El servicio de aseo en Bogotá atraviesa un deterioro sostenido, reflejado en el aumento de quejas ciudadanas y en reiterados incumplimientos contractuales por parte de los operadores. Así se advirtió, de nuevo, durante un debate de control político en el Concejo de Bogotá, en el que varios cabildantes pidieron medidas urgentes para evitar que las actuales condiciones escalen.
Le puede interesar: ¿Cómo le van a recoger la basura en Bogotá desde el 12 de febrero?
De acuerdo con las cifras presentadas por el concejal Julián Rodríguez Sastoque entre 2024 y 2025 las quejas y reclamos por el servicio de aseo crecieron un 36 %, superando las 80 mil reclamaciones. Las localidades con mayor número de reportes por fallas recurrentes en la recolección que derivan en acumulación de residuos son:
- Suba: 11.206 quejas
- Kennedy: 9.120 quejas
- Usaquén: 8.225 quejas
- Engativá: 7.745 quejas
“Bogotá literalmente está caminando entre la basura. El crecimiento de las quejas no es una percepción, es un indicador de que el servicio está fallando sistemáticamente”, afirmó el cabildante, al señalar que los reclamos reflejan problemas estructurales en la operación del sistema.
Incumplimientos y hallazgos operativos
Según los informes de interventoría citados en el debate, cuatro de los cinco operadores del servicio aumentaron sus niveles de incumplimiento en el indicador de calidad relacionado con la frecuencia de recolección y transporte de residuos sólidos. Los hallazgos incluyen microrutas que no funcionan, fallas en la trazabilidad de los residuos y problemas en la disposición final.
Entre los casos expuestos se mencionan deficiencias operativas en varias Áreas de Servicio Exclusivo (ASE), como el uso indebido de vehículos asignados al contrato, flota inoperativa, ausencia de certificaciones sobre la disposición de escombros, inconsistencias en los reportes de toneladas recolectadas y posibles riesgos ambientales asociados al manejo de lixiviados.
El concejal también advirtió que la supervisión enfrenta limitaciones para verificar si el personal operativo cumple con los mínimos exigidos en cantidad y calidad, lo que agrava la dificultad para garantizar la prestación adecuada del servicio.
Riesgo sanitario y llamado a la Administración
En materia de flota vehicular, se alertó sobre compactadores fuera de operación que deben ser reemplazados, una situación que impacta directamente el cumplimiento de frecuencias y horarios de recolección. “Si no hay vehículos suficientes ni personal verificado, es imposible garantizar el servicio. El resultado es basura acumulada, deterioro urbano y riesgo sanitario”, sostuvo Rodríguez Sastoque.
El concejal concluyó que la ciudad no puede normalizar la ineficiencia en un servicio esencial que incide de manera directa en la salud pública, el medio ambiente y la calidad de vida de millones de habitantes, y pidió a la Administración Distrital fortalecer la supervisión y exigir el cumplimiento estricto de los contratos vigentes.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.