26 Jan 2021 - 2:31 p. m.

Bogotá adquiriría un crédito de hasta US$250 millones con la multilateral MIGA

De llegarse a un acuerdo, este valor solo representaría poco más del 8 % del total del cupo de endeudamiento que tiene la capital. Parte del restante de los recursos serán obtenidos mediante la emisión de bonos ¿Cómo avanza esta importante adquisición?
El Distrito continuará en la búsqueda de nuevos oferentes, en la medida que lo indiquen las necesidades de su tesorería.
El Distrito continuará en la búsqueda de nuevos oferentes, en la medida que lo indiquen las necesidades de su tesorería.

El coletazo económico del COVID-19 ha estremecido las finanzas de Bogotá. En resumen, la pandemia hizo que en 2020 los ingresos de la ciudad cayeran (por ejemplo, el recaudo tributario fue $1,1 billones menor al esperado) mientras que sus gastos aumentaron (sobre todo para reforzar el sistema de salud y la entrega de ayudas a familias pobres y vulnerables).

Esta dinámica dejó un vacío en la administración de Claudia López, que espera llenarlo con los que se podrían denominar como los cuatro pilares para la reactivación y recuperación económica de la capital, los cuales son: el ‘Plan Marshall’, los casi $24 billones que el Concejo aprobó como presupuesto para la ciudad en 2021, el ‘Acuerdo de Rescate Social’ (que es una alianza con el Gobierno Nacional para mitigar la pobreza) y el aumento al cupo de endeudamiento (el cual quedó en $10,79 billones).

Este último ha despertado un especial interés, pues nunca en la historia de Bogotá se había aprobado uno tan alto. En su momento, el secretario de Hacienda, Mauricio Ramírez, explicó que la disponibilidad de estos recursos no necesariamente significa que se vayan a usar en su totalidad, pues puede que el panorama económico de la ciudad mejore considerablemente, al punto de que la capital pueda satisfacer sus necesidades echando mano de su caja. De no ser así, la urbe asumirá una deuda histórica, la cual pagaría en los próximos 15 años.

¿Cómo avanza la adquisición de esos recursos? El Espectador habló con Ramírez al respecto. De momento, más allá de las emisiones de bonos que hizo el Distrito el año pasado, no se han adelantado más acciones relacionadas a la deuda pública. No obstante, el secretario de Hacienda explicó el norte que tendría el endeudamiento de la capital en los próximos meses.

La primera noticia que dio el funcionario es que ya se está negociando un crédito de hasta US$250 millones (casi $894.000 millones) con la Multilateral Investment Guarantee Agency (MIGA), el cual es un organismo multilateral de garantía de inversiones que hace parte del Banco Mundial. Ramírez asegura que esta negociación se inició “después de evaluar, en términos de costo y conveniencia, diferentes ofertas de crédito internacional. Esta sería la primera garantía para un ente sub-nacional; primera garantía para un crédito en moneda diferente al dólar y con objetivo multipropósito en el sector salud”

Sin embargo, de llegarse a concretar esa adquisición, estos recursos representan poco más del 8 % del total del cupo de endeudamiento, por lo que continúa la interrogante de cómo se conseguirá el restante. Ramírez explica que también se utilizará el mecanismo de la emisión de bonos en el Mercado Público de Valores. En esto la capital tiene buenos antecedentes, pues se ha demostrado que existe un mercado con un apetito para la adquisición de estos papeles (el año pasado se hizo una emisión por $600.000 millones y el Distrito recibió ofertas por el doble).

Sea cual sea el mecanismo para adquirir esta deuda, la ciudad cuenta con el respaldo de las calificadoras de riesgo crediticio (Fitch Ratings, Moody ‘s y Standard & Poor ‘s) recibiendo la calificación más alta, la ‘AAA’. Esto se traduce en que los inversionistas ven con buenos ojos a la capital al momento de realizar sus préstamos de dinero.

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“Bogotá seguirá explorando alternativas de crédito con banca multilateral y crédito de fomento internacional”, añadió Ramírez, quien explicó que la adquisición de estos recursos no se harán de la noche a la mañana, sino de manera paulatina, dependiendo de las necesidades que tenga la caja de la Tesorería Distrital.

De nuevo, si la administración de Claudia López solicitó los $10,79 billones como cupo de endeudamiento, es porque pretende utilizarlos en su totalidad. Sin embargo, hay que recordar que si los ingresos de la ciudad mejoran sustancialmente, e incluso se logran fuentes adicionales, se podría hacer un uso menor del mismo.

“El inicio de año, con la implementación de las cuarentenas, y las perspectivas en términos de vacunación, no permiten vislumbrar, al menos en este momento, una recuperación de los ingresos fiscales más allá de lo que se tiene presupuestado”, detalló el secretario.

Otra de las interrogantes que giran alrededor de este tema es ¿cómo se garantizará la transparencia en los eventuales acuerdos que se realicen? Esta es una pregunta importante, porque la administración de López está manejando sumas de dinero que no tienen precedentes y los idóneo es que se consigan las menores tasas de interés y las mejores condiciones.

Al respecto, Ramírez explicó: “Las emisiones de bonos en el mercado público de valores, que en la actual administración serán la fuente preferente de financiamiento del Distrito, tienen la virtud de establecer el costo de financiamiento en condiciones competitivas, transparentes y eficientes, mediante subastas abiertas en la Bolsa de Valores de Colombia. En cuanto a las demás ofertas de crédito - como la que se está negociando con la multilateral anteriormente mencionada-, se han convocado numerosos participantes que, en igualdad de condiciones, proponen sus respectivas tasas indicativas, de tal forma que sean comparables, para una selección objetiva y transparente”.

Una de las banderas que ha tenido Claudia López es la transparencia y la lucha contra la corrupción. Sin lugar a dudas, la confianza que le ha dado el Concejo de Bogotá de manejar el cupo de endeudamiento más alto en la historia de la capital es una prueba para esta premisa. Del mismo modo, en sus manos tiene el reto de fomentar la reactivación económica (a la par de mantener a raya la propagación del virus). La esperanza es que no se tenga que llegar al tope de este cupo, ya que la deuda quedaría para que los bogotanos la paguen en los próximos años.

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