentes, una política firme pero respetuosa y acabar definitivamente con la diplomacia de micrófono. “Amo lo que se ha avanzado en respeto al soldado y al policía, pero hay que pasar de la seguridad democrática a la legalidad democrática. El Estado de Derecho no es sólo monopolio del uso de la fuerza, sino también la justicia procurada por el Estado”, remató.

Por su parte, Antanas Mockus quiso que Juan Manuel Santos hiciera una comparación entre el lema de su campaña: “Prosperidad democrática”, y el de la suya: “Legalidad democrática”. Según indicó, buscar la prosperidad por encima de la legalidad es una tesis muy cercana a la cultura del narcotráfico.

“Nosotros hemos dicho ni un paso atrás en la seguridad democrática, que es la base del progreso y el desarrollo. Los romanos decían que la seguridad tenía que ser la primera ley de la República… y de allí saltamos a la prosperidad, que es la ruptura de los desequilibrios regionales, el acceso a la educación, la generación de empleo”, fue la respuesta de Santos.

Otro de los capítulos en el cara a cara fue entre Noemí Sanín y Rafael Pardo. La aspirante conservadora se refirió al tema de la extrema polarización o “crispación” política que existe actualmente en el país, donde quien no está de acuerdo con las posturas del Gobierno es considerado un guerrillero y quien las apoya es visto como un paramilitar.

En su respuesta, Pardo descargó la responsabilidad en el gobierno del presidente Uribe: “Uno de los temas centrales que tiene que resolver Colombia es cuál es el talante y el estilo de gobierno que se quiere. Eso define mucho lo de la polarización, que hoy tiene que ver con una actitud de los dirigentes y del Gobierno. El actual es un Gobierno que busca estigmatizar a quien no comparte sus ideas y quien no esté de acuerdo con él es un terrorista vestido de civil. Eso no contribuye en nada a la unidad del país”, enfatizó.

Arizmendi le preguntó a Petro por su amistad con el presidente venezolano Hugo Chávez y las “sospechas” que podrían afectar un posible mandato suyo. “Yo invité a Chávez a que conociera nuestra Constitución y lo que hubo con él fue simplemente una pedagogía. Si usted cree que hay una sospecha compare el proyecto de Chávez en Venezuela con la Constitución que nosotros hicimos… si le parece similar, sospeche”, declaró el candidato, quien además reafirmó su respeto por el derecho a expresarse, a emprender libremente un trabajo y a tener propiedad privada.

De esta manera, el cara a cara entre los seis candidatos presidenciales dejó en claro que los 42 días que faltan de campaña estarán al rojo vivo. De entrada, este lunes le tocará a Darío Montoya, director del Sena y funcionario público, salir a responder también las acusaciones de Noemí Sanín.

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