En medio del proceso que adelanta la Fiscalía por los hechos que rodearon la muerte del hijo del comandante de la Policía Nacional, el pasado 13 de abril una jueza envió a la cárcel a cinco imputados por delitos como tortura, uso de menores, alteración de pruebas, entre otros. Tras casi un mes de dicha decisión, las autoridades confirmaron la captura de dos de los imputados, en Carmen de Apicalá (Tolima): se trata de Andrés Sotelo y Tatiana Vega López.
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Esta captura representa un nuevo avance en el largo proceso por los hechos ocurridos en Bogotá en noviembre de 2024, cuando Juan Felipe Rincón se dirigió al barrio Quiroga (Rafael Uribe Uribe) y terminó siendo golpeado y muerto de un tiro.
Aunque el caso ha tenido varios giros y versiones (y otro caso abierto por homicidio), la Fiscalía consolidó pruebas de un presunto entrampamiento al joven e imputó cargos en abril contra cinco personas que tuvieron un rol en dicho plan. Los imputados fueron Camilo Sotelo, su hermana Katherine Sotelo Torres; Solanyi Trujillo Devia; Yeimi Tatiana Vega López y Juan Sebastián Ávila Ochoa. Aunque en el caso, están vinculadas dos menores de edad que habrían tenido importantes roles en los hechos, a los ojos de la Fiscalía, instrumentalizadas por los imputados.
Según su responsabilidad, una fiscal imputo a los cinco, delitos de tortura, uso de menores de edad para la comisión de delitos, ocultamiento de pruebas y soborno. Posteriormente, fueron enviados a prisión en la audiencia del 13 de abril, para que desde allí continúen su defensa. Ninguno aceptó los cargos imputados por el ente investigador y desde esa fecha se esperaba que se materializaran las capturas correspondientes.
Saúl León, abogado de Andrés Sotelo y Tatiana Vega confirmó a El Espectador que la captura de sus prohijados se materializó sobre las 3:00 de la tarde en Carmen de Apicalá (Tolima). El abogado también aclaró que sus clientes no se habían fugado de la justicia, sino que la orden de captura aún no se había materializado pese a que ya existía una medida de aseguramiento en su contra.
“Es diferente hablar de una fuga cuando una persona ya está privada de la libertad. En este caso la captura simplemente no se había concretado”, explicó.
Según indicó, ambos deberán comparecer ante un juez para la legalización de la captura dentro de las 36 horas establecidas por la ley.
El defensor señaló que viajará personalmente para reunirse con ellos y acompañar el proceso judicial, aseguró además, que ambos capturados serán trasladados a Bogotá en las próximas semanas. Sobre la captura, dijo que ambos fueron tratados “con respeto y dignidad” por las autoridades y afirmó que desconoce las razones por las que se encontraban en ese municipio. También dijo que había perdido contacto con sus clientes desde que se dictó la medida de aseguramiento.
Así va el caso Rincón
Detrás de la muerte de Rincón se demostró que hubo más que una simple confrontación entre vecinos del barrio y un joven de 21 años que supuestamente hablaba con menores. Al inicio el caso se centró en Andrés Camilo Sotelo, como presunto autor del homicidio, siendo imputado por este delito. Este proceso, aunque aún está abierto, no logró demostrar que Sotelo disparó, pues su arma era ‘hechiza’ y se desarmó durante la confrontación.
Paralelo a este proceso, la Fiscalía adelantó otra investigación con la línea de un entrampamiento. Según el ente, el joven habría sido contactado mediante perfiles falsos en redes sociales y llevado hasta el sector bajo engaños e instrumentalización de una adolescente, en medio de un supuesto plan para robarle su celular. Allí, sostiene la fiscal del caso, interceptado y agredido por varias personas, situación que terminó en disparos y la muerte de Rincón.
Cabe aclarar que el abogado de los dos imputados ha sostenido que los delitos son desproporcionados: “Consideramos que fue una exageración. No todas las conductas se consolidan jurídicamente. Por ejemplo, tipificar esto como tortura resulta excesivo”.
De igual manera, rechazó la imputación por uso de menores, señalando que, según la evidencia, la adolescente habría participado de manera voluntaria y no fue instrumentalizada por los adultos. “El acervo probatorio indica que la joven quiso participar. Nadie la obligó. Tendrá que responder ante el sistema de responsabilidad penal de adolescentes”.
Con las capturas de Sotelo y Vega ya materializadas, el proceso entra ahora en una nueva etapa judicial. Entretanto, persisten interrogantes sobre si habrá nuevas capturas dentro de un caso que, desde el inicio, ha estado rodeado de versiones encontradas y múltiples líneas de investigación.
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