En redes sociales se dio a conocer el video de un oso andino (Tremarctos ornatus) en inmediaciones del Parque Nacional Natural Chingaza. El animal se acerca a la talanquera de una de las instalaciones que hay al interior del área protegida, logra subirla, la huele y luego continúa su recorrido. El registro se dio a conocer durante la mañana del domingo, 21 de junio.
Aunque en un primer momento se creía que el oso se encontraba en una zona urbana, en la entrada de un conjunto residencia de La Calera, Cundinamarca, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, se pronunció sobre el mediodía de este lunes para aclarar que se trataba del interior del PNN Chingaza, que hace parte del hábitat natural del animal.
“Como resultado de las indagaciones, se estableció que el lugar registrado en las imágenes no corresponde a un conjunto residencial ni a una zona urbana. De acuerdo con la información recopilada, el ejemplar fue observado en el sector de Monte Redondo, frente al embalse de Chuza, en inmediaciones de las instalaciones del Parque Nacional Natural Chingaza”, explicó la CAR en un comunicado.
En su comunicado, la entidad dio un mensaje de tranquilidad y recordó que la presencia del oso andino no representa una amenaza para las personas. La recomendación ante un avistamiento es no acercarse ni causar ninguna molestia al animal, pues podría sentirse atacado y reaccionar.
“La convivencia con la fauna silvestre exige información responsable y respeto por las especies. El oso andino cumple un papel fundamental en el equilibrio de nuestros ecosistemas y su protección es una tarea compartida entre las autoridades y la ciudadanía”, dijo Magdala Iregui, directora de Biodiversidad de la CAR.
Hace un par de semanas también se había registrado la presencia de un oso andino juvenil cerca del casco urbano de La Calera, municipio ubicado al nororiente de Bogotá, según confirmó en ese momento la CAR.
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La CAR hizo un llamado a la comunidad a mantener la calma cuando ocurrió este avistamiento. “El oso de anteojos no representa una amenaza y únicamente puede reaccionar de forma defensiva si se siente acorralado o en riesgo. La ciudadanía debe evitar todo tipo de interacción con el animal”, dijo Alfred Ignacio Ballesteros, director de la CAR.
Los dos avistamientos se suman a otro reportado en enero de 2026 en inmediaciones de la zona rural de Villapinzón, también en Cundinamarca. “Cabe resaltar que la cuenca alta del Río Bogotá conecta hábitats de páramo y bosque altoandino que corresponden al corredor biológico del oso andino”, explicó la CAR a inicios de mayo.
En Boyacá, a principios de este año, la corporación ambiental departamental también confirmó un avistamiento en zona rural del municipio de Paipa. El recorrido donde se presentó el avistamiento corresponde a un camino real entre las veredas de Guacamayas (corregimiento de Palermo) y El Venado, un corredor natural frecuentado por actividades ganaderas, según Corpoboyacá. El área constituye un mosaico de bosques altoandinos con robledales y pastizales, que funciona como hábitat y corredor biológico para el oso andino.
En Colombia, el oso andino tiene registros de avistamiento en los páramos de las cordilleras Central, Occidental y Oriental y se encuentra en 22 de los 59 Parques Nacionales Naturales (PNN), según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF Colombia).
Es el único oso de Suramérica, y es en gran medida vegetariano. Come sobre todo frutas silvestres, rizomas, bulbos y bromelias, aunque también llega a consumir carcasas de animales muertos o insectos, reptiles y roedores. De acuerdo con WWF, el oso andino transita por áreas muy amplias. Un macho cubre hasta 61 kilómetros cuadrados; para marcar su territorio deja rasguños y rastros de olor.
La especie emblemática de Colombia, y en general de los Andes, habita en bosques andinos, bosques de niebla y páramos. Actualmente, está en categoría de amenaza “vulnerable” por la pérdida y fragmentación de su hábitat y por la cacería.
Aclaración editorial (22/06/2026, 2:10 p.m.): Cambiamos el título y los dos primeros párrafos de este artículo, pues la información inicial indicaba que el oso andino fue avistado en la entrada de un condominio residencial en La Calera, Cundinamarca. Esa información fue desmentida por la CAR Cundinamarca mediante un comunicado. Ofrecemos disculpas a nuestros lectores.
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