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Los carros eléctricos cada vez son más comunes en las calles colombianas. Su crecimiento ha llevado a que más conductores apuesten por esta tecnología, impulsados por el ahorro en combustible, los incentivos para su compra y una mayor oferta de modelos en el mercado.
Según el más reciente Informe del Sector Automotor a abril de 2026, elaborado por Fenalco y la Andi, entre enero y abril de este año se matricularon 100.446 vehículos nuevos, un crecimiento del 49,3 % frente al mismo periodo de 2025. Solo en abril se registraron 26.787 matrículas, un aumento del 54 % comparado con el mismo mes del año anterior.
Con este crecimiento, una de las preguntas más frecuentes entre los conductores es si los carros eléctricos necesitan llantas diferentes a las de un vehículo tradicional. La respuesta está en las características propias de este tipo de autos.
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Más peso, mayor exigencia para las llantas
De acuerdo con Renault, una de las principales diferencias de los carros eléctricos es el peso adicional que aporta la batería. Dependiendo del modelo, el vehículo puede pesar hasta un 30 % más que un carro similar con motor de combustión.
Según Carlos Cruz, gerente comercial de Hankook Tire Colombia, ese peso extra obliga a que la llanta soporte una mayor carga durante todo el recorrido. Por esa razón, las llantas desarrolladas para vehículos eléctricos cuentan con estructuras más rígidas y materiales diseñados para distribuir mejor la presión sobre el piso.
“Si un carro eléctrico utiliza llantas convencionales, el desgaste puede aparecer más rápido y de manera irregular. Además, en maniobras como frenadas o curvas, la estabilidad también podría verse comprometida”, mencionó Cruz.
El torque instantáneo exige mayor agarre
Otra gran diferencia está en la forma en que los motores eléctricos entregan la potencia. Mientras un carro de gasolina acelera de manera progresiva, uno eléctrico entrega prácticamente todo su torque desde el primer instante. Esto se traduce en aceleraciones mucho más rápidas, pero también en una mayor exigencia para las llantas, que deben ofrecer un excelente nivel de agarre.
Para Hankook, los neumáticos deben responder a arranques más fuertes, cambios inmediatos en la distribución del peso y frenadas que demandan un alto nivel de estabilidad. Por esa razón, las llantas para vehículos eléctricos incorporan diseños y compuestos que ayudan a mantener el control sin sacrificar la durabilidad.
Menos ruido, más protagonismo para las llantas
Una de las ventajas de los carros eléctricos es que son mucho más silenciosos que los carros de combustión. Sin embargo, ese mismo silencio hace que el ruido producido por las llantas al rodar se perciba con mayor facilidad dentro del auto.
De acuerdo con Hankook, las llantas desarrolladas para este tipo de vehículos incorporan diseños en la banda de rodamiento y materiales que ayudan a reducir ese sonido sin afectar el agarre ni la durabilidad, mejorando así el confort durante la conducción.
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La autonomía también depende de las llantas
Cuando se habla de carros eléctricos, la autonomía es la principal preocupación de los conductores. Aunque la capacidad de la batería es determinante, las llantas también juegan un papel importante.
Según Cruz, una llanta con mayor resistencia al rodamiento necesita más energía para avanzar, lo que reduce la cantidad de kilómetros que el vehículo recorre en una sola carga.
Por eso, las llantas desarrolladas para carros eléctricos buscan combinar tres aspectos fundamentales:
- Baja resistencia al rodamiento para mejorar la eficiencia energética.
- Buen nivel de agarre para mantener la seguridad.
- Materiales resistentes al desgaste que prolonguen su vida útil sin afectar la autonomía.
“Entender estas diferencias permite tomar decisiones más informadas al momento de cambiar llantas, alineando la elección con la tecnología real del vehículo y con la evolución del mercado colombiano hacia una movilidad de menores emisiones”, concluyó Cruz.