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El estadio Nemesio Camacho El Campín continúa transformándose. La concesionaria Sencia informó que ha destinado cerca de COP 14.000 millones para fortalecer la infraestructura del principal escenario deportivo y de espectáculos de Bogotá, con el objetivo de mejorar la experiencia de los asistentes y responder al aumento de eventos que recibirá durante 2026.
De acuerdo con la empresa, las inversiones se han concentrado en el mantenimiento especializado de la gramilla; la modernización de sistemas de seguridad; la incorporación de nuevas tecnologías, y la adecuación de diferentes espacios del estadio.
Uno de los frentes más importantes corresponde a la seguridad y la tecnología, con una inversión superior a COP 7.370 millones. Entre las obras se encuentran la ampliación del Puesto de Mando Unificado (PMU); la implementación de un segundo anillo perimetral de seguridad; la instalación de nuevas cámaras de videovigilancia inteligente, y el fortalecimiento de los sistemas de conectividad y telecomunicaciones.
En materia de infraestructura para el público, se destinó COP 2.755 millones a la renovación de suites, boxes, palcos, silletería de la tribuna norte, bancos de suplentes y el sistema VAR.
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Otro de los ejes del plan ha sido la recuperación de la cancha. Durante el receso de eventos de mitad de año, la concesionaria adelantó un mantenimiento integral de la gramilla, con una inversión cercana a COP 1.500 millones.
Los trabajos incluyeron tratamientos agronómicos especializados, renovación de sectores del césped, fertilización, riego, control fitosanitario y la incorporación de una máquina importada desde Inglaterra —única en Colombia, según Sencia— que permite descompactar el terreno mediante inyección de aire, con el propósito de mejorar las condiciones del suelo sin afectar la superficie.
A estas intervenciones se suman obras en parqueaderos, oficinas administrativas, baños, puntos de venta de alimentos, infraestructura eléctrica y la cubierta occidental, que representan otros COP 2.374 millones.
No obstante, mientras la concesionaria destaca estas inversiones, la transformación de El Campín sigue siendo objeto de seguimiento por parte del Concejo de Bogotá. Durante un debate de control político sobre el contrato de concesión entre Sencia y el Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), varios cabildantes pidieron mayor claridad sobre los beneficios que recibirá la ciudad con el proyecto.
El concejal Jairo Avellaneda cuestionó cuál será la contraprestación para Bogotá frente a una obra de esta magnitud y preguntó quién asumirá los riesgos financieros de la concesión en caso de que el modelo no funcione como está previsto. También planteó dudas sobre quién obtendrá las utilidades del proyecto y recordó que, según advertencias conocidas durante el seguimiento al contrato, existen riesgos asociados al modelo de concesión.
“¿Qué recibe realmente la ciudad? ¿Quién asumirá estos riesgos? ¿El Distrito, el privado? ¿Quién obtendrá las utilidades? ¿Quién responderá si el modelo fracasa? No estamos discutiendo un estadio, estamos discutiendo el futuro del patrimonio deportivo de la ciudad”, afirmó durante el debate.
Por su parte, la concejala Ana Teresa Bernal señaló que El Campín es un escenario de identidad y memoria para Bogotá y pidió precisar cuál será la contraprestación que recibirá el Distrito frente al valor estratégico de los bienes entregados en concesión, así como los beneficios sociales, culturales y económicos que dejará el proyecto.
La cabildante advirtió que el debate trasciende la renovación del estadio y abre una discusión sobre el modelo de ciudad que, a su juicio, se está construyendo. Según señaló, existe el riesgo de que el patrimonio público y los derechos ciudadanos queden subordinados a intereses privados, por lo que insistió en la necesidad de garantizar que la transformación del principal escenario deportivo de la capital tenga un retorno tangible para la ciudadanía.
Frente a estos cuestionamientos, el IDRD explicó que la Alianza Público-Privada (APP) de El Campín fue estructurada como una iniciativa privada, sin aportes de recursos públicos para su ejecución. La entidad indicó que el contrato tiene un plazo de 350 meses, inició el 29 de octubre de 2024 y actualmente se encuentra en la etapa preoperativa, correspondiente a la fase de preconstrucción.
Según la concesionaria, desde que asumió la administración del escenario el estadio ha recibido más de tres millones de visitantes, principalmente durante partidos de fútbol y conciertos. Para este año, la proyección es albergar cerca de 20 grandes espectáculos musicales y más de 75 encuentros del fútbol profesional, una actividad que, de acuerdo con la empresa, triplica el número de visitantes que registraba el estadio antes de la concesión.
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