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12 Oct 2021 - 2:06 a. m.

Fiscalía se ratifica: esta es la acusación por crimen del capitán Alberto Solano

Por el asesinato del jefe de la Sijín de Soacha hay dos procesos abiertos, en los que cuatro sujetos fueron sindicados por el crimen, uno en libertad desde julio. Este martes es la audiencia de acusación en el proceso contra tres de ellos.
Por el asesinato del capitán Solano hay cuatro personas investigadas.
Por el asesinato del capitán Solano hay cuatro personas investigadas.

Los hermanos Juan Sebastián y Maicol Steven Vélez Mesa, junto a Jesús Antonio Castillo Londoño, volverán a los estrados judiciales este martes. Ante un juez de conocimiento, les darán a conocer la acusación formal por la muerte del capitán de la Policía y jefe de la Seccional de Investigación Criminal de Soacha, Jesús Alberto Solano Beltrán, registrada en la noche del 28 de abril, durante las manifestaciones del paro nacional en ese municipio.

Hasta ahora la línea investigativa de la Sijín y de la Fiscalía para esclarecer este crimen tomó dos caminos: un proceso contra los hermanos Vélez Mesa y Castillo, y otro contra un sujeto señalado de haber apuñalado al oficial, quien fue capturado y enviado a prisión el pasado 2 de octubre. En el primer proceso, que inició a principios de mayo -una semana después del asesinato del capitán-, arranca este martes la fase de juicio, con la audiencia de formulación de acusación, en la que la Fiscalía ratificará los cargos por homicidio agravado, hurto calificado y porte ilegal de armas.

Maicol Vélez enfrentará el proceso en libertad, luego de que el 22 de julio un juez, en segunda instancia, decidió revocar la medida de aseguramiento en su contra, al considerar que sus acciones no fueron concluyentes en los hechos que desencadenaron en la muerte de Solano y que actuó para “auxiliar a su hermano después de que el capitán le disparara”. Entretanto, su hermano menor, Juan Sebastián Vélez, sigue privado de la libertad, así como Jesús Castillo.

“Fue una actitud despiadada”

El pasado 31 de agosto el fiscal del caso, Andrés Cardona Gaviria, radicó escrito de acusación contra los tres procesados. El documento, conocido por El Espectador, será la hoja de ruta en el juicio en su contra y revela detalles fundamentales para determinar en qué grado y con qué intervenciones puntuales contribuyeron en el asesinato del oficial de la Policía. Del fundamento de la acusación se pueden sacar seis conclusiones sobre el camino que tomará el ente acusador en este proceso.

Primero, mantiene que el capitán Jesús Alberto Solano se encontraba con dos compañeros verificando “presuntos actos delictivos” contra la sede de la Fiscalía en Soacha y que allí fueron avisados de que un cajero de Bancolombia, a dos cuadras de distancia, estaba siendo hurtado.

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Segundo, asegura que el oficial sacó su teléfono celular para grabar lo que ocurría con el cajero y que fue descubierto por “uno de los vándalos”, quien “incita a la multitud contra los agentes”. Tercero, sostiene que, al huir del lugar, Solano se separó de los dos uniformados que lo acompañaban y que corrió una distancia de aproximadamente 950 metros hasta el barrio El Sol (carrera 1 con calle 22), durante la cual “más de 30 personas a su espalda” lo perseguían y le lanzaban piedras y palos.

Cuarto, señala que el ciudadano Jesús Antonio Castillo, “con un arma blanca le propinó varias heridas”, golpes y patadas al capitán. Quinto, responsabiliza a los tres de haber integrado el grupo de personas que agredieron al policía cuando este se encontraba en estado de indefensión y había caído al asfalto, tras recibir una patada de Juan Sebastián, ocasionándole “sufrimientos excesivos a la víctima” en “una actitud despiadada” contra una persona.

Y sexto, reitera que la billetera y los documentos del entonces jefe de la Sijín fue robada por la “multitud de agresores”, así como su arma de dotación (una pistola 9 mm Sig Sauer), radio de comunicaciones, dos celulares y el dinero que llevaba. Para el fiscal, todos “actuaron en un acuerdo tácito y concomitante, con una sola finalidad o designio común: quitarle la vida a un policial”.

Las respuestas que se esperan

No obstante los hechos anteriores, que componen los fundamentos fácticos y jurídicos de la acusación, representarán en el transcurso del juicio un ovillo de contradicciones y verdades a medias, a la luz de los elementos conocidos en este caso.

Uno de ellos es el hurto y vandalización al cajero automático de la entidad Bancolombia. Como lo reveló El Espectador, esto ocurrió a las 6:45:48 p.m. de ese 28 de abril y fue confirmado por una operadora de medios tecnológicos a las 6:46:12 p.m. Luego lo puso en conocimiento de la Policía a las 7:23:45 p.m., pero con la notificación del intendente que atendió la comunicación de que, a esa hora, no habían “podido hacer presencia en el punto por los disturbios”.

