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En la Corporación Universitaria Empresarial Alexander von Humboldt, el cuidado de la naturaleza dejó de ser un tema exclusivo del aula. Desde octubre de 2022, EcoHumboldt conecta a estudiantes, docentes, instituciones educativas, recicladores, entidades públicas y comunidades del Quindío para convertir el aprendizaje en acciones concretas por el ambiente.
El proyecto nació al identificar una situación: muchos estudiantes entendían el cambio climático como un problema global, pero no siempre encontraban oportunidades para actuar desde su vida cotidiana y desde el territorio. Por eso, la Universidad creó EcoHumboldt, un programa de Proyección Social que busca fortalecer la cultura ambiental y promover soluciones sostenibles a partir de la educación, la participación y el trabajo conjunto con las comunidades.
La idea es sencilla: aprender sobre el ambiente mientras se trabaja para cuidarlo. Así, los estudiantes pueden llevar sus conocimientos a situaciones reales y participar en actividades relacionadas con el cuidado del agua, la reducción de residuos, la restauración ecológica, el consumo responsable y la protección de la biodiversidad.
Aprender haciendo para cuidar el territorio
Uno de los elementos centrales de EcoHumboldt es el aprendizaje a través de la experiencia. La Universidad encontró que los estudiantes se comprometen más cuando pueden trabajar directamente sobre problemas reales del territorio. Por eso, talleres, proyectos de aula, brigadas ambientales, jornadas de restauración y actividades con comunidades hacen parte de la propuesta.
Entre las actividades se encuentran los talleres sobre huella de carbono y cuidado del agua, proyectos relacionados con el aprovechamiento de residuos y la economía circular, el desarrollo de aplicaciones para apoyar la gestión ambiental, jornadas de siembra de especies nativas y espacios como foros, podcasts y campañas institucionales.
El proyecto también tiene cinco grandes líneas de trabajo:
- Educación para la acción climática
- Sensibilización y cambio de hábitos.
- Participación estudiantil.
- Innovación y tecnología.
- Articulación territorial.
Estas permiten que las acciones ambientales no se queden únicamente dentro de la Universidad, sino que lleguen a colegios, asociaciones de recicladores, entidades públicas y otros actores del departamento.
De la Universidad a las comunidades
Uno de los ejemplos de este trabajo conjunto es el acompañamiento a asociaciones de recicladores del Quindío. En estos procesos, estudiantes y otros integrantes de la comunidad universitaria han participado en iniciativas destinadas a fortalecer capacidades técnicas, empresariales y logísticas, al tiempo que se buscan alternativas para disminuir la cantidad de residuos que llegan a los rellenos sanitarios.
Otra de las experiencias es EcoHumboldt en tu Colegio, una iniciativa que lleva la educación ambiental a instituciones educativas y sus comunidades. Allí se trabajan temas como:
- Aprovechamiento de residuos.
- Diagnóstico de prácticas ambientales.
- Construcción conjunta de soluciones para proteger el entorno.
Este trabajo involucra a estudiantes de diferentes programas académicos, instituciones educativas públicas y privadas, asociaciones de recicladores, entidades gubernamentales y comunidades. La apuesta consiste en que cada actor pueda aportar desde sus conocimientos y experiencias para encontrar soluciones a las necesidades ambientales del territorio.
Tecnología al servicio del ambiente
EcoHumboldt también busca que la tecnología sea una herramienta para responder a problemas ambientales. Los estudiantes han participado en el desarrollo de aplicaciones relacionadas con la separación de residuos, el seguimiento ambiental y la promoción de la moda circular.
La propuesta combina investigación, creatividad e innovación con problemas que hacen parte de la vida cotidiana. De esta manera, los estudiantes no solo reciben información sobre el cuidado del ambiente, sino que participan en la búsqueda y creación de soluciones.
Para conocer qué tanto estas actividades generan cambios, el proyecto utiliza diferentes herramientas, entre ellas evaluaciones antes y después de los procesos de sensibilización, seguimiento a la participación de estudiantes y comunidades y encuestas de satisfacción. También se promueve que los conocimientos adquiridos se conviertan en hábitos relacionados con el consumo de agua, la reducción de la huella de carbono y el manejo adecuado de los residuos.
Más de 1.000 personas vinculadas a proyectos ambientales
Los resultados alcanzados muestran el crecimiento de esta apuesta por la educación ambiental. De acuerdo con la información del proyecto, más de 840 personas han participado en procesos de sensibilización sobre huella de carbono y cuidado del agua, mientras que más de 1.000 personas han estado vinculadas a proyectos ambientales.
Además, EcoHumboldt ha articulado siete instituciones educativas, acompañado a cinco asociaciones de recicladores, desarrollado cuatro aplicaciones tecnológicas y realizado seis jornadas de restauración ecológica, con participación de estudiantes, docentes, egresados y comunidad.
Estas cifras hacen parte de un proceso que busca generar cambios más allá de una actividad puntual. La experiencia ha fortalecido la participación de los jóvenes, la cultura ambiental y la construcción colectiva de soluciones sostenibles en el Quindío, incluyendo acciones como la restauración con especies nativas, el consumo responsable y la adecuada separación de residuos.
Una experiencia que puede crecer
Para EcoHumboldt, el cuidado del ambiente requiere participación y continuidad. Entre los aprendizajes que ha dejado el proyecto está la importancia de trabajar sobre problemas reales, construir acciones de manera participativa y unir los esfuerzos de diferentes instituciones y comunidades.
La experiencia plantea, además, una posibilidad de llevar esta propuesta a otras instituciones de educación superior. El modelo puede desarrollarse a partir de los cinco componentes que orientan el proyecto:
- Educación para la acción climática.
- Sensibilización
- Participación estudiantil.
- Innovación tecnológica.
- Articulación territorial.
EcoHumboldt parte de una idea que se lleva a la práctica: cuidar la naturaleza también significa aprender a reconocer los problemas del territorio y participar en la construcción de soluciones. En el Quindío, estudiantes y comunidades ya están haciendo parte de ese proceso.