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5 Nov 2021 - 3:33 a. m.

¿Por qué van a sacrificar a más de 10.000 caballos salvajes en Australia?

Los caballos son una especie invasora en este país y se reproducen rápidamente provocando daños al ecosistema y amenazan a las especies endémicas. Un nuevo borrador de plan elaborado por el Servicio de Parques Nacionales y Vida Silvestre en Nueva Gales del Sur tiene como objetivo reducir el número de caballos salvajes en el Parque Nacional Kosciuszko. Una decisión criticada por la comunidad científica.
En la actualidad, en Australia hay más de 25.000 caballos salvajes.
En la actualidad, en Australia hay más de 25.000 caballos salvajes.
Foto: Pixabay - Pixabay

En Australia, los funcionarios de vida silvestre sacrificarán a más de 10.000 caballos salvajes, una especie que es invasora en este país y que, por su rápida reproducción, ha puesto en jaque a varios ecosistemas de la región. Sin embargo, esta decisión ha sido fuertemente criticada por la comunidad científica. (Lea: Así es cómo el comercio de mascotas impulsó la propagación de especies invasoras)

La polémica se suscitó luego de que se conociera el borrador del plan elaborado por el Servicio de Parques Nacionales y Vida Silvestre en Nueva Gales del Sur que tiene como objetivo reducir el número de caballos salvajes en el Parque Nacional Kosciuszko a 3.000.

En la actualidad, en Australia hay más de 25.000 caballos salvajes, según un estudio aéreo de 2019 y la mayoría de ellos viven en la región alpina de Australia, ubicada entre Nueva Gales del Sur (NSW), Victoria y el Territorio de la Capital Australiana.

Los caballos salvajes, conocidos comúnmente como brumby, se reproducen rápidamente provocando daños al ecosistema y amenazan a las especies endémicas. Una de las zonas más amenazadas por el rápido crecimiento de esta población es el Parque Nacional Kosciuszko, en Nueva Gales del Sur, en donde habitan más de 14.000 ejemplares.

Con este nuevo plan la idea es que la población de caballos quede solamente ubicada en el 32% del parque y así “preserva el “valor patrimonial” de los brumbies”, señala el documento. Esta especie, por una ley estatal de 2018, fue identificada como una especie culturalmente importante para el parque, a pesar de haber sido introducidos en el área por colonos europeos.

Pero, este plan no fue bien visto por la comunidad científica. Por medio de una carta publicada el 29 de octubre, se unieron 69 científicos de la Academia Australiana de Ciencias para explicar que este plan no es el más adecuado, pues deja por fuera a muchos ejemplares y no protegerá adecuadamente al parque de sus impactos. (Puede leer: Las especies invasoras han causado daños por 1,28 billones de dólares desde 1970)

“Los funcionarios deben escuchar la ciencia, la evidencia y las recomendaciones más recientes sobre la mejor manera de proteger el parque del daño significativo causado por los caballos salvajes. Hacer lo contrario mostraría un desprecio por los ecosistemas nativos australianos amenazados y las especies que enfrentan una extinción inminente y están bajo la amenaza de los caballos salvajes”, señaló John Shine, presidente de la Academia Australiana de Ciencias.

Una de las propuestas que realizan los expertos es reducir el número de caballos que van a permanecer en el parque muy por debajo de los 3.000 propuestos y proteger todo el parque de los animales en lugar de solo dos tercios.

Para David Watson, ecólogo de la Universidad Charles Sturt en Australia y uno de los expertos que firmó la carta, “el gobierno de Nueva Gales del Sur no podría haber elegido un lugar peor para permitir que los caballos salvajes deambulen. La región alpina de Australia alberga una serie de especies vulnerables y en peligro de extinción, como el fornido pez galaxias, la rana arborícola alpina y la rata de dientes anchos”.

Uno de los métodos que se ha empleado para que estas especies dejen los hábitats silvestres es realojarlos en terrenos privados. Sin embargo, es una opción que además de requerir mucho tiempo es demasiado costoso. (Le puede interesar: Reducir a la mitad la tasa de especies invasoras, una nueva meta de biodiversidad)

Pero, en caso de no poder trasladar a los ejemplares, los funcionarios planean sacrificarlos por medio de disparos aéreos, que consisten en expertos que están entrenados disparando desde helicópteros. Un nuevo, estudio publicado el 17 de septiembre en la revista Biological Conservation, reveló que el 71% de los australianos encuestados están de acuerdo en que es aceptable sacrificar animales para proteger especies en peligro de extinción. Un problema muy similar a este de Australia es el que enfrenta Colombia con la población de hipopótamos.

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