3 Sep 2020 - 8:58 p. m.

Hospital provisional de Corferias: ¿prevención o despilfarro?

Hasta la próxima semana se atenderán pacientes en el hospital transitorio de Corferias. El 21 inicia el desmonte de una estrategia que para el Distrito fue necesaria, mientras que la oposición la considera un derroche. El Concejo hará este viernes un debate en el que se examinarán las inversiones que hizo el sector salud.
Corferias
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Los planes para Bogotá en 2020 cambiaron, así como en la mayoría de ciudades del mundo, por cuenta de la pandemia. La llegada de un nuevo gobierno distrital generaba expectativa ante el futuro de temas clave como transporte, obras públicas y medio ambiente, pero todo cambió debido al coronavirus: las prioridades se transformaron de forma radical y las inversiones que se tenían pensadas se debieron aplazar. Entonces, para manejar una emergencia sanitaria que no afrontaba la ciudad desde hacía 100 años, fue necesaria la creación de planes de contingencia para evitar lo que más preocupaba a los expertos en epidemiología: el colapso de la red hospitalaria, que hubiera derivado en una situación mucho más grave en cuanto a afectados por el virus.

Fue así como nació la idea de instalar en Corferias un hospital que atendiera aquellos casos que se deberían atender en la red hospitalaria de la ciudad y que esta quedara libre para los afectados por el coronavirus. “Vamos a convertir los hospitales de Bogotá en UCI y a Corferias en un nuevo hospital de Bogotá”, explicó la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, al momento de anunciar la creación del hospital transitorio.

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La idea era instalar allí, en principio, 2.000 camas para atender pacientes de cuidados intermedios para liberar camas de mediana y baja complejidad y garantizar la atención de pacientes de Covid-19. Sin embargo, la estrategia planteaba la adecuación de hasta 5.000 camas en caso de que la emergencia tomara dimensiones alarmantes. Para esto se habló en un principio de invertir $200 mil millones y se abrió la puerta a las donaciones y alianzas para adecuar el hospital provisional.

Como Bogotá está en la meseta del pico de la pandemia, que dio luz verde para el fin de la cuarentena estricta y la entrada a una apertura casi total de las actividades económicas, el Distrito decidió ponerle fin al hospital en Corferias. “Fue la mejor demostración de que las medidas que tomó Bogotá dieron el resultado esperado, porque nunca se requirió un traslado masivo de pacientes, aunque allí hemos atendido un número importante de personas”, dijo el secretario de Salud, Alejandro Gómez, cuando anunció el desmonte.

Y es que hasta agosto, a pesar de las proyecciones, se atendieron 455 pacientes de las cuatro subredes de servicios de salud, así como de cinco EPS. A la fecha, sin tener exactitud en la cifra, según la Secretaría de Salud se han atendido poco más de 500 pacientes, sobre todo aquellos remitidos de instituciones prestadoras de servicios de salud, que requerían una atención básica y se podían recuperar en Corferias, donde al final se habilitaron 274 camas y se autorizaron cerca de 500 para su funcionamiento.

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Como han repetido en múltiples ocasiones la alcaldesa y el secretario de Salud, Corferias nunca se montó para llenarlo. Por eso la inversión fue mucho menor a los $200 mil millones que proyectó el Distrito para el montaje, adecuación y funcionamiento del hospital provisional. De acuerdo con cifras de Salud, han ejecutado cerca de $15 mil millones y cuando se cierre, el próximo 30 de septiembre, se habrán invertido $18.000 millones.

Aunque según las fechas de programación, en Corferias se siguen recibiendo pacientes hasta el 10 de septiembre, desde el 21 de ese mes se empezarán a dar de alta o remitir a otras instituciones empezar ese día el desmonte del mobiliario, que se piensa adecuar para la atención de programas en salud y sociales del Distrito.

El 70 % de las camas fueron donadas por el sector hotelero y embajadas. Son camas de hospedaje, por lo que a partir del desmonte harán parte de los proyectos de la Secretaría de Integración Social e Idipron, entidades que manejan los centros de atención a poblaciones vulnerables, como habitantes de calle, adultos mayores, jóvenes y menores de edad. En cuanto a los equipos médicos, estos se instalarán en otros centros de salud para continuar la atención de pacientes. Aunque Salud aún ha definido cómo será la distribución, está claro que todos los equipos se reinstalarán en las subredes de salud pública.

Prevención: necesaria, pero costosa

La estrategia de habilitar un centro transitorio de atención hospitalaria fue muy aplaudida en un principio. Incluso, desde sectores de la oposición le recomendaron y hasta le exigieron al Distrito crear un plan por si colapsaba la red hospitalaria. Sin embargo, luego de los cinco meses de cuarentena y de los casi seis de funcionamiento del hospital en Corferias hay varias críticas sobre el proceso, pues muchos lo califican como un “despilfarro” y que no cumplió con las expectativas que se trazó.

