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20 Apr 2022 - 1:08 a. m.

Algas marinas podrían ser una alternativa sostenible a la soja y al plástico

Investigadores del Laboratorio Marino de Tjärnö (Suecia) sugieren que las algas marinas pueden ser una alternativa sostenible a la economía basada en combustibles fósiles.
En algunas costas del norte de Europa y Asia se están cultivando algas marinas.
En algunas costas del norte de Europa y Asia se están cultivando algas marinas.

Investigadores del Laboratorio Marino de Tjärnö (Suecia) han concluido que las algas marinas podrían ser una alternativa sostenible a la soja, así como un cultivo clave para transformar el consumo humano de la carne. Ya en algunas costas del norte de Europa y Asia se está empezando a cultivar algas marinas.

“El cambio climático está afectando a la mayoría de nuestros sistemas de cultivo y necesitamos urgentemente una nueva producción. No podemos extender las tierras de cultivo terrestres, por lo que debemos ir al océano”, afirmó la científica Sophie Steinhagen, del Laboratorio de Tjärnö, para el periódico The Guardian.

Por otro lado, los científicos sostienen que conforme se vaya cambiando la economía basada en combustibles fósiles por una economía de base biológica, las algas proporcionarán varios de los compuestos que necesitamos. Por ejemplo, en el Instituto Real de Tecnología KTH de Estocolmo han extraído polisacáridos de algas marinas para fabricar materiales plásticos. (Lea: Tierras indígenas de Brasil actúan como barreras contra deforestación, según informe)

Ulrica Edlund, investigadora de este instituto, también afirmó para el periódico inglés que un beneficio de este tipo de economía es que, además de sostenible, podría ser circular porque “proporciona una ruta lejos de los plásticos de origen fósil. Te permite usar biomasa que se puede producir a un ritmo realmente alto en los océanos. No tienes que esperar 50 años para que crezca el bosque hasta que puedas cosechar esos polímeros”.

Los investigadores del Laboratorio Marino de Tjärnö por ahora están concentrados en encontrar cepas que tengan “una alta tasa de crecimiento y, al mismo tiempo, un alto contenido de proteínas. Esto se puede hacer mediante selección genética o selección de cepas, los métodos hortícolas habituales, pero también podemos seleccionar diferentes nutrientes que podrían enriquecer el contenido de proteínas”, dice Steinhagen. (Le puede interesar: Pueblos indígenas exigirán garantías de participación en la COP del Acuerdo de Escazú)

Algunas empresas como Notpla (Rieno Unido), Sway (Estados Unidos) ya han empleado algunos de estos mecanismos para crear plásticos a base de algas marinas. Y la empresa Nordic Sea Farms, asociada al Laboratorio de Tjärnö, asegura que en el mercado sueco ha aumentado la demanda por materiales biodegradables.

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