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Durante 2025, Bogotá empezó a ver cambios concretos en su infraestructura deportiva y en el uso del espacio público. No se trató solo de nuevas obras, sino de procesos de recuperación de terrenos olvidados, ampliación de parques y una apuesta por hacer del deporte una herramienta para transformar la ciudad y mejorar la calidad de vida de quienes la habitan.
Uno de los proyectos más representativos del año fue Gibraltar, ubicado en el suroccidente de la capital. Allí avanzan las obras del Centro de Alto Rendimiento (CEFE) y del Velódromo, integrados al Parque Metropolitano El Porvenir – Gibraltar, en una intervención que supera los 42.000 metros cuadrados destinados al deporte, la recreación y la recuperación ambiental.
Actualmente, el Centro de Alto Rendimiento alcanza un avance cercano al 70 %, mientras que el Velódromo ya llega al 50 %, consolidándose como una de las obras deportivas más importantes del Distrito. Más allá de su impacto en el alto rendimiento, el proyecto representa una transformación ambiental significativa: el lugar funcionó durante décadas como un botadero de residuos y hoy se convierte en un espacio con vegetación nativa, sistemas de drenaje sostenible y conexión con la red de ciclorrutas y la primera línea del Metro de Bogotá.
“Este proyecto demuestra que el deporte puede ser un motor real de transformación urbana y social. Aquí no solo estamos construyendo escenarios, estamos recuperando territorio y dejando infraestructura para las próximas generaciones”, señaló Daniel García Cañón, director del IDRD.
Más parques y mejor espacio público
El avance no se limitó a Gibraltar. Durante el año, el Instituto Distrital de Recreación y Deporte también impulsó el Parque Lineal Ambiental de Suba, una intervención que fortalece la conectividad ecológica y amplía los espacios de recreación en el noroccidente de la ciudad.
A esto se suma el proceso de certificación y validación de espacio público, que permitió entregar más de 142.000 metros cuadrados de parques y zonas recreativas en distintas localidades. En total, fueron intervenidos 37 parques en sectores como Kennedy, Ciudad Bolívar, Suba, Bosa, Engativá, Fontibón, Tunjuelito y Usaquén, garantizando condiciones más seguras y adecuadas para el disfrute de la comunidad.
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Obras con visión técnica y a largo plazo
Durante 2025 también avanzaron los estudios técnicos en la Unidad Deportiva El Salitre, donde se realizaron análisis geotécnicos del subsuelo para asegurar que las futuras obras se desarrollen sobre bases firmes y seguras.
“Construir bien también es cuidar los recursos públicos y la seguridad de quienes usan estos espacios. Por eso priorizamos estudios y verificaciones antes de avanzar”, explicó Katherin Amaya, subdirectora de Construcciones del IDRD.
Una ciudad que se transforma desde el espacio público
Más allá del concreto y las cifras, las obras que avanzaron en 2025 dejan algo más profundo: espacios recuperados, barrios mejor conectados y escenarios pensados para que la gente se encuentre, se mueva y haga del deporte parte de su vida diaria. La transformación no solo se mide en metros cuadrados, sino en cómo estos lugares empiezan a cambiar la forma en que Bogotá se vive y se recorre. Porque cuando el espacio público se cuida, la ciudad también se siente distinta.
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