Un operativo conjunto de la Policía de Bogotá y el Ejército Nacional dejó como resultado la captura de dos hombres y la incautación de más de 3.000 cartuchos de munición para armas largas en la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de la capital. El procedimiento se realizó en el barrio Candelaria La Nueva, una zona que en los últimos años ha sido escenario recurrente de operaciones de control por parte de las autoridades.
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Según la información conocida, la munición incautada corresponde a calibres 5.56 y 7.62 milímetros para armamento de alto poder. Los capturados deberán responder por el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones, mientras avanzan las diligencias judiciales.
Las primeras indagaciones apuntan a que el cargamento tenía como destino grupos armados organizados que operan en los departamentos de Santander, Norte de Santander y Cesar. De confirmarse esta hipótesis, el caso revelaría la persistencia de redes logísticas que utilizan a Bogotá como punto de almacenamiento o tránsito de material de guerra, pese a los controles anunciados por las autoridades.
El material incautado y los dos detenidos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la Nación, que asumió la investigación para establecer el origen de la munición, los responsables de su transporte y los posibles vínculos con estructuras criminales fuera de la capital.
La seguridad, una promesa aún en tensión
A comienzos de 2026, la seguridad continúa siendo el principal foco de preocupación en Bogotá. Aunque la actual administración llegó al poder con la promesa de hacer de la capital una ciudad donde caminar fuera seguro, el comportamiento de delitos como el homicidio y la extorsión sigue marcando distancia frente a ese objetivo.
Durante el primer año y medio del gobierno de Carlos Fernando Galán, el Concejo de Bogotá ha citado al Distrito a al menos ocho sesiones de control político centradas en seguridad. En esos debates, las cifras de delitos de alto impacto y la discusión sobre los recursos destinados a combatirlos han dominado la agenda. Uno de los frentes más críticos es el tráfico de armas: entre 2024 y febrero de 2025 se incautaron 1.407 armas en la ciudad, con una concentración significativa en localidades como Kennedy y Ciudad Bolívar, mientras persisten limitaciones estructurales en acceso a bases de datos y herramientas de inteligencia para enfrentar el fenómeno de fondo.
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