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En plena vía que conecta a Fusagasugá con Arbeláez, en Cundinamarca, un control de rutina terminó dejando al descubierto un nuevo caso de transporte ilegal de recursos naturales por las vías del departamento. Un camión que se movilizaba por este corredor fue interceptado mientras trasladaba cerca de 100 varas de guadua sin ningún tipo de autorización ambiental.
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El operativo fue realizado de manera conjunta por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Policía Nacional. Al revisar la carga, las autoridades confirmaron que se trataba de Guadua angustifolia, una especie altamente valorada en construcción, proyectos ambientales y actividades productivas, pero cuyo aprovechamiento y transporte están estrictamente regulados.
Según el reporte oficial, el material no contaba con permiso de aprovechamiento ni con el salvoconducto de movilización exigido para este tipo de productos forestales. En total, se incautaron alrededor de 100 varas de guadua, con un volumen estimado de 2,3 metros cúbicos.
La guadua decomisada quedó inicialmente bajo custodia de la Dirección Regional Sumapaz y luego fue trasladada al Centro de Atención y Valoración de Flora de la Corporación, donde se definirá su destino final. Entre tanto, la persona que transportaba el material fue puesta a disposición de las autoridades competentes y se inició un proceso para imponer las sanciones ambientales correspondientes.
Más allá del procedimiento, el caso vuelve a poner sobre la mesa la presión que enfrenta esta especie en distintas zonas del departamento. Conocida como el “acero vegetal”, la guadua cumple un papel clave en la captura de carbono, la regulación hídrica y la estabilidad de los suelos, además de ser una materia prima fundamental para múltiples usos económicos.
Desde la autoridad ambiental recuerdan que cualquier aprovechamiento de guadua requiere autorización previa y que su movilización debe estar amparada por el Salvoconducto Único Nacional en Línea (SUNL). Sin estos documentos, el transporte de este recurso constituye una infracción ambiental.
El operativo en la vía Fusagasugá–Arbeláez se suma a otros controles que buscan frenar la extracción y comercialización ilegal de flora en Cundinamarca, una práctica que, aunque frecuente, sigue dejando huella en los ecosistemas del departamento.
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