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Florecen ecosistemas en el Gran Parche de basura del Pacífico, pero es una mala noticia

Científicos detectaron que hay vida marina adherida a los elementos que forman ese parche de 1,6 millones de kilómetros cuadrados. Aunque suena como una buena noticia, realmente puede ser un problema.

Tim Brinkhof - Knowable en Español
20 de diciembre de 2023 - 01:06 p. m.
El Gran Parche de basura del Pacífico es tan grande como 2 veces el estado de Texas, en Estados Unidos.
El Gran Parche de basura del Pacífico es tan grande como 2 veces el estado de Texas, en Estados Unidos.
Foto: Pxhere

En el Océano Pacífico, entre Hawái y California, al menos 79.000 toneladas métricas de plástico se han unido para crear el Gran Parche de Basura del Pacífico. La mancha, que se mantiene unida gracias a las corrientes oceánicas y ocupa una superficie de aproximadamente 1,6 millones de kilómetros cuadrados (el doble de Texas), es uno de los ejemplos más incriminatorios de contaminación humana del planeta. También es un enorme peligro para la vida marina, ya que mata hasta un millón de aves marinas y 100.000 mamíferos marinos cada año por ingestión de plástico o al enredarse los animales entre trozos de plástico. (Lea Las actividades humanas han llevado a la extinción a cerca de 1.400 especies de aves)

Pero, aunque el Gran Parche de Basura del Pacífico está dañando a algunas criaturas, en realidad está ayudando a otras a sobrevivir. En un estudio publicado en abril de 2023 en Nature Ecology & Evolution, un equipo de científicos interdisciplinarios pescó 105 trozos de plástico de la mancha y encontró percebes y briozoos pegados a objetos como cepillos de dientes, perchas y botellas de champú. Además de las especies de mar abierto, se encontraron con frecuencia organismos costeros en los objetos: los plásticos actuaban como pequeñas balsas que transportaban a las criaturas lejos de sus hogares costeros poco profundos.

Entre los polizones costeros más comunes se encontraban anfípodos, isópodos, hidroides y briozoos, la mayoría procedentes del Pacífico noroccidental. Es probable que muchas de las especies costeras fueran arrastradas al mar como restos del terremoto y el tsunami de Japón de 2011. Estas tenaces criaturas no solo habían sobrevivido al viaje hasta la mancha de basura, sino que los huevos de crustáceos y los brotes de anémonas (nuevas anémonas que crecen a partir de otras viejas) indican que muchas de ellas “son claramente capaces de vivir, sobrevivir y reproducirse en mar abierto con la ayuda de la contaminación plástica”, afirma el coautor del estudio y zoólogo de invertebrados Henry Choong, del Museo Real de la Columbia Británica en Victoria, Canadá. Los plásticos, dice, les proporcionan un “‘hogar’ permanente y no biodegradable”.

Según Matthias Egger, coautor del estudio y científico medioambiental de Ocean Cleanup, una organización sin ánimo de lucro con sede en los Países Bajos que desarrolla tecnologías para eliminar el plástico de los océanos, estos hallazgos ponen en entredicho nuestra comprensión de la migración y la supervivencia marinas. Sugieren que, en el pasado, “la falta de restos flotantes limitaba la colonización del océano abierto por las especies costeras, más que las restricciones fisiológicas o ecológicas”, afirma Egger.

Aunque esto pueda parecer un avance positivo, las repercusiones podrían ser graves. “Los giros oceánicos subtropicales se conocen a menudo como los desiertos del mar, ya que estas aguas contienen bajas cantidades de nutrientes”, afirma Egger. “Así, las especies costeras compiten ahora con las especies autóctonas de mar abierto por unos recursos limitados, y vemos pruebas de que también se alimentan activamente de especies de mar abierto”.

Aún no está claro cómo afectará el establecimiento de especies costeras en alta mar a los ecosistemas nativos de alta mar, añade Egger. “Sin embargo, la historia ha demostrado que la introducción de especies invasoras puede afectar significativamente a los ecosistemas endémicos”.

Por supuesto, el plástico no es el único medio de transporte que lleva organismos de un medio a otro. “Siempre ha habido desechos en los océanos, y no todos han sido generados por el hombre”, afirma Casey O’Hara, profesor de ciencia de datos de conservación e investigador de la Universidad de California en Santa Bárbara, coautor de una evaluación del futuro de los océanos del mundo en el Annual Review of Environment and Resources de 2022. “Pensemos en los troncos que arrastran los ríos hasta el océano. También recogerían cosas similares y probablemente acabarían en el mismo tipo de giro”, afirma.

Aun así, “el plástico destaca por sus grandes cantidades, su gran flotabilidad y su lenta degradación, todo lo cual contribuye potencialmente a una mayor dispersión de los residuos plásticos”, afirma Andrey Shcherbina, oceanógrafo de la Universidad de Washington y coautor del estudio. Mientras que los troncos se descomponen al cabo de un tiempo, el plástico puede viajar fácilmente por los océanos del mundo, introduciendo animales autostopistas en otros ecosistemas frágiles como el Monumento Nacional Marino de Papahānaumokuākea, en las costas del archipiélago hawaiano, donde el plástico de la mancha de basura llega con frecuencia.

Si estos hallazgos recientes han respondido a algunas preguntas sobre el impacto del plástico en la vida marina, también han planteado otras. En el futuro, según Choong, los investigadores se proponen estudiar si las especies costeras autostopistas se convierten en parte permanente de los ecosistemas de mar abierto y si su presencia prolongada perjudicará a las especies que viven en esos océanos.

*Artículo traducido por Debbie Ponchner

*Este artículo fue publicado originalmente en Knowable en Español.

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Por Tim Brinkhof - Knowable en Español

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