18 Nov 2020 - 7:14 p. m.

Reino Unido prohibirá la venta de carros de gasolina y diésel

En el marco de la “revolución industrial verde”, que pretende convertir en generadora de empleo, el primer ministro británico, Boris Johnson, aseguró que desde 2030 se prohibirá vender nuevos vehículos de gasolina y diésel. El plan, además, pretende desarrollar la energía eólica marina y el hidrógeno para calefacción y transportes.

Agencia AFP

Agencia AFP

Cada vez son más los países que implementan estrategias para llegar a la meta de cero emisiones. Esta vez Reino Unido se sumó a la lista. El primer ministro británico, Boris Johnson, aseguró que a partir de 2030 se prohibirá vender nuevos vehículos de gasolina y diésel en este país. La medida se toma en el marco de la “revolución industrial verde” que se pretende convertir en una generadora de empleo. (Lea: Japón se compromete a llegar a cero emisiones de carbono para 2050)

Este plan, impulsado por el gobierno conservador, consiste en 10 puntos y tiene como objetivo “crear y sostener” hasta 250.000 empleos. Entre sus metas está, además, desarrollar la energía eólica marina; el hidrógeno para calefacción y transportes; promover el coche eléctrico plantar miles de hectáreas de árboles.

Según el comunicado emitido por el gobierno, con esta estrategia también se contempla promover la energía nuclear o convertirse en “líder mundial” en términos de captura y almacenamiento de CO2. Estas medidas le permitirán al Reino Unido cumplir su objetivo de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050.

“Tras extensas consultas con los fabricantes de automóviles, el primer ministro confirma que Reino Unido dejará de vender nuevos coches y nuevos utilitarios de gasolina y diésel para 2030”, señala el comunicado. Este país albergará en 2021 en Glasgow la conferencia de la ONU sobre el clima, la COP26. (Puede leer: América Latina puede crear millones de empleos con economía de cero emisiones)

En febrero, Boris Johnson había adelantado en cinco años, a 2035, este objetivo. Ahora, solo las ventas de vehículos híbridos serán autorizadas hasta esta fecha. Esta “revolución industrial verde” movilizará 12.000 millones de libras en inversiones públicas (15.908 millones de dólares), de ellos 1.300 millones serán destinados para acelerar el despliegue de estaciones de carga para los vehículos eléctricos.

Y en octubre prometió convertir al Reino Unido en la Arabia Saudita de la energía eólica marina, que tenga la capacidad de proveer de energía a todas las viviendas británicas con la producción cuadruplicada a 40 gigavatios para 2030, es decir, el equivalente de más de 40 reactores nucleares.

Además del objetivo de la neutralidad carbono en 2050, el dirigente espera que su “revolución” verde permita reducir las desigualdades regionales y eliminar parcialmente los daños económicos causados por la pandemia del nuevo coronavirus. “Nuestra revolución industrial verde estará alimentada por los (parques) eólicos en Escocia y en el noreste, propulsada por vehículos eléctricos fabricados en el Midlands y avanzará gracias a las últimas tecnologías desarrolladas en el País de Gales”, añadió. (Lea también: Soluciones basadas en la naturaleza, una respuesta ante la crisis económica que dejó la pandemia)

Comparte:
X