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El Banco Interamericano de Desarrollo aprobó un crédito directo de US$149,25 millones para Bogotá, sin que el Gobierno Nacional responda como garante de la deuda. La operación tendrá un plazo máximo de 14 años y medio y financiará intervenciones urbanas, manejo de residuos, apoyo a recicladores y modernización catastral.
El paquete anunciado por la Alcaldía alcanza los US$150 millones porque incluye otros US$750.000 correspondientes a una cooperación no reembolsable. En consecuencia, no todo el monto divulgado constituye deuda: el 99,5 % corresponde al préstamo y el 0,5 % restante, a recursos que la ciudad no deberá devolver.
Bogotá contará con tres años para ejecutar el programa. La administración calcula que las intervenciones de revitalización beneficiarán a unos 520.000 hogares, mientras el BID proyecta atención específica para 5.128 recicladores de oficio y la recuperación de más de 300.000 toneladas de residuos dispuestos irregularmente.
El crédito tendrá 14,5 años de plazo
El préstamo contará con un periodo de gracia de tres años y medio. Durante ese lapso, Bogotá podrá avanzar en las inversiones antes de comenzar a amortizar el capital, según las condiciones que queden incorporadas en el contrato.
La tasa de interés estará determinada por condiciones de mercado. El BID no publicó en su comunicado el porcentaje inicial, la moneda efectiva de pago, el esquema de amortización ni las reglas para cubrir el riesgo cambiario.
Estos datos resultan determinantes para conocer el costo final. Si la obligación permanece denominada en dólares, una devaluación del peso puede aumentar el valor del capital y de las cuotas expresadas en moneda colombiana. La Secretaría de Hacienda deberá informar si contratará coberturas o si la operación incorpora mecanismos para reducir ese riesgo.
El BID estructuró la financiación como un préstamo basado en resultados. Bajo esta modalidad, los desembolsos se relacionan con el cumplimiento de productos, metas o indicadores previamente acordados, en lugar de girarse únicamente contra la presentación de gastos.
US$150 millones incluyen un componente que Bogotá no devolverá
El anuncio distrital presentó la operación como un crédito de US$150 millones. El detalle publicado por el BID permite precisar su composición:
- US$149,25 millones corresponden al préstamo reembolsable.
- US$750.000 son una cooperación de inversión no reembolsable.
- El plazo máximo del crédito será de 14,5 años.
- El periodo de gracia será de 3,5 años.
- La tasa dependerá de las condiciones del mercado.
La diferencia resulta relevante para calcular el endeudamiento real de la ciudad. La administración tendrá que pagar capital e intereses sobre US$149,25 millones, mientras el aporte de US$750.000 funcionará como financiación complementaria.
Ochenta barrios recibirán intervenciones urbanas
El primer frente contempla acciones de revitalización en 80 barrios. Las obras incluirán vías, parques, andenes, iluminación, renaturalización y sistemas urbanos de drenaje sostenible.
Estos sistemas permiten captar, infiltrar, almacenar o conducir el agua de lluvia mediante superficies permeables, jardines, zanjas y otras soluciones. Su implementación puede reducir encharcamientos, disminuir la presión sobre el alcantarillado y recuperar espacios verdes.
Bogotá intervendrá 100 puntos críticos de residuos
El segundo componente se concentrará en lugares donde se acumulan escombros, muebles, residuos voluminosos y basuras arrojadas clandestinamente. El Distrito plantea intervenir 100 puntos críticos y reincorporar materiales aprovechables a cadenas productivas.
El BID fijó como resultado esperado la recuperación de más de 300.000 toneladas procedentes de sitios de disposición informal. La cifra supera la limpieza puntual de los espacios y exige evitar que vuelvan a convertirse en botaderos.
El programa incluirá sistemas para recolectar, tratar y aprovechar residuos bajo un enfoque de economía circular. También financiará herramientas de información para vigilar el funcionamiento del esquema de aseo y de sus operadores.
Más de 5.000 recicladores recibirán apoyo
El comunicado de la Alcaldía habla de 5.000 recicladores beneficiados, mientras el BID precisa una meta de 5.128. Bogotá calcula que en la ciudad trabajan alrededor de 26.000 recicladores de oficio, de modo que el programa alcanzaría cerca de una quinta parte de esta población.
Las acciones contemplan el acceso a la oferta institucional y la creación o fortalecimiento de centros temporales de acopio y separación. Estos espacios permitirían organizar materiales recuperables, mejorar su clasificación y facilitar la integración de los recicladores al esquema de manejo de residuos.
La administración deberá explicar cómo seleccionará a los beneficiarios, qué apoyos recibirán y si las inversiones se destinarán a infraestructura, equipos, formalización, capacitación o mejoramiento de ingresos.
El crédito también coincide con la transformación del modelo de aseo de Bogotá, por lo que será necesario precisar cómo se articularán los nuevos centros y herramientas tecnológicas con las organizaciones de recicladores y los operadores encargados de la recolección.
Catastro recibirá recursos para mejorar trámites e información
El tercer componente busca fortalecer la actualización y conservación catastral. El programa financiará herramientas tecnológicas, mejorará la información geográfica de la Infraestructura de Datos Espaciales para el Distrito Capital y automatizará trámites administrativos de uso frecuente.
La modernización puede reducir tiempos de respuesta y corregir inconsistencias en datos sobre áreas, construcciones, propietarios y características de los predios. Esta información también tiene efectos fiscales porque sirve como base para determinar los avalúos y calcular el impuesto predial.
El objetivo del crédito incluye aumentar los ingresos generados localmente mediante una gestión catastral más eficiente. El Distrito deberá diferenciar los recursos obtenidos por incorporar predios o construcciones desactualizadas de los incrementos producidos por cambios generales en los avalúos.
Bogotá asume directamente el riesgo
En un crédito con garantía soberana, el Gobierno Nacional se compromete a responder ante el prestamista si una entidad territorial incumple. En esta operación, Bogotá asumirá directamente la obligación y el BID evaluará su capacidad de pago sin trasladar ese respaldo a la Nación.
La ausencia de garantía soberana no significa que el Gobierno Nacional quede completamente al margen. El programa del BID exige la no objeción del gobierno central antes de otorgar financiación a un gobierno subnacional.
El modelo busca que ciudades y regiones con capacidad fiscal comprobada accedan directamente a la banca multilateral. También traslada al gobierno local la responsabilidad integral sobre el pago, la ejecución y los resultados.
Bogotá fue escogida para el programa piloto “BID para Ciudades y Regiones”, que dispone de US$1.000 millones durante cinco años. Esta es la segunda operación aprobada dentro de esa iniciativa. La primera correspondió a Cartagena a finales de 2025, con inversiones en drenaje, acueducto, saneamiento y resiliencia urbana.
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