Bogotá empezó a escribir la primera línea de su nuevo estadio. Este miércoles 4 de marzo arrancaron oficialmente los trabajos del proyecto que levantará un nuevo Nemesio Camacho El Campín dentro del complejo deportivo del mismo sector, en el corazón de la ciudad, y que busca convertir el entorno en un polo de deporte, cultura y entretenimiento.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
El inicio se dio con intervención del terreno y adecuación del predio —retroexcavadoras, volquetas y equipos técnicos-, la primera fase de una obra que se ejecuta mediante una Alianza Público-Privada (APP) entre el Distrito y el concesionario Sencia, con acompañamiento del IDRD.
Según lo anunciado, el estadio tendrá capacidad superior a 50.000 espectadores, techo retráctil, grama híbrida y estándares internacionales de visibilidad y seguridad, con la meta de que Bogotá pueda recibir grandes partidos, conciertos y eventos masivos con mejores condiciones para el público y el entorno.
“Es una mañana especial, una mañana que va a quedar para la historia”, dijo el alcalde Carlos Fernando Galán. “Esta ciudad lleva muchos años soñando con tener un nuevo estadio a la altura de lo que significa ser la capital de Colombia y sede de equipos como Santa Fe y Millonarios”, agregó. Para el mandatario, el proyecto no se limita a un escenario deportivo: “No solamente va a ser un nuevo estadio, va a ser el corazón de Bogotá y el corazón del entretenimiento”.
El ajuste que destrabó el proyecto
Uno de los puntos clave del anuncio fue el cambio en el modelo de construcción, que permitió que el proyecto finalmente avanzara. El plan original contemplaba demoler el estadio actual por partes, mientras se construía el nuevo, lo que generaba incertidumbre para partidos y espectáculos.
“Cuando llegamos encontramos que el proyecto tenía unos retos complejos. Se contemplaba construir el estadio en el mismo sitio donde está el actual y hacerlo de manera gradual”, explicó Galán. Ese esquema, dijo, hacía difícil que empresarios de espectáculos o equipos de fútbol pudieran planear sus eventos. “Un equipo o un empresario no sabía cuántas tribunas iba a tener disponibles en cada momento”, señaló.
Tras ajustes técnicos entre Sencia y el IDRD, se adoptó un modelo que permite construir el nuevo estadio dentro del complejo sin afectar inicialmente el funcionamiento del actual, lo que acortó los tiempos de entrega.
El Campín seguirá funcionando mientras se construye el nuevo estadio
Una de las decisiones más importantes del proyecto es que el actual estadio El Campín continuará operando durante los próximos años.
Según explicó la administración distrital, el estadio actual solo será demolido cuando el nuevo esté completamente terminado y en funcionamiento. En ese espacio se desarrollarán otros componentes del proyecto urbano, entre ellos un auditorio filarmónico y nuevos espacios culturales que harán parte del complejo.
El diseño del nuevo estadio también busca resolver algunas de las limitaciones históricas del Campín actual, especialmente en términos de visibilidad para los espectadores. La propuesta contempla una geometría que permitirá ver el campo de juego desde cualquier tribuna sin obstáculos.
“Este estadio garantizará que cualquier espectador, incluso en la localidad más alta, tenga una visual plena del partido”, explicó el alcalde.
Además, el nuevo escenario incorporará tecnologías pensadas para facilitar tanto los eventos deportivos como los espectáculos musicales, entre ellas:
• techo retráctil
• tribunas móviles
• grama híbrida
• sistemas para proteger la cancha durante conciertos
Estas características permitirán que los conciertos y espectáculos culturales se realicen sin afectar el estado del campo de juego ni la programación deportiva del estadio.
Un complejo urbano de gran escala
El proyecto no se limita al estadio. El plan contempla la transformación de todo el sector del Campín, en un desarrollo de gran escala. El complejo ocupará cerca de 17 hectáreas y tendrá más de 600.000 metros cuadrados de infraestructura.
Incluirá:
- Espacios deportivos
- Zonas culturales
- Áreas comerciales
- Auditorios
- Servicios asociados al entretenimiento
La apuesta es convertir este sector en uno de los principales polos de entretenimiento de América Latina.
Inversión millonaria y cierre financiero
La inversión inicial del proyecto fue estimada en COP 2,4 billones de pesos, aunque el concesionario confirmó que la cifra ya supera ese monto debido a ajustes económicos recientes. Para 2026 se proyecta ejecutar cerca de COP 700.000 millones de pesos en obras.
Además, el proyecto ya cuenta con cierre financiero aprobado, lo que garantiza los recursos necesarios para su desarrollo. Un punto importante es que la obra no se financia con recursos públicos. El modelo de concesión establece que la inversión es asumida completamente por el sector privado.
Nuevo socio en el proyecto
El proyecto también incorporó recientemente un nuevo actor empresarial. El Grupo Aval, a través de Corficolombiana, adquirió el 51 % de participación en Sencia, convirtiéndose en el accionista mayoritario del concesionario encargado del desarrollo del complejo. La entrada del grupo busca fortalecer la solidez financiera y técnica del proyecto.
Durante su desarrollo, la construcción del nuevo estadio generará más de 4.500 empleos directos e indirectos. El proyecto requerirá mano de obra especializada en distintas áreas, desde ingeniería e interventoría hasta estudios técnicos, operación de maquinaria pesada, seguridad industrial y proveeduría local.
