Abrir el capó y encontrarse con una capa de polvo, grasa o suciedad acumulada puede generar la tentación de lavar el motor con agua a presión para dejarlo limpio en pocos minutos. Después de todo, si la carrocería soporta este tipo de lavado, muchos conductores asumen que el compartimiento del motor también debería hacerlo.
Sin embargo, expertos coinciden en que esta práctica puede terminar siendo más costosa que beneficiosa.
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El problema no es el agua, sino la presión
De acuerdo con Repsol, empresa especializada en combustibles, lavar el motor con agua a presión no es recomendable debido a que el chorro puede afectar componentes eléctricos y electrónicos esenciales para el funcionamiento del vehículo.
Los motores actuales incorporan una gran cantidad de sensores, conectores eléctricos, bobinas de encendido y módulos electrónicos que, aunque cuentan con cierto nivel de protección, no están diseñados para recibir directamente agua a alta presión.
Según la compañía, el agua puede ingresar a zonas sensibles y provocar fallas eléctricas o errores en sensores. Adicionalmente, advierte que la fuerza del agua puede desplazar lubricantes y sellantes que protegen determinadas piezas, dejándolas más expuestas a la humedad y a la suciedad.
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Entonces, ¿se puede limpiar el motor?
La respuesta es sí, pero con precauciones.
De acuerdo con Kia, la limpieza del motor puede realizarse siempre que se utilicen métodos menos agresivos y se protejan adecuadamente los componentes sensibles. El fabricante recomienda comenzar retirando hojas, polvo y residuos visibles con un cepillo de cerdas suaves o aire comprimido, además de cubrir con plástico elementos eléctricos expuestos como cableados, conexiones, sistema de encendido y tomas de aire.
La marca señala que puede utilizarse una manguera común y corriente, manteniendo siempre una distancia prudente para evitar daños en componentes delicados. Una vez hecha la tarea de limpieza, Kia recomienda secar el motor con un paño de microfibra, en las partes donde puede acumularse agua.
Este último paso es necesario para evitar problemas con humedad, oxidación o fallas eléctricas.
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¿Vale la pena lavar el motor?
Es de reconocer que mantener limpio el motor puede facilitar inspecciones, ayudar a detectar fugas y mejorar la apariencia general del vehículo. Sin embargo, hacerlo mal puede generar daños caros.
Las recomendaciones de Repsol y Kia apuntan a que, si se va a limpiar el motor, es mejor evitar el agua a presión y optar por métodos suaves, productos adecuados y un secado minucioso.