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30 Sep 2021 - 2:00 a. m.

Las apuestas productivas y sostenibles de quienes viven en Parques Naturales

Información Institucional

Redacción BIBO

Pueblos indígenas, campesinos y afrodescendientes lideran más de 300 emprendimientos que conservan 26 mil hectáreas, cerca o en 41 áreas protegidas.

El DLS Fase II ha impactado 1300 familias y permitido establecer 26,111 hectáreas bajo sistemas de conservación.
El DLS Fase II ha impactado 1300 familias y permitido establecer 26,111 hectáreas bajo sistemas de conservación.
Foto: Sergio Orozco

Katherine Zuluaga tienen 24 años y toda su vida ha vivido en la zona de influencia del Parque Nacional Natural Cordillera de los Picachos, uno de los lugares más biodiversos que tiene Colombia, ubicado en jurisdicción de los departamentos de Meta, Huila y Caquetá. Para ella la vida en el campo es lo mejor, y más por haber crecido en un área protegida, ya que ha tenido la oportunidad de convivir con la naturaleza, la fauna y flora de su territorio. (Le sugerimos leer: La apuesta de la juventud guaviarense por la sostenibilidad y la paz)

Zuluaga, al igual que sus padres, decidió seguir con la tradición de la familia, y se dedicó a las labores del campo. Estudió medicina veterinaria y zootecnia, por lo que se estableció un tiempo en la ciudad, pero no cambia el aire puro y las montañas verdes por nada del mundo. Desde 2019, sus padres y hermanos están vinculados al programa Desarrollo Local Sostenible (DLS) implementado por Parques Nacionales Naturales (PNN), que recibe el apoyo de la Unión Europea. (Le puede interesar: Colombia: un aliado de la Unión Europea para luchar contra el cambio climático)

El programa ha logrado que las comunidades, al tiempo que trabajan en la conservación, recuperación y preservación de los ecosistemas en las áreas protegidas, contribuyan a mitigar las presiones sobre las mismas por actividades de tala, contaminación de fuentes hídricas y ganadería extensiva.

Los acuerdos de restauración ecológica participativa, que se firman con las comunidades, dentro de los que participa la familia Zuluaga, establecen compromisos que les permiten algunas actividades, según la categoría de manejo y zonificación de usos de las áreas. (También puede leer: El camino hacia un campo colombiano más sostenible)

“Parques Nacionales también ha sido, y seguirá siendo, un aliado privilegiado para materializar este enfoque de trabajo conjunto, bajo su política de “participación social en la conservación” y la promoción del turismo responsable que tanto nos apasiona. En reconocimiento a esta fructífera colaboración con el programa Fase II de “Desarrollo Local Sostenible en Colombia”, cuenta con un apoyo total de 7 millones de euros de la Unión Europea”, afirmó Johny Ariza, oficial de Cooperación de Desarrollo Rural y Medio Ambiente de la Unión Europea en Colombia.

Así las cosas, el DLS sigue alineado con el propósito del Pacto por la sostenibilidad, cumpliendo la premisa de “producir conservando, conservar produciendo” y contribuye a que en más áreas protegidas las actividades sean ambientalmente sensibles para que combinen correctamente la conservación del capital natural y un uso sostenible, consolidando las empresas forestales legales en el país y promoviendo un consumo responsable de recursos.

Adicionalmente, este programa se destaca porque también le da vida a la estrategia nacional de economía circular y continúa promoviendo más negocios verdes, incluyendo la restauración de las áreas protegidas que fueron afectadas por actividades ilegales. El DLS Fase II también ha impactado 1.300 familias y permitido establecer 26.111 hectáreas bajo sistemas de conservación, rehabilitación y recuperación, implementando sus acciones en 25 departamentos, 55 municipios y 41 áreas del Sistema de Parques Nacionales, lo que representa el 66,13 % del total de su cobertura.

Por su parte, la firma de los acuerdos beneficia a las comunidades al recibir insumos, materiales agrícolas y de ferretería, lo que incentiva el desarrollo de sus actividades en armonía con los usos sostenibles de los territorios, apoyando la conservación y restauración. A la fecha el DLS ha suscrito 874 acuerdos con familias campesinas y de pescadores en el interior o en zona de influencia de áreas protegidas. (Infórmese sobre todo el contenido de la campaña Bibo de El Espectador aquí).

“Aparte de conservar los bosques de la finca, hemos logrado conservar un aproximado de 35 hectáreas con la firma de los acuerdos. Este programa nos ha servido para mejorar nuestras producciones, como es el caso de la pica pasto y la oportunidad de sembrar unos forrajes, que nos permite alimentar a nuestras vacas, mejorar la producción lechera y evitar la desforestación, para así poder tener más animales”, contó Zuluaga.

Como la familia Zuluaga, hay otros beneficiados en el país, como es el caso de Keiner Redondo, de 25 años, contador público y miembro del pueblo indígena wayuu, que habita en el santuario de fauna y flora Los Flamencos, zona que es reconocida por las bandadas de flamencos, aves esbeltas de plumaje rosa que dan el nombre a esta área protegida.

Redondo es parte de la asociación comunitaria Ayanamajeshi Toumailu, que apoya la recolección, separación y extracción de los residuos de las comunidades que conforman el resguardo Perratpu traslapado con este santuario de flora y fauna.

“Lo que hacemos es prestar el servicio complementario de recolección de residuos sólidos dentro de las comunidades de Tocoromana, La Guácima, Puerto Chentico y Loma Fresca, y brindamos apoyo para la extracción en las comunidades de Palaima y Caricari por su difícil acceso. Una vez a la semana recolectamos los desechos y son dispuestos en las canastillas y puntos de acopio para darle un último procesamiento”, manifestó Redondo.

Esta asociación ha desarrollado espacios de capacitación y sensibilización y también ha liderado eventos deportivos y socioculturales que impulsan el comercio local de las artesanías y el fortalecimiento de los servicios ecoturísticos.

“Es que, gracias a la Unión Europea y el DLS, que nos ha dado recursos y elementos como dotación de uniformes, elementos de seguridad y toda la infraestructura destinada a la parte administrativa. Nuestro objetivo es reducir el mal manejo de los residuos sólidos que afean el entorno, impacta en la salud y daña el ecosistema”, afirmó Redondo.

Como esta iniciativa enfocada en la productividad y la sostenibilidad y conservación del medio ambiente, usted podrá encontrar otras en el Pabellón 6 de Corferias, en la Feria Internacional de Medio Ambiente (FIMA), que arrancó ayer, 29 de septiembre, e irá hasta el 2 de octubre, y que es la principal plataforma para la divulgación de programas y proyectos ambientales de alto impacto, que este año tiene como invitado de honor a la Unión Europea.

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