En ese sentido, las voces más críticas provienen desde el Concejo de Bogotá, donde este viernes se llevará a cabo un debate sobre Corferias. Dicha discusión estaba programada para el pasado lunes, pero se canceló debido a que la oposición alegó falta de garantías puesto que no se presentaron tres de los cuatro funcionarios del Distrito citados al debate.

Carolina Arbeláez, concejal de Cambio Radical, es una de las promotoras del debate. Aunque considera que el proyecto tuvo un buen propósito, asegura que no se cumplieron las promesas de ampliar la capacidad hospitalaria. La cabildante agrega que el compromiso no se cumplió porque tampoco se lograron las metas de compra de ventiladores para las unidades de cuidados intensivos (UCI). “Eso no salio bien, no se compraron los ventiladores a tiempo o se compraron muy pocos y se dependió mucho del Gobierno nacional”, dice Arbeláez.

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Para la concejal, aunque el Distrito ha dicho que es un éxito que Corferias no se llenó, ”fue una improvisación y una falta de planeación. Incluso han sugerido que nos hubiese gustado que se llenara, pero la verdad es que hubo gastos innecesarios”.

Lo mismo opina su copartidario Yefer Vega, quien también liderará el debate en la corporación y califica como un despropósito los planes en el recinto ferial. “Se hizo semejante inversión y no se tuvo un principio de planeación. Esperamos que estos recursos retornen a lo que se requiere hoy para Bogotá en temas de salud, que sería la vacuna que estamos esperando todos los bogotanos”.

Durante el debate de mañana, la bancada de Cambio Radical presentará un informe que obtuvieron de la Personería, vía derecho de petición, donde hay un estudio de mercado sobre las compras que hizo el Distrito para Corferias. El resumen del documento es que hubo sobrecostos de hasta el 80 % en ciertas adquisiciones.

“Por ejemplo, laringoscopios que en el mercado están en $650.000 se compraron por casi $3 millones. Los baños tienen un sobrecosto del 25 %”, denuncia Arbeláez, quien además demostró su preocupación por el proceso de desmonte, pues manifiesta que no es claro el futuro de la dotación hospitalaria. En el debate, dice la cabildante de Cambio Radical, cuestionarán al secretario de Salud sobre qué pasará de forma puntual con los equipos, pues reveló que intentaron averiguarlo con derechos de petición, pero no obtuvieron respuesta.

Todo lo contrario creen los concejales de la bancada de gobierno, que durante el debate defenderán la inversión. Julián Rodríguez Sastoque (Alianza Verde), cree que una de las enseñanzas que va dejando la pandemia es la necesidad de fortalecer la salud publica, con un enfoque preventivo, y que lo hecho en Corferias es el mejor ejemplo de ello.

“Hay que tener un nuevo enfoque en salud y anticiparnos a colapsos hospitalarios. Esta emergencia nos dice que debemos tener la capacidad para atender cualquier emergencia y los planes en Corferias son ejemplo de cómo se deben hacer las cosas en términos de gestión de capacidad hospitalaria”, asevera el cabildante verde.

Rodríguez defiende que hubo una proyección seria en Corferias, tanto así que no se utilizó como se pensaba pues poco a poco el Distrito tuvo control sobre la ocupación hospitalaria. Por eso considera que el balance es exitoso. “En términos políticos, para muchos puede ser un despilfarro, pero en realidad era algo preventivo y eso cuesta”.

¿Y el dinero que se planeaba invertir?

Otra de las dudas de la oposición es qué pasará con el dinero que se tenía previsto para Corferias y no se alcanzó a invertir. De hecho, ese es otro de los argumentos para advertir que el proyecto pudo impactar en las finanzas del Distrito y que buena parte del dinero no tiene destinación clara.

Sobre esta crítica, lo primero que resalta el Distrito es que apenas invirtió el 10 % del dinero estipulado para la adecuación de Corferias. También, como punto clave, señala que no se pagó arrendamiento por el espacio ferial, versión que circuló inicialmente luego de que se conoció que Corferias pidió casi $11.000 millones por el uso de las instalaciones, pero el Distrito se negó y acordó pagar $5.000 millones para el montaje y adecuación de las habitaciones, servicios sanitarios y públicos del hospital.

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De acuerdo con la Secretaría de Salud, los recursos proyectados que no se utilizaron se sumarán al fondo destinado para la investigación sobre Covid-19, que tiene como fin entender mejor el comportamiento del virus y buscar con universidades posibles tratamientos para la enfermedad. Así mismo, el dinero buscará fortalecer las estrategias de salud mental y de aislamiento y rastreo.

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