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El balance del aire durante el último trimestre de 2025 deja un panorama mayoritariamente favorable en Cundinamarca, pero con alertas persistentes en puntos específicos del territorio. Así lo revela el más reciente informe sobre el Índice de Calidad del Aire (ICA) en el departamento, que identifica a Mochuelo y Soacha como las zonas con mayores excedencias de material particulado fino.
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El reporte, elaborado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, autoridad ambiental del departamento, analizó los datos recogidos entre octubre y diciembre de 2025 por 34 estaciones de monitoreo instaladas en 25 municipios. Mientras la mayoría de puntos mantuvo niveles de calidad del aire catalogados como buenos, en estas dos zonas se registraron concentraciones de material particulado PM2.5 por encima del límite máximo permisible de 37 microgramos por metro cúbico.
En el caso de Mochuelo, en Ciudad Bolívar, las excedencias de este contaminante —considerado uno de los más dañinos para la salud— se presentaron en el 6,1 % del periodo monitoreado. En Soacha, el comportamiento fue similar, con superaciones de la norma en el 4,5 % del tiempo evaluado. El contraste se hace evidente al observar estaciones ubicadas en las direcciones regionales de Almeidas y Guatavita, Sabana Centro y Ubaté, que durante los tres meses evaluados registraron un 100 % del ICA en categoría buena.
El informe también muestra que, aunque el contaminante PM10 (partículas con un diámetro inferior a 10 micrómetros presentes en el aire, que incluyen polvo, hollín, polen y materiales de construcción) mantuvo en general condiciones favorables, algunas estaciones de Soacha se ubicaron en rangos aceptables durante buena parte del trimestre. En particular, la estación Soacha Colegio presentó episodios menos favorables, con niveles que pueden resultar dañinos para grupos sensibles, mientras que otros puntos del territorio oscilaron entre calificaciones buenas y aceptables.
Para Carlos Rodríguez, director de la Dirección Técnica Científica y de Modelamiento Ambiental, los resultados del trimestre permiten identificar con mayor precisión los focos de presión ambiental. El funcionario señaló que el monitoreo permanente facilita establecer estadísticas confiables sobre el aporte de contaminantes, provenientes principalmente de fuentes fijas como industrias y de fuentes móviles como el transporte, información clave para la protección de la salud pública.
Aunque el balance trimestral confirma que la calidad del aire se mantiene en niveles adecuados en la mayor parte de la región, el informe deja claro que las mejoras no son uniformes. Mochuelo y Soacha vuelven a figurar como puntos críticos, lo que plantea interrogantes sobre la efectividad de las medidas de control en zonas donde la contaminación del aire sigue siendo una constante más que una excepción.
¿Qué es el PM 2.5?
El PM2.5 corresponde a partículas finas suspendidas en el aire con un diámetro igual o inferior a 2,5 micrómetros, varias veces más delgadas que un cabello humano. Se originan principalmente en procesos de combustión, como las emisiones de vehículos, en especial los de diésel, actividades industriales, quema de combustibles e incendios, y pueden permanecer suspendidas en la atmósfera durante días o incluso semanas sin ser perceptibles a simple vista.
Su mayor riesgo radica en su tamaño microscópico: estas partículas logran eludir las defensas naturales de las vías respiratorias, penetran hasta los alvéolos pulmonares y pueden ingresar al torrente sanguíneo. Por esta razón, están asociadas con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, así como con un mayor riesgo de cáncer. Aunque existen otros contaminantes como el PM10, de mayor tamaño, el PM2.5 es considerado más peligroso por su capacidad de infiltración profunda en el organismo y su impacto directo en la salud pública.
Vías sin pavimentar y transporte de carga: altos contaminantes del aire en Bogotá
Detallar las fuentes que afectan la calidad del aire en Bogotá, para encontrar posibles soluciones, es el propósito del Inventario de Emisiones de Contaminantes Criterio y Carbono Negro de Bogotá 2023, publicado a finales de 2025, que realizó la Secretaría de Ambiente. El informe hizo énfasis en identificar las emisiones del Material Particulado PM2.5.
Y los resultados permiten llegar a una llamativa conclusión: si pavimentaran todas las vías de la capital, se atacaría al principal generador de contaminación en la ciudad. Según el documento, el tránsito de vehículos por este tipo de corredores genera el 34 % del total de las emisiones PM2.5 en la ciudad. La solución, aunque costosa, está en manos de la administración.
Este es apenas uno de los datos que ratifica, algo sabido, pero poco reflexionado: el sector transporte es el que más aporta al deterioro de la calidad del aire. En el escalafón de fuentes nocivas, le siguen la combustión y el desgaste de frenos y llantas de los vehículos, que en conjunto aportan el 28,4% (al transporte de carga se le atribuye 9,24 %). Si a esto se le suma un 6%, del polvo que se levanta al transitar por vías pavimentadas, se tiene que solo este sector aporta el 68,4 % del material particulado que permanece suspendido en el ambiente.
A partir de ahí, el aporte de otras actividades es menor. Por ejemplo, la manipulación de materiales de construcción (en obras o canteras) suma el 16%; la combustión de los motores que se usan en obras o fábricas aporta el 12%, y las quemas, incendios u otras combustiones casi el 3,6%.
La mayor parte de las emisiones de estas partículas se concentran en el suroccidente de la ciudad:Ciudad Bolívar, Bosa, Kennedy y Fontibón,donde vive cerca del 33 % de la población de la ciudad.
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