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Esta bitácora del robo al cajero, incluida en el informe elaborado por la empresa de seguridad de la entidad bancaria, así como los videos presentados por la Fiscalía en las audiencias preliminares, muestran que a las 7:23 p.m. Solano estaba huyendo de sus perseguidores por las calles del barrio El Sol y que a las 7:39 p.m. le disparó a Juan Sebastián Vélez. Esto deja dos interrogantes abiertos.

Si la zona del cajero (calle 15 con autopista Sur) fue donde tuvo su génesis el asesinato de Solano Beltrán, ¿cómo hicieron el oficial y sus dos compañeros para estar allí e intentar grabar si, según la misma institución, a esa hora no habían podido enviar unidades por los desmanes de esa tarde? ¿Cómo lograron estar en ese sitio si cuando se le avisó a la Policía el capitán ya se había dado a la huida de la turba que lo seguía?

Por otro lado, el supuesto robo de la billetera con los documentos del oficial es un señalamiento que el informe del investigador de campo de la Policía Judicial, realizado el 4 de mayo y enviado al fiscal del caso, contradice de cabo a rabo. Los dos agentes que lo realizaron, en sus conclusiones, dicen que el señor Héctor Vélez Arias, padre de Juan Sebastián y Maicol Steven, “entregó a los policiales la billetera del señor capitán”. De hecho, Maicol Vélez, en entrevista con este medio, dijo sobre esto que “solo tuvimos la billetera en el momento que me la pasaron, pero la entregamos. Luego dicen que eso lo encontraron en mi casa”.

Por último, al circunscribir en los tres sindicados en este proceso la conducta determinante para hacerle un “daño descomunal” al oficial, se entiende que el fiscal podrá probar más allá de toda duda razonable que -al menos para la conducta de los hermanos Vélez- Juan Sebastián, con la patada que derribó al capitán y el posterior forcejeo que tuvieron en el asfalto, pudo haberlo herido de muerte, aun cuando Solano le disparó en dos ocasiones en el brazo y en la pierna.

Asimismo, para probar que los tres puños que Maicol Steven le propinó al policía fueron contundentes, algo que queda en entredicho, teniendo en cuenta que, tras esta agresión que se originó por los disparos a Juan Sebastián, este se ocupó de auxiliar a su hermano y de llevarlo a un centro médico para que fuera atendido. Así como lo manifestó el juez que lo dejó en libertad: “Él no aparece reseñado como uno de los perseguidores”.

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Los testigos de la Fiscalía

El escrito de acusación también señaló a los testigos, peritos y elementos materiales probatorios que usará en el juicio, para demostrar la responsabilidad de los Vélez Mesa y de Castillo Londoño en el crimen. Por esto, llamará como declarantes a 14 personas, entre las que se encuentran dos patrulleros de la Policía, dos profesionales médicos, que atendieron a quien era el jefe de la Sijín de Soacha, y a 10 testigos.

Entre estos últimos están dos hermanos que afirman haber estado presentes en los hechos que ocurrieron en el cajero de la autopista Sur, en la persecución en el barrio El Sol y en la golpiza al policía, en la calle 22 con carrera primera. Además, dos enfermeras que atendieron a Juan Sebastián, en el hospital Mario Gaitán Yaguas; uno de los patrulleros que acudió a ese centro médico, para hablar con Maicol Steven y su padre Héctor Vélez, y uno de los integrantes de la Sijín, que habría estado con el capitán Solano cuando acudieron al cajero.

De igual manera, se tendrán en cuenta los informes de 27 investigadores de la Seccional de Investigación de Soacha, de la Policía Judicial y de la Fiscalía General de la Nación, quienes realizaron decenas de informes de campo, con los que se pudieron encontrar los testigos y hacer una reconstrucción de lo que ocurrió esa noche, con los videos de las cámaras de seguridad.

También se tuvieron en cuenta y reseñaron 10 entrevistas y declaraciones juradas, entregadas por los testigos (algunos de ellos realizaron reconocimientos fotográficos de las personas que pudieron haber participado del ataque contra el uniformado). Se espera que la audiencia de acusación empiece a las 2:00 de la tarde, en el Juzgado Segundo Penal del Circuito Especializado de Cundinamarca.

Será el comienzo de un largo juicio, que tendrá vinculados a los tres jóvenes hasta que haya una sentencia absolutoria o condenatoria y que, por otro lado, tendrá en ascuas a una familia que perdió a un hijo, hermano, padre y esposo; a una institución, que perdió a un miembro destacado, y a otra familia, que quiere que se conozca la verdad completa de quién asesinó al capitán Jesús Alberto Solano Beltrán.

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