El incesante llanto de las dos niñas, proveniente de un inmueble, fue lo que alarmó a la comunidad del barrio Ricaurte, en el centro de Bogotá, de un presunto caso de abandono infantil. Se trata de dos menores de la comunidad indígena emberá que fueron halladas por la Policía el lunes, en un lamentable estado.
Le puede interesar: “Los responsables del asesinato del profesor Neill Felipe Cubides serán capturados”: Alcalde
Pidiendo comida. Así es como los vecinos de este sector de Los Mártires escucharon las voces de las niñas pidiendo auxilio. Ante dicha situación, la comunidad alertó a las autoridades locales, quienes montaron un operativo para rescatar a las menores y brindarles alimento.
Así lo informó el mayor Iván Castiblanco, jefe encargado de la Seccional de Protección y Servicios Especiales de la Policía de Bogotá: “Fue el llanto de estas dos menores de 4 y 7 años que buscaban alimento desde unas rejas de una vivienda en el barrio Ricaurte, lo que alertó a los ciudadanos que transitaban por este sector, quienes dieron aviso oportuno a las autoridades”.
Tras recibir el llamado del vecindario, de manera inmediata una unidad de Policía se dirigió al lugar de los hechos y, con previa autorización de uno de los propietarios de esta vivienda, ingresaron al inmueble, en donde se evidenció que las menores estaban abandonadas sin algún adulto responsable.
“Con el fin de garantizar su integridad y derechos, ambas fueron trasladadas ante la autoridad administrativa correspondiente, donde se inició el proceso de restablecimiento de derechos y de valoración médica”, explicó Castiblanco.
Niñez emberá, en riesgo
El pasado 10 de septiembre de 2025, el Distrito y el Gobierno Nacional realizaron el retorno de 568 personas Emberá a sus territorios de origen desde la UPI La Rioja. Sin embargo, 295 permanecen en la UPI, entre ellas 161 niñas, niños y adolescentes.
Y es que precisamente este grupo de menores estaría en un latente riesgo de inseguridad alimentaria, de acuerdo con la Secretaría de Integración Social, a raíz, de lo que aseguran, son bloqueos de algunos voceros para que accedan a servicios sociales (especialmente en lo relacionado con nutrición y entornos seguros y protectores) en los Centros Amar, jardines infantiles e instituciones educativas distritales.
En estos centros, los menores pueden recibir, por ejemplo, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) que cubre el 22% de los requerimientos diarios con el desayuno y la media mañana, y hasta un 30% adicional con el almuerzo.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.