3 Aug 2011 - 5:16 p. m.

Violencia sexual, 'arma letal' en el conflicto

En Colombia, muchas mujeres hubieran preferido la muerte, como sus maridos, y no llevar en su cuerpo y corazón la huella de muchos hombres que las violaron delante de sus pequeños hijos o familiares.

Gina Escheback, colaboradora de Soyperiodista.com

Mucho se habla de víctimas y reparación, más desde la expedición de la Ley 975 de 2005 que permitió que miles de paramilitares se "desmovilizaran" y pudieran confesar sus crímenes, por una pena no mayor a 8 años, excarcelación y beneficios económicos, sociales y de resocialización. Actualmente la novedad es la Ley de Víctimas que permitirá la reparación de 5 millones de personas.

Desde este proceso y de la generosa reparación administrativa, ofrecida por el expresidente Uribe a través del decreto 1290, que reparaba de manera eficaz a víctimas de los paramilitares sin esperar un proceso engorroso, surgieron muchos casos.

Las personas empezaron a sacar todo aquello que llevaban oculto en su corazón, las mujeres empezaron a revelar una verdad, que estaba solapada en los procesos de la guerra que se vive en Colombia.

En el proceso de apoyar a otras víctimas en el trámite, conocí a varias mujeres, que reclamaban una reparación, por desplazamiento y un agregado más abuso sexual, muchas vulneradas, violentadas, algunas siendo menores de edad.

Sus desgarradoras historias abren toda una discusión sobre el tema del Arma Letal de la Violación, como vengadora, o para demostrar poder sobre el enemigo.

“EL DIH Derecho Internacional Humanitario dice que en tiempo de guerra o conflicto, los civiles deben ser apartados, y los beligerantes deben respetarles la vida y la dignidad, es decir, ni los alzados en Armas ni los ejércitos oficiales, pueden abusar de los civiles, y más allá, dice que un hombre o mujer herido o derrotado, es caído en combate y de igual manera debe respetársele su vida y dignidad”.

Recordaba con horror aquellas Fotos del ejército estadounidense, cuando desnudaba o en prendas menores, tomaba fotos vergonzosas a los presos de guerra en Irak, sin contar las películas dónde se mostraba el abuso sexual a las niñas Vietnamitas durante esa otra guerra.

Aún en Colombia, cosas así de atroces, o peores se libran en los campos, mujeres que hubieran preferido la muerte, como sus maridos, y no llevar en su cuerpo y corazón la huella de muchos hombres que las violaron delante de sus pequeños hijos o familiares.

Reparación

En un momento donde no se tiene nada, se busca una reparación, los casos que conocí fueron denegados por la subdirección de víctimas de Acción social, por carecer de material probatorio, primero rompiendo los principios de "la carga de la prueba no debe ir sobre la víctima" y "el principio de buena fe", porque estas mujeres no contaban con denuncias o soportes médicos de la fecha de la violación y no había manera de saber si efectivamente fueron violadas, es decir en medio de la nada, dónde no hubo Estado para protegerlas, mucho menos va a ver Estado para denunciar un acto de este tipo.

¿Los testimonios de sus hijos adolescentes , o mayores,? y ¿de ellas mismas?,¿ no existen otros mecanismos para demostrar esta verdad? o ¿simplemente no conviene saber que en el campo de batalla la mujer y los menores están siendo usados, abusados y violentados, como trofeos o quizás para satisfacer las necesidades de ejércitos insaciables de maldad?

La denuncia

Si no lograron ser reparadas o quedaron en la impunidad, vale resaltar que muchas de estas mujeres están mostrando a Colombia y el mundo esta verdad, y es lo importante la denuncia, para exigir al Estado justicia eficaz.

Iván Zapata Laverde, postulado de las AUC que confesó crímenes en Norte de Santander, no acepta casos de abuso sexual, es decir durante esa época de horror, dice él no se cometieron estos hechos ni reclutamiento de menores, Cosa que no es cierta, vi muchas niñas menores de 13 años que fueron sus mujeres en Cúcuta y hasta striptease las ponían a hacer en sus bacanales.

También se han conocido casos de mujeres militantes de las FARC que presuntamente son obligadas a tener relaciones sexuales con un guerrillero que tenía una E.T.S. enfermedad de Transmisión sexual, como castigo, o simplemente son tomadas como mujeres a la fuerza.

Mujeres valientes en Colombia están alzando su voz, para decir que sí ocurrió y aunque la fiscalía tuviera esos casos congelados o archivados, hay que sanar el alma y hay q luchar unidas, como el Caso de la Periodista Jineth Bedoya quien valientemente, le contó al país en el programa Séptimo Día, su historia y testimonio, y ahora ella se ha vuelto defensora y porta voz de todas esas mujeres violentadas quizás con el arma más letal del conflicto armado.

“Arma tan letal porque va a lo único realmente valioso que tiene el ser humano que es su dignidad”, por eso cada vez que una mujer denuncia y se hace justicia, puede ser dignificada, aunque se sabe que por dentro su dolor es inexplicable y solo Dios Podrá reparar tanto sufrimiento.

“En honor a las mujeres violentadas sexualmente en este absurdo conflicto armado”

Por Gina Escheback, colaboradora de Soyperiodista.com

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