Seis ballenas fueron avistadas en la costa catalana. Así lo informó la Asociación EDMAKTUB de Barcelona, España, que también confirmó que, entre los animales mamíferos, se encontraban una hembra y una cría, evento que no sucedía desde 2017.
Esta asociación se dedica al estudio de ballenas y, desde hace más de 5 años, se concentró en investigar las poblaciones de estos animales en las costas catalanas. Incluso, han publicado memorias al respecto y, en 2022, constataron la presencia de 132 mamíferos, que se suman a otras especies de cetáceos presentes en el Mediterráneo. Aves marinas, peces y tortugas también fueron distinguidas, dando cuenta de la gran riqueza de las costas catalanas y lo que se conoce como el mar Catalano-Balear, frente a la costa de la península Ibérica (Lea también: Al menos 59 menores de 5 años han muerto en Colombia por desnutrición en 2023).
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Anualmente, la asociación utiliza drones que capaces de localizar ballenas a grandes distancias, y en el inicio de su estudio para este 2023, prevén como “inciertos” sus próximos avistamientos, que además comenzaron con los seis cetáceos captados en imágenes hace poco.
EDMAKTUB ha desarrollado un nuevo software náutico con predicciones oceanográficas y usa una ecosonda para poder detectar las masas de plancton, además de cámaras térmicas para detectar la presencia de ejemplares y evitar las colisiones.
Luego de realizar estas investigaciones durante ocho temporadas, los biólogos de la asociación han confirmado la presencia anual de las ballenas en la costa del Garraf como zona de alimentación.
La temporada de 2023 estará marcada por altas temperaturas y falta de lluvias que podrían propiciar falta del alimento que los mamíferos buscan en el litoral de Cataluña (Lea también: Hace 20 años no se declaraba alerta naranja en el Nevado del Ruiz).
Las ballenas en América del Norte están en peligro
Se ha reportado que, desde 2017, han aumentado los cuerpos sin vida de este animal en las costas de Estados Unidos y Canadá, cuya causa de muerte es la colisión con embarcaciones.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOOA) declaró un evento inusual de mortalidad para esta especie que, por lo demás, está en peligro de extinción. Sin embargo, durante 2021, estas ballenas continuaron muriendo, con apenas un estimado de 340 restantes en toda Norteamérica.
Es por ello que la NOOA propuso un límite de velocidad obligatorio de 10 nudos en lugares donde se avistan ballenas. Incluso, y por primera vez, se busca imponer esta restricción en barcos de pesca recreativa y comercial.