5 Oct 2020 - 1:20 p. m.

La Amazonía, cerca de su punto de no retorno: el 40% en riesgo de ser una sabana

Un estudio publicado en Nature Communications analizó el impacto del cambio climático en este ecosistema. Su resultado es desesperanzador: las lluvias pueden reducirse y transformar drásticamente la selva.

Redacción Ambiente

Medio Ambiente

El 40 % de la Amazonía está en riesgo de convertirse en un ecosistema de tipo sabana debido a la crisis climática. Así lo acaba de señalar un estudio publicado en la revista Nature Communications, en el que sus autores lanzan una advertencia: el punto de inflexión de esta gran selva puede estar mucho más cerca de lo que se pensaba. (Lea La Amazonía, cerca de su punto de no retorno: el 40% en riesgo de ser una sabana)

Una de las principales razones por las que esto puede suceder es porque, señalan los investigadores, ese 40% del bosque está recibiendo una menor cantidad de lluvias.

Como le explicó a The Guardian Arie Staal, autor principal del estudio, los bosques crean su propia lluvia pero si se pierden grandes áreas de selva, los niveles de precipitación bajan y las condiciones secas hacen que sea más difícil recuperarse. Aunque es un proceso que aún puede tardar décadas, una vez esté en marcha, dicen, será muy difícil de revertir. Será un punto de no retorno.

“La dinámica de los bosques tropicales es interesante. A medida que los bosques crecen y se extienden por una región, esto afecta a las lluvias: los bosques crean su propia lluvia porque las hojas emiten vapor de agua y este cae como lluvia”, señaló el investigador en un comunicado en el que advierte que su equipo analizó el impacto del cambio climático en estos ecosistemas y no otros factores como la expansión agrícola que hoy es motivo de una intensa deforestación en la Amazonía.

El estudio estuvo dirigido por el Centro de Resiliencia de Estocolmo y no solo se centró en analizar la selva amazónica. También hicieron simulaciones para evaluar lo que puede suceder con los bosques de los trópicos de África, América, Asia y Australia.

“Ahora entendemos que las selvas tropicales de todos los continentes son muy sensibles al cambio global y pueden perder rápidamente su capacidad de adaptación”, dijo Ingo Fetzer, del Centro de Resiliencia de Estocolmo, a la agencia Europa Press.

“Una vez que se hayan ido, su recuperación llevará muchas décadas para volver a su estado original. Y dado que las selvas tropicales albergan la mayoría de todas las especies del mundo, todo esto se perderá para siempre”, señaló.

En otras palabras, se trata, como aseguró Staal, de un círculo vicioso: a medida que las selvas se contraen hay menos precipitaciones y esto causa más sequía, más incendios y una pérdida de la selva.

En su análisis, los autores simularon varios escenarios. En uno de ellos analizaron lo que sucedería si las emisiones de gases de efecto invernadero siguieran aumentando. En caso de que eso pase, apuntan, la capacidad de los bosques para volver a crecer sería mucho más reducida, lo cual empeoraría el futuro de estos ecosistemas.

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