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Preocupación científica por el avance de una especie invasora en los ríos amazónicos

Un equipo de científicos documentó el avance sostenido del mejillón dorado, Limnoperna fortunei, en la Amazonia brasileña. La especie invasora ya está presente en todos los municipios bañados por el río Tocantins y ha alcanzado sistemas conectados como el río Pará y sectores de la isla de Marajó. Los científicos advierten sobre su posible ingreso al río Amazonas.

Redacción Ambiente

19 de febrero de 2026 - 02:53 p. m.
La primera detección confirmada del invasor en la región amazónica se produjo en agosto de 2023. /Licencia libre.
Foto: Licencia libre.

Un grupo de investigadores está reportando el rápido avance de un invasor peligroso en la Amazonia. Se trata del mejillón dorado (Limnoperna fortunei) una especie invasora, originaria del sudeste asiático y detectada en Sudamérica en 1991, probablemente transportada en el agua de lastre de barcos que arribaron al Río de la Plata. En Brasil apareció por primera vez a finales de los años noventa y, desde entonces, se ha expandido por distintas cuencas hidrográficas. En octubre de 2023 se confirmó su presencia por primera vez en el río Tocantins, en plena Amazonia, varios años antes de lo que preveían algunos modelos científicos.

Según los investigadores, su éxito como invasor tiene una explicación biológica. Vive poco (entre dos y tres años), pero madura sexualmente temprano y crece con rapidez. Además, se fija con fuerza a superficies naturales y artificiales, formando colonias. Puede tolerar diferentes condiciones ambientales y dispersarse a lo largo de los ríos a gran velocidad, con estimaciones que rondan los 240 kilómetros por año en ecosistemas continentales. Estas características, se lee en la investigación, le permiten establecerse con facilidad una vez llega a un nuevo territorio.

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En el más reciente estudio, publicado en la revista Actapesca, los científicos se proponen actualizar el mapa de la presencia de este animal en la Amazonia brasileña. Para hacerlo, combinaron revisión sistemática de literatura científica, reportes de funcionarios e investigadores, información verificada en medios digitales y expediciones de campo realizadas a finales de 2025.

Los resultados muestran que el mejillón ya está presente en todos los municipios bañados por el río Tocantins y que ha avanzado hacia otros sistemas conectados, como el río Pará y sectores de la isla de Marajó. Sin embargo, todavía no se ha confirmado su presencia en Belém ni en algunos puntos cercanos.

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Los riesgos de esta invasión

Durante las expediciones, los investigadores cuentan que encontraron mejillones adheridos a rocas, troncos y raíces, pero también a estructuras de concreto, equipos de pesca abandonados e incluso objetos domésticos arrojados al río.

El animal prefiere zonas donde permanece sumergido la mayor parte del tiempo, lo que explica su abundancia en áreas intermareales medias y bajas.

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Hay algo peculiar en como el mejillón se ha integrado al ambiente. Los investigadores no evaluaron en detalle su impacto sobre otras especies del fondo del río, pero sí observaron interacciones interesantes.

Por ejemplo, el caracol Vitta zebra fue visto alimentándose de las colonias. También se registraron otros bivalvos en menor cantidad cerca de los bancos de mejillones, como Prisodon corrugatus y especies del género Corbicula. Esto sugiere, dicen los autores, que el nuevo invasor ya está integrado (al menos físicamente) en comunidades donde viven especies nativas y no nativas.

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Hoy no existe un método eficaz y definitivo para erradicar el mejillón dorado una vez que se establece en un sistema fluvial abierto, como una cuenca grande.

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Los investigadores advierten que el siguiente paso podría ser su entrada plena en el río Amazonas. Allí incluso podría dispersarse con mayor rapidez. La razón no es solo biológica, sino también social: en muchas comunidades amazónicas el transporte depende mucho más de las vías fluviales que de las carreteras. Las embarcaciones, redes y estructuras flotantes pueden convertirse en vehículos involuntarios del mejillón, facilitando que colonice nuevos tramos del río en menos tiempo.

*Este artículo es publicado gracias a una alianza entre El Espectador e InfoAmazonia, con el apoyo de Amazon Conservation Team.

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