Un caso de presunto abuso sexual a menores en la localidad de San Cristóbal volvió a poner en evidencia las tensiones del sistema judicial en Colombia. Se trata de Freddy Arley Castellanos, exdocente de un jardín infantil del ICBF, investigado por presunto abuso sexual contra niños entre 2 y 3 años bajo su cuidado. Con el avance de las investigaciones, el número de posibles víctimas ha ascendido a al menos 12 menores, lo que ha elevado la gravedad del caso.
La preocupación aumentó aún más luego de que se confirmara que dos de los niños fueron diagnosticados con VIH, situación que encendió las alertas entre las familias y la comunidad educativa.
En medio de ese contexto, en los últimos días creció la inquietud por una posible libertad del acusado por vencimiento de términos. Así lo alertó la representante a la Cámara por Bogotá, Nelly Patricia Mosquera (Centro Democrático), en su cuenta de Instagram.
Sin embargo, este panorama no tendría riesgo de ocurrir. El abogado penalista Francisco Bernate, representante de las víctimas, explicó a El Espectador que el proceso ya está en la etapa final de la primera instancia, lo que reduce significativamente la posibilidad de que el procesado quede en libertad.
“Al final, esto da tranquilidad porque no se van a vencer los términos”, señaló. Además, indicó que las víctimas esperan una condena que podría alcanzar hasta 60 años de prisión.
Bernate también señaló que el caso sumó un nuevo elemento: una imputación adicional relacionada con otro menor, presuntamente víctima, que aún está en proceso.
El intento de libertad ya fue revisado
La solicitud de libertad ya fue analizada por un juez. Según explicó el abogado Bernate, el acusado intentó acogerse al vencimiento de términos, pero el juzgado no lo concedió.
“Esta semana el señor intentó quedar en libertad. Sin embargo, aunque los términos estaban vencidos, esto se debe a varios aplazamientos generados por su propia defensa”, explicó.
Por esa razón, el proceso siguió su curso y ya entró en fase de juicio, lo que disminuye la posibilidad de que el acusado recupere la libertad en esta etapa.
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¿Qué está en juego?
El vencimiento de términos es una figura legal que busca garantizar que cualquier persona sea juzgada en un plazo razonable. Si ese tiempo se supera sin avances, el acusado puede solicitar la libertad mientras el proceso continúa.
En este caso, el margen es claro. “Si no se termina el juicio en 300 días, podría volver a discutirse la libertad”, advirtió Bernate.
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Por ahora, el caso de Freddy Arley Castellanos ya entró en fase de juicio, lo que reduce el riesgo inmediato de libertad. Aun así, vuelve a poner sobre la mesa una tensión de fondo: la dificultad de la justicia para responder a tiempo, especialmente en procesos que involucran a menores de edad.
En medio de ese escenario, la congresista electa Nelly Patricia anunció que el próximo 20 de julio radicará un proyecto de ley para duplicar los tiempos de los términos en delitos contra niños, niñas y adolescentes, con el objetivo de evitar que personas investigadas por estos casos recuperen la libertad por demoras procesales.
“Es inaceptable que el sistema judicial permita que una persona señalada de delitos tan graves contra la niñez quede en libertad sin siquiera haber enfrentado un juicio. La justicia no puede seguir fallándole a nuestros niños y a sus familias”, afirmó.
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