El proyecto del cable aéreo de Soacha cada vez toma más forma. Tras la revisión de los estudios de prefactibilidad y factibilidad, quedó definido el trazado de 3,82 kilómetros que conectará la Ciudadela Sucre, en la comuna 4, con la estación Terreros sobre la Autopista Sur, punto clave de integración con TransMilenio.
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De acuerdo con los anuncios de la Gobernación de Cundinamarca, la línea tendrá tres estaciones: una en inmediaciones de Terreros; otra en el sector de El Paraíso de Corinto, en Altos de Cazucá; y una tercera en Villa Nueva Alta – Ciudadela Sucre. El sistema está proyectado para movilizar hasta 2.600 pasajeros por hora en hora pico y reducir los tiempos de desplazamiento de entre 40 minutos a un rango estimado de 14 a 16 minutos.
Según las proyecciones, confirmadas tras una reunión entre el gobernador de Cundinamarca Jorge Emilio Rey y la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, el cable beneficiaría de manera directa a más de 24.000 habitantes de las comunas 4 y 5, zonas que históricamente han enfrentado dificultades de acceso por su topografía y limitada oferta de transporte. En conjunto, estas comunas concentran más de 240.000 habitantes, los potenciales usuarios del sistema.
El diseño contempla, además, cabinas con capacidad para 10 pasajeros. En una primera fase se estima la operación de 50 cabinas, con posibilidad de ampliarse hasta 120 en una segunda etapa.
¿Y la financiación?
El avance técnico abre ahora la discusión sobre el esquema de financiación. “Estamos avanzando con rigor técnico para estructurar un proyecto sólido, financieramente sostenible y jurídicamente viable. La decisión sobre su integración a un sistema de transporte permitirá definir el esquema de cofinanciación nacional y garantizar que esta obra se materialice en beneficio de las comunidades de Soacha”, señaló Rey tras el encuentro.
Así las cosas, La Gobernación de Cundinamarca y el Ministerio de Transporte trabajan en la definición del modelo de cofinanciación nacional, un punto determinante para que el proyecto pase de los estudios a la ejecución.
De concretarse, el cable se sumaría a la red de transporte masivo del área metropolitana del sur de Bogotá, en un municipio que ha crecido aceleradamente en población sin que su infraestructura de movilidad haya avanzado al mismo ritmo. Tras los anuncios del trazado, el reto estará en asegurar los recursos y cumplir un cronograma que incluya estructuración definitiva, licitación, cierre financiero y construcción sin los consabidos retrasos y contratiempos en las obras públicas.
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