Además del empleo directo en la obra, se espera un impacto económico en distintos sectores de la industria de la construcción, especialmente en actividades relacionadas con el acero, el concreto, los prefabricados y las instalaciones técnicas que harán parte de la infraestructura del complejo. Esto, según los promotores del proyecto, activará diferentes cadenas productivas asociadas al desarrollo del nuevo escenario y de las demás obras previstas en el sector.
Movilidad, ruido y mitigaciones
Uno de los temas clave del proyecto es el impacto en el entorno del estadio. Para ello se contemplan estudios de movilidad y planes de manejo de tránsito, así como intervenciones en el espacio público del sector.
Entre las medidas en análisis están:
- Mejoras en accesos viales
- Adecuaciones alrededor del estadio
- Ajustes en la estación de TransMilenio de la avenida NQS
El techo retráctil también ayudará a reducir el impacto del ruido hacia los barrios vecinos.
La selección Colombia volverá a jugar en Bogotá
Durante el anuncio también se confirmó otra noticia que despertó entusiasmo entre los asistentes: la Selección Colombia volverá a jugar en Bogotá. El equipo nacional disputará un partido en el estadio El Campín como despedida antes del Mundial, algo que no ocurría desde 2018.
Según se explicó, la capital será nuevamente escenario de un encuentro del combinado nacional luego de varios años en los que la Selección concentró la mayoría de sus partidos en otras ciudades del país. El regreso se logró tras conversaciones entre las autoridades de la ciudad, el operador del estadio y la Federación Colombiana de Fútbol.
La idea es que ese partido tenga también un carácter simbólico para la ciudad. Además de servir como despedida de la Selección antes de su participación en el Mundial, el encuentro podría marcar uno de los últimos grandes eventos del actual Campín antes de que el nuevo estadio entre en operación.
Para las autoridades y los organizadores del proyecto, el regreso de la Selección representa una oportunidad para volver a posicionar a Bogotá como sede de grandes partidos internacionales y, al mismo tiempo, cerrar una etapa del estadio que durante décadas ha sido escenario de momentos históricos para el fútbol colombiano.
Capacidad podría aumentar
Aunque el proyecto se anunció inicialmente con una capacidad superior a 50.000 espectadores, Mauricio Hoyos, CEO de Sencia —empresa concesionaria del nuevo estadio—, explicó que el diseño definitivo del escenario aún se encuentra en proceso de optimización. El objetivo, según señaló, es aprovechar al máximo el espacio disponible para aumentar la capacidad del estadio, siempre que las condiciones técnicas lo permitan.
Durante la presentación, Hoyos indicó que el equipo de diseño de Sencia continúa evaluando distintas configuraciones del estadio para determinar cuántos asientos adicionales podrían incorporarse sin afectar aspectos clave como la visibilidad, la seguridad o la experiencia de los asistentes.
De concretarse esa ampliación, el nuevo Campín podría superar la cifra inicialmente prevista y convertirse en uno de los estadios con mayor capacidad de la región. Sin embargo, Sencia —concesionario y operador privado del proyecto— aclaró que cualquier incremento en el número de espectadores será asumido completamente por la empresa, sin modificar el modelo financiero ni las condiciones del contrato firmado con el Distrito.
La cifra definitiva de capacidad, añadió Hoyos, se conocerá en los próximos meses, una vez concluyan los ajustes técnicos y de diseño del nuevo estadio.
Cronograma del proyecto
El cronograma del proyecto establece que las obras arrancan en 2026 con las primeras fases de construcción del complejo. La meta es que el nuevo estadio y los parqueaderos asociados estén listos en 2027, mientras que el desarrollo completo del complejo urbano se extenderá hasta 2030. Durante todo ese proceso, el actual Campín continuará en funcionamiento para albergar partidos y conciertos mientras avanza la obra. El Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), por su parte, será el encargado de ejercer la interventoría del contrato, lo que implica supervisar de manera permanente el cumplimiento de los tiempos y de las obligaciones establecidas en la concesión entre el Distrito y Sencia.
El nombre del estadio no cambiará
Pese a que se construirá un nuevo escenario, el nombre Nemesio Camacho El Campín se mantendrá. La razón es histórica: los terrenos donde se levantó el estadio fueron donados bajo la condición de que el escenario llevara ese nombre, una disposición que quedó establecida mediante un acuerdo del Distrito aprobado en 1939.
El estadio fue inaugurado poco después y, desde entonces, el nombre ha acompañado algunos de los momentos más recordados del deporte y la cultura en Bogotá. Durante más de ocho décadas, El Campín ha sido escenario de finales del fútbol colombiano, partidos de la Selección Colombia y grandes conciertos que han marcado a varias generaciones.
Por esa razón, aunque el proyecto contempla la construcción de un estadio completamente nuevo dentro del complejo, la tradición y la denominación histórica del Nemesio Camacho El Campín se conservarán como parte del legado del lugar.
Una nueva etapa para un símbolo de Bogotá
El alcalde cerró el anuncio recordando la importancia simbólica del estadio para la ciudad. Durante décadas, El Campín ha sido escenario de partidos históricos, conciertos y momentos que forman parte de la memoria colectiva de Bogotá.
“Esa historia de deporte y entretenimiento que se ha escrito aquí tiene una nueva página que empezamos a escribir hoy”, dijo. Y dejó claro el reto que viene para la ciudad. “Ahora corresponde cumplir tiempos, vigilar la obra y garantizar que le cumplimos a Bogotá con este sueño”.
Lea más: Abogada fue víctima de ‘cosquilleo’ en centro comercial: denunció ocultamiento de pruebas
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.