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A finales de julio se publicó una investigación en la revista Nature Reviews Biodiversity que analiza el estado de las aves migratorias en el mundo, cómo han evolucionado las amenazas que enfrentan y qué tan efectivos han sido los esfuerzos para conservarlas.
El estudio, realizado por investigadores de la Universidad de Georgetown, del Zoológico Nacional del Smithsonian y del Instituto de Biología de la Conservación, así como una colaboración internacional de ornitólogos, concluyó que la “mitad de todas las especies de aves migratorias presentan una disminución en el tamaño de sus poblaciones”.
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“Las pérdidas se extienden por todas las regiones de la Tierra y suscitan una gran preocupación por la supervivencia a largo plazo de uno de los grupos más visibles y ecológicamente importantes del planeta”, se lee en el estudio.
Como explican los autores del estudio, en las aves la migración evolucionó de manera independiente y repetida a lo largo de la historia, lo que ha dado lugar a diversas especies migratorias, así como estrategias para hacerlo. La mayoría de estas especies pasan unos meses al año en las zonas de cría, varios meses más en las zonas fuera de la época de cría y el resto del tiempo migrando entre ambas.
A pesar de este conocimiento sobre sus dinámicas, los autores señalan que aún hace falta más información sobre, por ejemplo, el número total de especies migratorias, sus ciclos migratorios, su distribución. Estos vacíos son aún más críticos, según los científicos, en el “sur global”.
En todo caso, la información disponible, aseguran, permite dar una imagen de lo que está pasando con estas especies en el planeta. Uno de los datos que señalan es que desde el año 1500, al menos 189 especies de aves han desaparecido o se consideran extintas en estado silvestre, de las cuales entre 8 y 16 especies (entre el 4 % y el 8 %) eran migratorias, incluida la zarapito de pico fino (Numenius tenuirostris), que fue declarada extinta en 2025.
En total, se estima que el 9 % (295) de las especies migratorias se encuentra actualmente amenazado a nivel mundial, al estar clasificado como “vulnerable”, “en peligro” o “en peligro crítico” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Para ponerlo en perspectiva, esta cifra es del 13 % (909) de las especies de aves no migratorias.
“A las aves migratorias les va algo mejor que a las no migratorias, de las cuales el 64 % está en declive, el 28 % se mantiene estable, el 3 % está en aumento y el 4 % presenta tendencias desconocidas”, precisan los autores del estudio.
🐦 ¿Cuáles son las principales amenazas que enfrentan estas aves?
Según precisan los autores del estudio, las aves migratorias enfrentan varias amenazas directas e indirectas. Entre estas, la principal es la pérdida y degradación de hábitat, relacionada con la agricultura industrial y la maricultura, que afecta al 65 % de las especies migratorias en peligro crítico.
“Las amenazas provocadas por el ser humano —como la pérdida y la degradación del hábitat, el cambio climático, las especies invasoras, las colisiones y la sobreexplotación— son las causas principales del declive de las aves migratorias, al igual que ocurre con otros grupos de especies", se lee en el estudio.
Entre las amenazas directas se encuentra la depredación por especies invasoras. Los autores señalan que los gatos domésticos matan miles de millones de aves anualmente, mientras que en las rutas marinas, los roedores invasores en islas de cría son una amenaza primaria. A esto suman las colisiones con edificios, vehículos e infraestructura energética, sobreexplotación y, entre otros, las capturas incidentales.
Frente a las medidas de conservación que se están implementando, los autores del estudio indican que estas se pueden agrupar en tres tipos de enfoques: aquellos basados en zonas, basados en amenazas o centrados en especies.
Por su parte, los autores destacan que solo unos pocos países han establecido programas estratégicos nacionales de conservación para la protección de las aves, entre estos Colombia con la Estrategia Nacional para la Conservación de las Aves.
En todo caso, concluyen, “dado el creciente número de especies que están sufriendo descensos en sus poblaciones, incluyendo el aceleramiento de las tasas de descenso en muchas especies, resulta evidente que es necesario reevaluar los enfoques de conservación actuales. El creciente reconocimiento de las amenazas que interactúan entre sí subraya la necesidad de ir más allá de las acciones aisladas y avanzar hacia estrategias más integradas y coordinadas”, concluyen los autores del estudio.
Entre las acciones que recomiendan están avanzar hacia un monitoreo estable, intervenir antes de que las poblaciones lleguen a niveles críticos y, entre otros, consolidar una gobernanza multinivel, en particular lograr que países clave como Estados Unidos, China y Rusia se unan a tratados globales.
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