“Como un reloj, la foca leopardo llegó a la laguna justo antes de la marea baja. Metió la cabeza en el agua y parecía una roca sentada en el agua que retrocedía. Los jóvenes pingüinos papúa sólo se atreven a entrar en el agua cuando es poco profunda y cuando se acercaron lo suficiente a la foca, ésta giró la cabeza a la velocidad del rayo, cogiendo a uno de los pingüinos por los pies y llevándolo a aguas profundas”, es lo que cuenta estadounidense Amos Nachoum. (Puede leer: Identifican tres mamíferos en la Ciénaga Grande que no se veían desde 2003)
Con su foto, en la que se ve a una foca hambrienta, Nachoum ganó el premio que entrega World Nature Photography Awards (WNPA) a las mejores fotografías sobre fauna silvestre en el mundo. Al respecto, Adrian Dinsdale, cofundador de los premios, señaló: “Como siempre, es muy emocionante ver el increíble calibre de las imágenes presentadas a los premios”.
“Para mi sorpresa, soltó al pingüino dos veces”, continúa. “Cada vez, la foca volvió a perseguir al pingüino, como si estuviera disfrutando del juego. El pingüino, aterrorizado, trató de escapar mientras el juego continuaba. Pero pronto llegó el final”, terminó de contar Nachoum. (Le puede interesar: Dos pueblos indígenas de la Amazonia con las menores tasas de demencia del mundo)
La foto ganadora fue tomada en la Isla de Plano, cerca a la Península Antártica, donde el fotógrafo esperó varias horas para poder retratar la cacería de la foca leopardo con el pingüino papúa. Además del reconocimiento de " Fotógrafo Mundial de la Naturaleza del Año”, Nachoum recibió 1.000 dólares, aproximadamente $3.800.000 pesos.