Publicidad
18 Jun 2022 - 6:20 p. m.

Cadenas de biogás y biometano liberan el doble de metano de lo que se pensaba

Esto señala un análisis realizado por la universidad inglesa Imperial College London y publicado en la revista científica One Earth. El metano es un gas de efecto invernadero que es hasta 80 veces más potente que el dióxido de carbono a la hora de generar calentamiento en la atmósfera.
Imagen de referencia de instalaciones de biogás.
Imagen de referencia de instalaciones de biogás.
Foto: Pixabay

A la hora de hablar sobre qué tan contaminantes son las energías, algunas, como el gas, están en una especie de zona gris. Ciertas organizaciones, por ejemplo, consideran el gas una energía verde, ya que emite entre un 50% y 60% menos de dióxido de carbono (CO2) que el carbón. Además, al usarlo en vehículos solo genera el 1% del material particulado que otros combustibles. Mientras, otros consideran que verlo como “verde” es una trampa, ya que el gas también emite metano, un gas de efecto invernadero que es hasta 80 veces más potente que el CO2 a la hora de generar calentamiento en la atmósfera. (Le puede interesar: Gas como energía de transición, ¿una trampa para impulsar el “fracking”?)

Pero un análisis realizado recientemente por la universidad inglesa Imperial College London y publicado en la revista científica One Earth, podría abrir un debate similar y paralelo, ya que encontró que las cadenas de suministro de biometano y biogás, que se generan por procesos naturales, liberan más del doble de metano que la estimación anterior que tenía la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

“El biometano y el biogás son grandes candidatos a fuentes de energía renovables y limpias, pero también pueden emitir metano. Para que realmente ayuden a mitigar los efectos del calentamiento del uso de la energía, debemos actuar urgentemente para reducir sus emisiones”, señaló en un comunicado de la universidad la doctora Semra Bakkaloglu, del Departamento de Ingeniería Química y del Instituto de Gas Sostenible del Imperial College London y líder de la investigación.

A pesar de que el estudio encontró que hay fugas de metano durante todas las etapas de la cadena, también reveló que el 62% de las fugas se concentran en un pequeño número de instalaciones y piezas de equipo dentro de la cadena, que denominan “superemisores”, lo que da una señal de dónde están los principales errores, y que podrían ser reparables.

“Los investigadores señalan que, en comparación con la industria del petróleo y el gas, la del biometano adolece de instalaciones de producción mal diseñadas y gestionadas, así como de falta de inversión para su modernización, funcionamiento y control. Debido a que las cadenas de suministro de petróleo y gas natural han sido operadas principalmente por grandes empresas con enormes recursos durante décadas, han podido invertir más en la detección y reparación de fugas”, dice el comunicado de la universidad. (Lea también: Colombia lanzó propuesta de transición energética, ¿pero a punta de gas y carbón?)

Para llegar a esta conclusión, los expertos analizaron 51 estudios publicados anteriormente sobre mediciones móviles de metano y datos de fugas tomados de fuentes de emisión a lo largo de la cadena de suministro de biometano y biogás. Lo que les permitió comparar estos nuevos datos con los que ya tenía la Agencia Internacional de Energía. (Le sugerimos: El nivel de dióxido de carbono hoy es un 50% más alto que antes de la era industrial)

Síguenos en Google Noticias